Jinetes, avionetas, clarín y vinos

La presencia de humildes jinetes portando la divisa blanca contrastando con las avionetas que, como en el caso de la contratada por la Lista 71 proclamaba en los cielos que «La revolución continúa», la representación escenográfica de jóvenes sobre las diecisiete Divisiones militares de Aparicio Saravia, la suelta de palomas en simbología de la libertad, y hasta la entonación del Himno Nacional y de la Marcha de Tres Arboles, fueron algunos de los ingredientes que rodearon el acto en homenaje al histórico caudillo blanco en la coqueta zona del Prado.

En el evento ofició de maestro de ceremonia Juan Carlos López, «Lopecito», quien valoró las producciones nacionales que en estas horas se están realizando en memoria de Aparicio Saravia, y también un grupo de cantautores nacionalistas que encabezados por Carlos María Fosatti se dirigieron al público con el clásico «De poncho blanco».

Mientras «Lopecito» leía los antecedentes de cada uno de los jefes militares que acompañaron a Aparicio Saravia en la Revolución de 1904, los jóvenes se apersonaban con una bandera y ante el micrófono decían: «presente mi General». Acto seguido se dio lugar a un toque de silencio con clarín.

Terminado el acto, varios militantes se acercaron al estrado e incluso se subieron al mismo para saludar al candidato Larrañaga.

Afuera los simpatizantes se dirigían a los ómnibus contratados, el choricero apostado en la puerta del Liceo 18, a ochenta metros de allí, aguardaba a la clientela, un joven vendía la flor del cartucho en la misma plaza, al pie del monumento del extinto caudillo, y un vendedor ofrecía del stock que le quedó de su oferta en Masoller, los vinos con el rostro de Aparicio Saravia. *

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