La Corte Electoral anunció que revisará los criterios para integración de las comisiones receptoras de votos

Bajo porcentaje de votantes por la mañana y récord de bajas en las mesas electorales

Las bajas de los funcionarios en las mesas electorales de Montevideo alcanzaron las 2.000 ausencias, lo que representa casi una ausencia por mesa electoral. Esto fue considerado por el ministro de la Corte Electoral, Edgardo Martínez Zimarioff como «todo un récord». En Montevideo se instalaron 2.600 meses electorales, para lo cual se había convocado a unos 7.800 funcionarios. La deserción llegó al 25%. Los cargos fueron cubiertos con los suplentes.

La ley establece que para aquel funcionario público que falte a la convocatoria sin justificativo se le aplicará una multa de un mes de sueldo y en caso de que sea escribano 60 unidades reajustables.

Se estima que de los faltantes la mayoría presentarán justificativo por su ausencia. La Corte Electoral anunció ayer que va a revisar los criterios para integración de las mesas y las sanciones correspondientes para quienes no se presenten, ya que en cada acto electoral los desertores a integrar mesas se incrementan. Ayer se alcanzaron récords: en muchas mesas faltaron el 85% de aquellos que las debían integrar, mientras que en otros lugares el faltante osciló entre 20% y 40%, concentrándose especialmente en las zonas marginales de la ciudad.

Los faltantes se completaron con funcionarios de la corte o suplentes. Estos son casi en un 100% empleados públicos a los cuales se les canjea su presencia en las mesas por cinco días libres o como en el caso de la enseñanza se les paga un monto en efectivo.

Si bien sobre el mediodía la totalidad de las 6.647 mesas receptoras de votos estaban instaladas, parece que el gran problema de la jornada fue la integración de las mismas. La deserción fue por demás importante. Sobre las 10.00 de la mañana, el ministro de la Corte Electoral, Edgardo Martínez Zimarioff dio a conocer un muestreo de 40 mesas que ya estaban instaladas. Las cifras eran por demás decepcionantes: promedialmente debieron sumir dos suplentes por circuito. y en algunos de ellos la Corte debió enviar suplentes. Al mediodía se sabía que en Montevideo, en algunas mesas de votación la deserción llegó al 85%. Algo similar sucedía en la mayoría de los departamentos del Interior.

Por ejemplo en San José se informó de una altísima deserción de integrantes de mesa lo cual llevó a que a última hora del sábado se llamara de urgencia a decenas de suplentes. En total los reemplazos superaron los 150.

En Salto y si bien se habla de sequía, dos pueblos estaban aislados: Cambará de Arapey (un circuito) y Pueblo Fernández (dos circuitos).

Estos, que están en la frontera con Artigas, no habían podido recibir sobre las 11 de la mañana las urnas y el material correspondiente para la votación. Finalmente se constituyeron los circuitos.

Pocos votantes

Un relevamiento nacional sobre la hora 9.00 marcaba que habían sufragado a ese momento un 4% de los habilitados, una cifra baja si se compara con una elección nacional. Se observaba una ausencia de votantes y la tónica era de más delegados de listas que aquellos que concurrían a sufragar. Sobre las 12.00 horas, el porcentaje de votantes era del 10%. Sobre el mediodía el mayor porcentaje de votantes (superando ligeramente el 10%) se ubicaba en La Teja y Paso Molino.

En las elecciones internas de 1999 la votación se había presentado más dinámica llegándose al 53% de los habilitados.

En la ocasión el 37% de los votos fue para el Partido Colorado, el 31 para el Partido Nacional y el 29% para el Encuentro Progresista. En Montevideo, con 2.600 mesas de votación, se estimaba que había entre 50 y 60 listas en cada cuarto secreto, cuando las inscriptas eran más de 2.000.

El transporte urbano funcionó normalmente, como en un día laborable. Eran importantes las cantidades de ómnibus que circulaban sobre las primeras horas de la mañana en Montevideo era importante y se podía observar a varias unidades totalmente vacías.

La mayoría del movimiento observado se registró en zonas tales como La Teja, que tiene una fuerte presencia de votantes frenteamplistas. En general la ciudad se presentó calma.

Sin espectáculo y con alcohol

La falta de espectáculos públicos en la pasada jornada se debió fundamentalmente a que muchos locales son utilizados para instalar urnas de votación.

Desde la Corte Electoral se dijo ayer que esa era una de las razones para prohibir espectáculos públicos ante una votación no obligatoria, aunque se aclaró que el legislador también marcó en la ley electoral que las restricciones para un día de votación obligatoria debían de regir para cuando esto no era así. También otra razón es la de evitar la aglomeración de gente para evitar cualquier tipo de incidente derivado de una discusión política.

En el rugby y hockey ayer hubieron partidos, pero en el sector de las categorías menores.
Los eventos fueron en Montevideo y el Interior y se argumentó que «los menores no votan» por lo cual decidieron llevarlos adelante.

En Montevideo la actividad deportiva a nivel profesional fue nula. A la huelga del fútbol, se le sumó un día gris que llevó a que las plazas de deporte estuvieran vacías de niños.

El tema de la veda alcohólica estuvo nuevamente ayer presente. La zona que más ha crecido es la Ciudad Vieja.

Los propietarios de varios «boliches» de esa zona admitieron que vendieron alcohol después de las 12.00 de la noche del sábado, lo que por otra parte era un hecho visible. Esto se pudo constatar en otras partes de la ciudad.

También las quejas centrales de los empresarios eran el cuestionamiento a que en una elección no obligatoria se prohibieran espectáculos públicos hasta las 20.30.

En el caso de los casinos que funcionan en Montevideo, Hípica Rioplatense no abrió sus salas, pero las mantuvo abiertos en la madrugada del sábado en su horario normal.

En el caso de los casinos municipales, el sábado cerraron sobre medianoche y reabrieron las puertas el domingo a las 21.00 horas, una vez que terminara la veda sobre espectáculos públicos.

Quema de cubiertas

En la faz policial, las horas de la mañana se presentaron tranquilas, a no ser por dos hechos aislados y que estima estaban relacionados con el día electoral.

Se registraron quemas de cubiertas en dos puntos de la ciudad, lo que afectó el tránsito. Uno de los incidentes (y donde había en la zona volantes de grupos anarquistas) fue en 8 de Octubre y 20 de Febrero (barrio La Unión) y el otro en Agraciada y Emilio Romero (barrio Paso Molino).

Bávaros en Punta Carretas

Una pareja de jubilados alemanes recorría con algo de asombro la esquina de 21 de Setiembre y Ellauri, recolectando listas de todas las tendencias y orientaciones, como un curioso souvenir criollo.

Los ciudadanos teutones  que habían llegado a Buenos Aires y Montevideo estaba incluida en su «paquete» turístico  no llegaron a entender a cabalidad lo que se estaba votando.

«No entienda», dijo Karl a este matutino cuando se le consultó que le parecía la fiesta cívica «de bolsillo» que se desarrolló ayer. Cámara digital en mano, el ciudadano oriundo de Munich manifestó las diferencias con el sistema electoral alemán y se preguntó por qué esta elección no era obligatoria y en cambio, sí la del próximo mes de octubre. «No entienda», repetía. *

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