El arzobispo convocó a todos los sacerdotes a hablar sobre los desaparecidos

Cotugno: "Pongamos nuestra fe al servicio de la paz"

Cotugno, que presidirá la Comisión para la Paz que busca conformar el presidente de la República, Jorge Batlle, encargada de buscar una solución al tema de los desaparecidos, solicitó a «todos los presbíteros, a todos los sacerdotes de la Arquidiócesis, que desde hoy en la celebración de la eucaristía cotidiana que se celebre, hasta el día en que se llegue a la paz, se rece después del oremos del día, la oración por la paz».

El máximo jerarca de la Iglesia Católica del Uruguay realizó esta propuesta en la celebración del Corpus Christi llevado a cabo ayer en la plaza Matriz, en un evento que congregó a unas cuatro mil personas.

En la homilía, Cotugno afirmó que la «búsqueda de la paz» es uno de los «acontecimientos que comprometen personal y comunitariamente nuestra vida».

«Anhelamos la paz como personas, como comunidad, como Iglesia, como pueblo, como uruguayos. El arzobispo de Montevideo, vuestro arzobispo, ha sido llamado a presidir la Comisión Para la Paz. Se nos pide que busquemos la paz, que hagamos paz, que sembremos paz, que cosechemos paz», dijo Cotugno.

Sostuvo que tanto la verdad como la justicia «no nos tienen que asustar», y recordó que «el perdón siempre está a nuestra disposición en el cuerpo de Cristo inmolado, en la sangre de Cristo derramada».

«Le decimos al señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles les doy mi paz, les dejo mi paz, no mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia y concédele la paz y la unidad. Hermanos y hermanas pongamos la fe de nuestra Iglesia al servicio de la paz».

Luego de la celebración, y en diálogo con la prensa, Cotugno dijo que no tiene problemas en integrar la Comisión para la Paz junto al sacerdote Luis Pérez Aguirre, manifestando que la causa «está por encima de todo».

«Pienso que hay detrás de estas consideraciones apreciaciones de un no conocimiento de persona, de realidad y de situación. No entiendo por qué tiene que haber un enfrentamiento entre personas que nunca se han conocido a lo largo de toda la vida. Yo hace 40 años que estoy en el Uruguay y nunca me he encontrado con el jesuita Pérez Aguirre», relató.

Cotugno manifestó que está en la Comisión por la voluntad del presidente Batlle, y que nadie le ha hecho llegar ningún tipo de disconformidad con esa decisión.

Cuando se anunció que el arzobispo integraría la Comisión, fuentes de la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos consideraron que esta inclusión podría generar algún problema con el jesuita Pérez Aguirre, que fuera propuesto por la agrupación para integrar el grupo.

Pérez Aguirre, que se reunirá con Batlle el miércoles, dijo que después que el primer mandatario le transmita su pensamiento, se formará un juicio y podrá responder si integra la comisión.

«Antes de la reunión no puedo aceptar integrarla ni tampoco negarme. Después que hable con el primer mandatario veremos si nos podemos plegar a esta idea y si podemos trabajar mancomunadamente para el buen logro del principal objetivo, que obviamente es el esclarecimiento de la situación de los detenidos desaparecidos», dijo Pérez Aguirre.

Consultado sobre si existe algún reparo a la presencia en la comisión de Cotugno, dijo que el objetivo de este grupo se antepone a cualquier otra circunstancia.

«Es lógico que uno para trabajar se sienta más a gusto con determinado tipo de personas, algo normal en la vida humana, pero esto no lo debo anteponer a lo que es un pedido tan importante y tan profundo de los familiares».

La denominada Comisión para la Paz sería oficializada esta semana, y está integrada por siete miembros. Hasta el momento ya fueron confirmados el asesor presidencial, Carlos Ramela Regules, el asesor del presidente del Encuentro Progresista, Tabaré Vázquez, Gonzalo Férnandez y Cotugno.

El ritual del Corpus Christi reunió ayer a lo largo de toda la procesión a unas cuatro mil personas.

El Corpus Christi es un antiguo ritual que nació en Bélgica en la Edad Media, extendiéndose luego a América, en el que se realiza una procesión donde se porta una hostia consagrada que simboliza el cuerpo de Cristo.

Las afirmaciones de Cotugno, precisamente en el Corpus Christi tienen una significación especial ya que la dictadura suspendió la procesión del Corpus de 1973 que había sido convocada por el Papa Pablo VI, argumentando que se «pretendía transformar el acto religioso en una manifestación política para perturbar el orden y tranquilidad públicos».

El ritual fue reanudado recién en 1985 y hasta la fecha, miles de católicos marchan detrás de la hostia consagrada.

Beatificación

Por otro lado, durante la celebración del Corpus Christi, procesión en la que los católicos manifiestan su creencia en que Jesús tras su muerte dejó su cuerpo para «alimentar» a los creyentes, Cotugno anunció que el arzobispado iniciará los trámites de beatificación y canonización para Walter Chango, quien en 1939 murió a los 18 años de edad víctima de la tuberculosis.

«La Eucaristía fue el centro de la vida de Walter Chango. Gracias a los documentos que poseemos sobre él sabemos que se preparaba con gran esmero para recibir a Jesús en el sacramento», dijo Cotguno al comentar la iniciativa de beatificación y canonización que fue recibida con un fuerte aplauso por todos los presentes.

«No sólo comulgaba sino que llevaba a otros al encuentro con Jesús (y) hasta el último día de su corta vida dio testimonio de su ardiente fe», agregó.

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