Con la libreta en mano, Arana tomó nota de reclamos de montevideanos
Con una fría y ventosa mañana, el intendente Arana comenzó a cumplir con una extensa y cargada agenda en su campaña electoral con vistas a las elecciones del 31 de octubre. El intendente capitalino, en uso de licencia, está dando su aporte para lograr, primero, la victoria de la izquierda, y luego buscar posicionar lo mejor posible a su sector, la Vertiente Artiguista (77), donde encabeza la lista al Senado. Tal como lo tenía previsto meses atrás, Arana se toma la licencia que tiene pendiente para dedicarse de lleno a la campaña electoral, tal como se lo pidiera el propio Tabaré Vázquez, y el líder histórico, general (r) Líber Seregni, pocos días antes de su muerte.
En los próximos días, el intendente recorrerá además de los barrios montevideanos, buena parte de la zona metropolitana, teniendo en cuenta la importancia que tendrá para la izquierda aumentar su caudal electoral en departamentos claves como Canelones y San José. También visitará numerosas ciudades capitales, tal como lo hiciera el mismo día de cambio de mando en la Intendencia, participando de un acto en la ciudad de Minas.
Ayer dio el puntapié inicial en Montevideo, recorriendo varias ferias de la Curva de Maroñas, 8 de Octubre y Felipe Sanguinetti, y por la tarde, inauguró un nuevo local partidario de la Vertiente Artiguista, ubicado en Camino Carrasco e Hipólito Irigoyen.
Con su habitual puntualidad, el intendente llegó tal como estaba programado a las 10 horas a 8 de Octubre y Vicenza. Junto a un grupo de simpatizantes, visitó la feria. En su recorrida, recibió la aceptación de los feriantes y de los vecinos del lugar, algunos sorprendidos por su presencia. Alguien le obsequió una postal, recibió frases de aliento y, cada tanto, era aplaudido a su paso por el estrecho corredor entre puestos de feria. «Vamos a tener esperanza para el 31″, dijo Arana a uno de los feriantes.
«¿Cuándo nos van a traer los contenedores?», le preguntaron insistentemente al intendente. Varios de los vecinos manifestaron su deseo de que en breve tiempo pudieran contar con estas unidades para depositar los residuos, a fin de evitar la basura dispersa por las calles, e impedir que algunas personas saquen a cualquier hora la basura.
«No puede ser que algunos vecinos ayer (por el viernes, feriado nacional) algunos sacaron la basura a la calle. ¡Queremos los contenedores!», insistieron los residentes del lugar.
Ante este planteo, Arana respondió: «Tenemos cientos de contenedores retenidos en la Aduana, y no sé por qué motivo no nos los dejan sacar. No sé si lo hacen a propósito».
Otros vecinos se quejaron de que la feria les pasaba por la puerta y tenían dificultades de sacar sus vehículos. Argumentaron que los feriantes demoran más de la cuenta en retirar sus puestos, y que existen problemas para la recolección de los residuos.
Mientras se sucedían las solicitudes, el intendente sacaba de uno de sus bolsillos una pequeña libreta y anotaba los pedidos que le iban formulando las personas.
Pero el recorrido por la feria tuvo momento de emotividad. Cuando el intendente caminaba por la calle Vicenza, uno de los feriantes con un grito firme le sugirió: «Arana, tenemos que pelear por trabajo; la feria está cada vez más grande». Es que en el transcurso de los últimos dos años, a esta feria vecinal se fueron sumando numerosos vendedores, ampliando en cuadras la extensión de la misma. A fin de subsistir, estos pobladores se vieron en la obligación de poder ofertar en la calle lo que estuviera al alcance de sus posibilidades, incluso, sus propias pertenencias. Esta situación se evidenció ayer, cuando a pocas cuadras de la advertencia dada al intendente por parte del feriante, una mujer que saludó a Arana le dijo: «Perdí el empleo, trabajaba en Cima España y ahora tengo que estar aquí. Hagan algo por nosotros». En la recorrida el jefe comunal se encontró con un matrimonio de uruguayos residentes en el exterior que llegó recientemente para participar de las próximas elecciones. «Venimos a votar, y nos vamos recién a fin de año», aclaró la pareja. Numerosos vecinos se le acercaron con banderas del Frente Amplio para que se las autografiara. Una joven pareja, con un bebé de unos dos años en un cochecito saludó al arquitecto, y anunció que votarían al senador José Mujica. Antes de despedirse, los padres le dijeron al pequeño que manifestara a quien votaría; entre balbuceos, el niño pronunció: «Tabaré».
Una señora, de edad avanzada, que se desempeña como vendedora ambulante, se le apersonó y le dijo que le diera una solución porque los inspectores municipales no la dejaban trabajar. El intendente sacó una tarjeta personal y le anotó un teléfono y un nombre para que se comunicara para tratar su planteo. Casi al final de la recorrida por la Curva de Maroñas, a lo lejos se escuchó la voz de alguien que expresó: «¿Arana, cuándo vas a pagar el convenio?» El grito quedó perdido entre la multitud.
Finalmente, el jefe comunal saludó a unos jóvenes que estaban en la puerta de un Comité de Base, preguntando cómo andaban de ánimos. A los de menos edad les dijo de forma irónica: «Ustedes van a empezar votando, ganando».
Hoy, Arana proseguirá con la recorrida por los barrios, visitando a las 10 horas la feria de Peñarol; una hora más tarde irá a la feria de San Pancracio y a las 12.30 a la feria en Gualeguay y Luis Alberto de Herrera. *
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