Circulaban dos versiones para desprestigiar a Rivero
Dos versiones buscando desprestigiar al inspector general Roberto Rivero circularon en las últimas horas en medios policiales y periodísticos y se esperaba su publicación en algún medio de prensa. La primera versión destaca que el inspector general Rivero enfrentó un sumario y tendría una mancha en su carrera; la segunda establece que sería propietario de una casa de un importante valor en dólares americanos, cercano a los 250 mil.
Allegados a Rivero consultados ayer por LA REPUBLICA señalaron que «el sumario que fue en 1992 Rivero lo enfrentó por negarse a firmar un documento que avalaba irregularidades en una dependencia policial y además el sumario terminó sin consecuencias». «En el caso de la casa» –agregaron– «no es propiedad de Rivero, se alquila con un fondo policial para funcionarios de altas responsabilidades y al dejar de ser director nacional de Policía la está abandonando y mudándose hacia su residencia familiar en Nueva Helvecia».
Los allegados a Rivero, que pasará a retiro mañana luego de 32 años de carrera, reconocieron que «tuvo un incidente en su carrera en 1992 por el cual fue sumariado al año siguiente y archivado el caso sin consecuencias en 1994″.
Explicaron que «siendo inspector mayor en 1992 en la Jefatura de Florida, y estando vacante la subjefatura, el inspector Rivero era en los hechos la segunda jerarquía a cargo. En esa situación se negó a firmar un documento que consideraba «ilegítimo» porque entendía que daba información falsa a la Justicia».
Según indicaron «en esa repartición policial en esos años se produjeron irregularidades en la gestión policial, particularmente en la cobranza de cheques». De acuerdo con la versión brindada a LA REPUBLICA, «Rivero se negó a avalar esas irregularidades y solicitó de inmediato un cambio de destino, pasando a desempeñarse como coordinador ejecutivo de la Fiscalía Nacional de Policía». «Posteriormente, fue designado como inspector mayor en Salto y allí es notificado de que su negativa a avalar las irregularidades en Florida le había valido un sumario. Las actuaciones fueron archivadas en 1994 sin consecuencias para Rivero».
La casa
La segunda versión que circulaba en las últimas horas sostenía que Rivero era propietario de una vivienda con un importante valor en dólares americanos.
Los informantes destacaron que «en realidad Rivero alquilaba ese apartamento con la partida policial que está prevista para los oficiales con destino funcional importante». Al cesar en su cargo de director nacional de Policía, Rivero dejó de percibir esa partida y está mudándose a la casa que su familia tiene en Nueva Helvecia, departamento de Colonia.
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