Sin incidentes, un centenar de personas participaron del acto en la plaza Libertad

Desocupados uruguayos y piqueteros argentinos en busca de justicia social

Unas cien personas, acompañadas por una gran cantidad de niños, con pancartas de ollas populares, de la Unión de Trabajadores Desoculpados (UTD) y una bandera del Partido de los Trabajadores (troskista), se concentraron en la plaza Libertad en reclamo de trabajo –la consigna era «Por pan y trabajo, gobierno al carajo»– y contra «la política hambreadora impuesta por el Fondo Monetario Internacional Internacional».

El acto, en el que participaron doce oradores, integrantes de organizaciones sociales y barriales y algunos gremios, fue abierto por el presidente de la Asociación de Funcionarios del Casmu (Afcasmu), Gonzalo González, quien se refirió a la crisis que atraviesa la salud y el desempleo en el sector, responsabilizando a la política económica del gobierno y al accionar del Sindicato Médico del Uruguay.

Posteriormente, Gustavo López, secretario general del Sindicato Unico del Taxímetro y Telefonistas (Suatt), atacó a la «prensa burguesa» por la cobertura previa al acto, al candidato colorado Guillermo Stirling por sus declaraciones, y al PIT-CNT. «Ojalá que el movimiento obrero se contagiara un poquito de los piqueteros. Noostros reivindicamos la acción directa organizada. Es el camino que exigimos como propio», sostuvo López.

«Hace unos días debimos enterrar a un compañero nuestro asesinado. Pero más allá del profundo dolor, nuestro gremio tiene en claro que los asesinos son los Batlle, los Alfie y el FMI. Sin trabajo, educación, ni una distribución justa de la riqueza no hay cambios. Les vamos a arrancar el poder», sostuvo el dirigente del taxímetro.

 

Piqueteros del Sur, uníos

También participó del acto la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) a través de una adhesión de su secretaria general, Mabel Lolo, y del dirigente Alvaro Soto.

En su intervención, el gremialista afirmó que «este es el frente que necesitamos», en alusión a la coalición de inquierda, para luego bregar por la unión de trabajadores y desocupados con el objetivo de lograr «la capitulación del FMI y los banqueros».

Una posición similar expuso el dirigente de los jubilados y pensionistas Vital Andrade, al manifestar que el método empleado por los piqueteros argentinos es el correcto.

El dirigente y fundador de la UTD, Rogelio Rodríguez, señaló que el acto representó «el principio de la unión» entre piqueteros de la región. «América Latina se está llenando de piqueteros. Nuestra lucha es por que los trabajadores tomen el poder. En Uruguay, el 31 de octubre va a ganar el FMI».

Entre tanto, el dirigente del movimiento piquetero Polo Obrero Néstor Pitrola, sector que lidera el hoy detenido Raúl Castells, dijo sentirse orgulloso de participar «en el acto obrero y piquetero de Montevideo» y se congratuló con «los sindicatos combativos» que estuvieron presentes.

«Otro motivo de orgullo es la preocupación del candidato del Partido Colorado Guillermo Stirling. La clase política que hundió al Uruguay y América Latina está preocupada porque los explotados se están organizando», sostuvo Pitrola.

Agregó que el movimiento piquetero «se está extendiendo como una mancha de aceite» por todo el continente y señaló como único camino válido la unidad de clase entre ocupados y desocupados.

 

Sindicatos y poder

En su alocución, Pitrola fustigó al movimiento sindical argentino, a quien responsabilizó de haber «entregado» las conquistas sociales de los trabajadores. «(La CGT) está preocupada porque el movimiento piquetero le está disputando los puestos en los sindicatos. Eso es la burocracia sindical».

Agregó que debe implementarse un padrón de desocupados a los que los gobiernos deberán entregarles un subsidio porque «son ellos los responsables del hambre y la miseria».

También se refirió a la posición del PIT-CNT, que no comparte la metodología piquetera. «Que no se equivoquen los dirigentes del PIT-CNT como se quivocaron los sindicalistas argentinos. Que no se equivoquen en entregar la independencia política», afirmó. Exceptuando a Hugo Chávez, las críticas se extendieron a los presidentes Lula, Ricardo Lagos y, obviamente, Néstor Kirchner, a quien acusó de represor (afirmó que existen «40 presos políticos» en la vecina orilla) y de ser manejado por el FMI y las compañías petroleras de su provincia natal, Santa Cruz. En la oratoria también se refirió al candidato del EP-FA-NM, Tabaré Vázquez. «No tengo dudas de que los partidos tradicionales serán derrotados en la elecciones de octubre. La incertidumbre es asaber si existe un polo progresista en la región. Venimos a desintoxicar al pueblo uruguayo en la creencia de que Kirchner es progresista». *

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