"Si ganara un partido tradicional, se producirá una muerte lenta e inexorable de las empresas públicas"
Tras las investigaciones que se desarrollaron, donde se descubrieron varios negocios muy cuestionables con la Argentina, ¿en que situación está Ancap en estos momentos?
-Después de estas investigaciones hubo un pronunciamiento terminante en el Senado, donde se entendió que hubo negocios ruinosos y se pasó todo a la Justicia Penal. Esta está investigando y estamos esperando los resultados.
¿Después del pronunciamiento del Senado, los negocios con la Argentina continuaron?
Sí. No solo continuaron sino que fueron empeorando y las perdidas económicas han sido millonarias. En la actualidad, las empresas que Ancap tiene en la Argentina de distribución de combustible por estaciones de servicio, pierden 2 millones de dólares por mes. Esto es una sangría horrible que tenemos en la Argentina y no ha terminado, sino que tiende a empeorar.
¿Qué surge de la reciente interpelación al ministro de Industria?
En esa interpelación convocamos además al Directorio de Ancap y planteamos que el gobierno uruguayo tenía que negociar con el argentino una salida a esta situación y hubo una negativa de los partidos tradicionales y del mismo gobierno. Esto se ha transformado en una hemorragia que no cesa y que ha dañado profundamente a nuestra empresa pública. El efecto de las pérdidas que hemos tenido en la Argentina, ha dañado a la empresa en Uruguay, que es la que manda recursos y es la garantía de los préstamos que se han pedido allá.
¿Cuáles son las cifras de las pérdidas que generaron estos negocios?
Durante los últimos años hemos tenido una pérdida en el orden de los 200 millones de dólares, sin poder recuperar lo invertido. Se dijo que esto era un disparate y el gobierno solo reconoció una pérdida de 50 millones de dólares, como si esto fuera poca cosa. Sin embargo, los hechos posteriores demostraron que teníamos razón y todavía nos habíamos quedado cortos.
¿Por qué se llegó a esta situación, hubo quizás intereses políticos creados, intereses económicos personales, o fue una «burrada»?
Para mí es inexplicable por que se hizo esta inversión. Hubieron distintos tipos de inversiones. Se buscó petróleo y no se encontró. Pero cuando se invirtió en empresas fundidas varios millones de dólares sin poder competir, fue inexplicable. Esto no creo que fue solo una burrada, pero esto lo está investigando el juez. Yo tengo plena confianza en el Poder Judicial si bien reconozco que tiene pocos medios. Por eso tenemos un proyecto de crear una especie de Policía Judicial o fortalecer el Instituto Técnico Forense (ITF), para fortalecer la fase indagatoria del Poder Judicial. Este recibe denuncias de todo tipo y no tiene recursos humanos para afrontar la situación. El delito de cuello blanco no deja rastros y es muy habilidoso. Cuando hay documentación a veces desaparece. La idea es agarrar los pájaros antes que vuelen.
Precisamente en Paysandú, la situación de Ancap está muy latente. Pasado mañana se desarrollará un encuentro donde los actores políticos y sociales deberán tomar una posición definitiva en cuanto al documento de propuestas alternativas que la Fancap propulsa para mejorar la situación. ¿Cuál es su posición al respecto?
Yo pienso que el futuro de Ancap está en buscar un acuerdo de complementación entre empresas públicas de la región a través de un acuerdo. Si somos gobierno le abriremos un futuro a Ancap y solucionaremos el problema con la Argentina por la vía política negociando un cambio de condiciones para el ente. Lo que perdimos ya lo perdimos y es irreversible. Cuando pasemos raya nos vamos a dar cuenta que perdimos casi 300 millones de dólares por todas los malos negocios con Argentina en todos estos años y alguien tendrá que pagar y asumir responsabilidad por eso.
Usted habla de un acuerdo de complementación regional para salir de la crisis en la que se encuentra Ancap. ¿Ese acuerdo, implicaría una gestión estatal?
Sí. Se buscaría la forma jurídica de hacerlo y lo tendría que aprobar el futuro Parlamento y tendrán que estar de acuerdo los trabajadores y los actores políticos. De esta manera, Ancap se potenciaría, sin perder propiedad. Yo estoy totalmente en contra de la privatización de Ancap y a favor de un acuerdo de complementación con empresas públicas. Este no sería el único acuerdo de complementación regional que haría un gobierno progresista.
¿Si no asumiera un gobierno progresista y se realiza una privatización, Ancap moriría para los uruguayos?
Si llegamos a seguir teniendo un gobierno conservador, donde gravite el Herrerismo y el Partido Colorado, el futuro del ente está sellado y el de nuestras empresas públicas será la muerte lenta e inexorable. Si se produce el continuismo del gobierno conservador, la identidad de los uruguayos se perderá. Yo creo en la inteligencia de los uruguayos y creo que no va a ver continuismo. *
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