"No es posible seguir manteniendo ese pacto mafioso de silencio", afirmó el asesor jurídico del PIT-CNT

Opiniones de Chargoñia, Ramela y Korzeniak por las revelaciones del general Oscar Pereira

Ayer, en el programa Primera Voz que conduce Sonia Breccia de 1410 AM LIBRE, fue reiterada la entrevista que su conductora realizara en estudios de la radio al general ® Oscar Pereira. A continuación, se recogieron las opiniones de los doctores Pablo Chargoñia, abogado del PIT-CNT y Carlos Ramela, asesor presidencial de Jorge Batlle. Chargoñia estimó que «estamos en presencia de un signo positivo porque no es posible seguir manteniendo ese pacto mafioso de silencio y hay voces que van a salir y van a seguir saliendo a decir sobre su propia responsabilidad y de la institución de las Fuerzas Armadas».

«Yo diría que el horror empuja a hablar y que esa riquísima entrevista podría titularse como una reflexión sobre la responsabilidad, la responsabilidad de la institución Fuerzas Armadas y la responsabilidad moral del individuo enfrentado a la situación de la tortura», agregó.

A su entender, «este es un signo de otras voces que seguramente aparecerán».

«Una cosa es la decisión que adoptó el general Pereira, otra cosa son los motivos personales que él de alguna manera racionaliza, el despecho por haber sido perjudicado en su carrera, otra cosa es el contenido de su discurso que ya dio lugar a reflexiones de los oyentes como acabo de escuchar cosa que me parece valiosísima, y otra cosa son los efectos que esta declaración va a generar en la interna militar y en la sociedad», evaluó Chargoñia.

También destacó que en determinado momento de la entrevista Pereira, admitiera que «fuimos utilizados».

«Así como uno se debe preguntar mirando el pasado a quién le sirve un soldado torturador debe preguntarse hoy y a quién le sirve hoy un soldado impune, es decir, cuál es la responsabilidad del sistema político», se preguntó.

También «el general dijo que Sanguinetti fue responsable de alguna manera de utilizar el supuesto o real desacato militar del año 1986 que derivó en la ley de impunidad, es esta la reflexión que hay que hacer me da la impresión, el sistema político como responsable del horror más grande que vivió el país al haber empujado de alguna manera a las fuerzas armadas a transformarse en un aparato represivo criminal, sin perjuicio, y ahí me parece también muy importante destacar la intervención del capitán Edison Arrarte, sin perjuicio de reconocer que esa responsabilidad moral también juega, hubo soldados que se negaron a torturar y ese es un valor ético que hay que destacar también y también sirve para reflexionar sobre esa responsabilidad y sobre ese valor».

 

Reconocimiento

En tanto, al ser entrevistado también en el programa Primera Voz que conduce Sonia Breccia de 1410 AM LIBRE el doctor Carlos Ramela sostuvo que «lo que me parece es que más allá de discutir un término que es bastante conflictivo si corresponde un perdón o no un perdón, lo que sí es para mí sano, necesario, bueno y que pudo pasar con la Comisión para la Paz o puede pasar hoy, o puede pasar dentro de seis meses o un año, es que haya personas que de alguna forma reconozcan las cosas que pasaron en el país y de alguna manera señalen con la claridad que no son cosas que fueron buenas, ni que fueron sanas ni que fueron positivas ni que hay motivo para enorgullecerse de ellas».

Se trata al menos «a título individual y puntual personalmente pero no institucional haya gente que trate de cicatrizar heridas o de alguna manera de recomponer relaciones dando una visión o una contemplación del dolor que sufrieron los otros».

Ramela puntualizó que «no creo que esta sea la primera vez que ocurre algo de este tipo, ya ha habido algún tipo de pronunciamiento más categóricos, menos con estas expresiones o con otras, incluso cuando asumió su cargo el último comandante en jefe, el general Pomoli, en sus declaraciones recuerdo, no textualmente por supuesto, que había alguna referencia a que se había vivido una situación especial y que habían existido situaciones especiales y que de alguna forma superarlas y reconocer que habían existido».

«Me da la impresión de que todo lo que vaya en ese sentido, ya sea que en su momento se haya canalizado por la Comisión para la Paz o ahora se canalice por otras vías que siempre obviamente están abiertas, va a ser bienvenido y va a servir de alguna manera para traer no solamente luz sino paz sobre un tema muy doloroso que a los uruguayos nos dividió tremendamente», señaló.

Recordó que «tenemos de hecho funcionando hasta el día de hoy una secretaría de seguimiento que ha recibido nuevas denuncias, las ha cursado, ha intentado aclarar algunas cosas más, trabajó hasta hace muy pocos meses en algunos de los temas que nos quedan pendientes».

«Estos temas no se puede decir que se cierran en forma definitiva y que nada más se va a aceptar al respecto, tampoco podemos vivir siempre abriendo investigaciones porque los temas entonces sean recurrentes y generan fricciones, y generan problemas de relacionamiento en la sociedad, pero si aparecen nuevos aportes, nuevos datos, si alguien trae una información y esa información es contundente, seria, objetiva y merece un análisis, el Poder Ejecutivo de turno lo tendrá que hacer porque la ley de caducidad su artículo 4º y la investigación que puede estar cumplida obviamente establece que hay un período para cumplirla pero que si surgen elementos contundentes posteriores nadie está obligado a negarlos o rechazarlos», dijo.

 

«Ambivalentes»

El senador socialista José Korzeniak consideró que los conceptos del general retirado Oscar Pereira son «ambivalentes» y recordó que los Tenientes de Artigas, grupo al que dijo pertenecer el militar, fue «uno de los soportes más directos del golpe de Estado».

«Como ha pasado en todos estos casos tiene siempre dos aristas. Por un lado, es una persona que aparece habiendo participado en un período de dictadura, haciendo una crítica fuerte a determinados aspectos sobre cómo operó esa dictadura», estimó Korzeniak en diálogo con LA REPÚBLICA.

Por tanto, «hay un reconocimiento y siempre contribuye eso a restablecer la verdad. Pero la otra visión que también puede ser bastante aceptable es que se trata de un general, y quiere decir que es notorio que un general, cualquiera sea el lugar de trabajo durante la dictadura no podía ignorar una serie de cosas que ahora él critica.

Por ejemplo, que se torturaba, que se actuaba de tal manera, que se desaparecía gente, y me da la impresión de que eso no podía ignorarlo siendo un alto oficial en toda esa época, que seguramente lo era porque ya hace cuatro años que está retirado como general, y pongamos que era un oficial importante en la época de la dictadura».

Para Korzeniak «siempre queda un poco de esa duda, y sobre todo él se declara perteneciente a un grupo llamado los ‘Tenientes de Artigas’ que fueron uno de los soportes fuertes del golpe de Estado. Fueron uno de los soportes más directos, más operativos del golpe de Estado».

«Me genera esta perplejidad de una persona que por un lado cuenta cosas que él vivió pero que dice no saber que tenían un significado tan negativo, y por otro lado es una persona que al decir eso revela una serie de hechos», indicó.

Ante ello, «tengo una visión ambivalente de este tipo de declaraciones». *

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