Julio Sanguinetti: "Sigo en la actividad política para defender a la República"
En su recorrida, Sanguinetti la emprendió contra los tupamaros por «no reconocer sus errores» del pasado, criticó el plebiscito que estatiza el agua, y cuestionó el Plan de Emergencia del Encuentro Progresista por ser «igual» al que en Argentina generó «agitadores rentados por el Estado».
Pero la recorrida de Sanguinetti por Colonia tuvo algunas peculiaridades. Lo más llamativo fue el escaso público en algunos actos. El viernes, poco más de dos docenas de personas escucharon en Carmelo a Sanguinetti.
«Aún recuerdo la llegada a Carmelo durante el Cambio en Paz de 1984, la multitud llenó la plaza», dijo una militante colorada a LA REPUBLICA. «Mirá ahora los pocos que hemos quedado», suspiró mientras pasaba media hora de la prevista para el acto y no había más de 20 personas en el local partidario.
Haciendo campaña por la diputación del candidato local, Andrés Brugman, el Land Rover verde con patente de San José en el que llegó Sanguinetti se destacó en la vereda del comité y provocaba comentarios entre los estudiantes que salían del liceo local unos metros más adelante.
El dos veces presidente aseguró que el tema de esta campaña «no es juzgar al gobierno que se va sino elegir al que viene», y luego de recordar los logros de su doble gestión de gobierno sostuvo que la crisis en nuestro país «comenzó con la devaluación en Brasil, siguió con la caída de Argentina y se introduce en Uruguay por la vía de los bancos, que lleva a una caída del 18% de la actividad económica» y que la recuperación no fue sólo consecuencia de la coyuntura externa sino que «hubo quienes le pusimos el hombro para una salida al país». Sanguinetti reconoció el aumento de la deuda externa pero, dijo, «gracias a eso salvamos el Banco República».
Sanguinetti explicó que el Partido Colorado «no sale a explotar la pobreza, salimos a erradicarla», y que «no hay dudas de que la pobreza ha crecido como consecuencia de la crisis, nosotros somos los primeros en no ignorarlo y prometió el aumento de 99 a 318 escuelas de tiempo completo entre otras medidas «en aquellos lugares en donde tenemos los mayores márgenes de deserción y repetición. Ese es el modo de plegarle al núcleo duro de la pobreza» y minimizó los índices de desnutrición infantil cuando señaló que el programa de alimentación escolar «le ha dado de comer a 300.000 niños, pero acá escuchamos todos los días que acá parece Biafra y los niños mueren amontonados en las esquinas».
En otro tramo del discurso, Sanguinetti explicó que de la misma forma que dicen que sí a la inversión para combatir estos flagelos «decimos que NO al avance piquetero que apareció estos días», y dijo que «se propone aquí lo mismo que llevó allá a los piqueteros», porque según dijo «el Plan de Emergencia del Frente Amplio repite todo lo que se está haciendo allá y agrega una nueva, que es la de darle dinero a los que no trabajan». En este sentido dijo que no se propone mejorar el Seguro de Desempleo, ni la asignación familiar y explicó que según su visión el movimiento piquetero argentino no comenzó por el vaciamiento de empresas que fomentó el gobierno menemista en la década del 90 sino que comenzó con los subsidios que dio el gobierno «con la buena intención en Argentina empezó así el movimiento piquetero. Dijeron que fueran todos los que estén sin trabajo que tenían 100 dólares todos los meses para darle. El resultado es que se armó una zarabanda extraordinaria, hay cuatro millones de los famosos planes, dos millones son la gente que está haciendo changas por otro lado y trabajando en negro y un millón, que eran los agitadores de Buenos Aires y sus alrededores que pasaron a ser agitadores rentados por el Estado». Según Sanguinetti «el mismo movimiento de desocupados es el que recibió ahora a los piqueteros en la Plaza Cagancha, no eran muchos pero en esto hay que ser claros y decir que no los vamos a dejar operar así, porque eso es ilegal» y sentenció «piqueteros acá no y piqueteros de Argentina, menos», dijo.
Con jóvenes
Sanguinetti participó también este fin de semana de un seminario de capacitación política organizado por los jóvenes del Foro Batllista de todo el departamento.
En su discurso Saguinetti miró a los jóvenes foristas y les dijo: «ustedes, muchachos, dirán ‘y ese buen señor que ya fue dos veces presidente, ¿qué hace aquí?’ Lo que estoy haciendo es defender a la República para que pueda orientarse hacia el futuro», respondió el líder forista.
«Nosotros somos continuadores de la vieja tradición batllista», dijo el ex jefe de Estado. Sanguinetti agregó que «ser colorado es estar con la libertad y contra la violencia política». En tal sentido reiteró sus críticas a «quienes hoy expresan la intolerancia. Esos no están adentro de nuestro partido. No están, por cierto los que todos los años van como si fuera la Batalla de Las Piedras, a conmemorar el triste episodio del Filtro».
«Nosotros no tenemos complicidades con el terrorismo, nunca practicamos el terrorismo», enfatizó Sanguinetti. Dirigiéndose a los jóvenes que estaban en el auditorio, el ex presidente comentó: «A ustedes a veces les cuentan que los tupamaros luchaban contra la dictadura, en una expresión fenomenal de falsedad histórica. Ellos sólo tiraron tiros y bombas contra la democracia».
Sanguinetti dijo sentirse preocupado por que los tupamaros «no tengan una frase de reconocimiento a los errores, que no haya una frase de reconsideración de aquella violencia explícita».
En su discurso, Sanguinetti también se refirió al relacionamiento con el Partido Nacional. «En estos días los blancos conmemoran la muerte de su caudillo. Nosotros respetamos que ellos dieran su versión de esos hechos y no salimos a decir nada. Ellos perdieron, y nosotros no, por eso no salimos a discutir». *
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