La columna de Sherlock
Los «líos» de la Dinara repercuten en Veterinaria
* Sherlock caminaba por la peatonal Sarandí, pensando hacer un «esfuerzo» para degustar unos ravioles hechos por «la tana» de «Roma Amore», cuando en la esquina de Bacacay se encontró con uno de sus informantes, sabiondo de todo lo que ocurre en la Dinara. El hombre al ver a nuestro sabueso entreparó su marcha y dijo a boca de jarro y casi sin saludar.
-¡Tengo grandes novedades sobre la Dinara!
-Pero, ¿usted no es del personal de confianza del capitán Yamandú Flangini?
-Por supuesto.
-¿Entonces?
-Es que también soy fiel a la información, no me gusta que nada quede oculto.
Por eso me parece lícito informar de todo lo que veo y oigo. Y no es que ponga micrófonos en los plafones de la Dinara o debajo de los escritorios, como hacen otros, pero que me entero de cosas me entero.
-¿Cómo cuales?
-Le cuento antes que alguien me vea hablando con usted. ¿Usted sabe que el Consejo de la Facultad de Veterinaria hace como un mes de reunió y resolvió realizar una investigación administrativa al Instituto de Investigaciones Pesqueras, que depende de la misma?
-¿Y eso que tiene que ver con el director de la Dinara, capitán Flangini?
-Más de lo que usted cree. ¿Usted no sabe que existe un convenio entre el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Inape (que era la denominación anterior de la Dinara) y la Facultad de Veterinaria?
-Sigo sin entender…
-En esa misma reunión se resolvió iniciar un sumario administrativo a tres docentes de la Facultad, vinculados a la Dinara, Enrique Bertullo, Amador Ripoll y Nelson Avdalov, votándose individualmente la separación de los cargos mientras dure el proceso.
-Entonces, ¿la cosa es muy grave?
-También, una consejera, propuso el pasaje de todo a la Justicia Penal.
-Pero… ¿por qué razón?
-El doctor Ripoll es el encargado de los embarques de la merluza negra y de las inspecciones de la descarga de esa especie en distintos puertos de Africa. ¿Se imagina? Por su parte el doctor Bertullo es ex director de la Dinara, ex asesor del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y ex asesor de las cámaras empresariales. Otro personaje que está en el «ajo» del asunto es Nelson Avdalov que, además de revistar en Veterinaria, es funcionario de la Dinara y director del proyecto Infopesca. Le digo que Ripoll y Avdalov son del personal de confianza de Flangini.
-Pero, ¿qué problema hay? Recuerde que el capitán Flangini dijo que en Infopesca es todo legal. Usted ya me lo había informado.
-Claro que dijo eso, agregando que el dinero «negro», miles y miles de dólares, es manejado en el Ministerio. Tengo información que le prometo, con documentación incluida, de los contratos realizados con el IICA Hay sueldos de 8, 7, 6 mil dólares, un verdadero escándalo y otras cosillas…
-¡Qué ambiente!
-Además tengo un detalle más para contarle.
-¿Del mismo tono?
-Claro: la señora de Ripoll, de la que me reservo el nombre, fue la que envió un fax al sub prefecto Jesús de Armas, informándole que el buque «Maya V» era de la empresa Navalmar.
-Un tema por el que fue «molestado» un periodista.
-Esta señora también es funcionaria de Dinara, trabaja en el tema de la merluza negra y le probó a la autoridad que ese barco, en infracción, era de la referida empresa. Luego dijeron que el fax que envió era falso. Otra gravísima acción para tapar el sol con un dedo.
-¿Algo más?
-Solamente una cosa sin mayor importancia. Que la información que le di sobre lo ocurrido en el Consejo de la Facultad de Veterinaria se puede leer en el repartido Nº 129-004, el que se debe colocar en las carteleras del propio centro de enseñanza.
-Bueno, gracias…
El Viking Sky y la pesca sin control
*–No me diga más, otra irregularidad ¿verdad?
-Bueno, este tipo de cosas en las Dinara es quizás de menor cuantía.
-¿Qué es lo que tiene que decirme?
-Que ese barco, el Viking Sky…
-¿De bandera uruguaya?
-Por supuesto…, estuvo dos meses pescando merluza negra sin observador de la Dinara.
-¿Y quién le dio permiso para que lo hiciera?
-La Dinara.
-Ahhh.
La preocupación de García Pintos por suerte de Flangini
*–El que está preocupado por lo que ocurre, además del ministro Aguirrezavala, es el diputado García Pintos. Especialmente, entiende usted, cuando estamos a una semana de las elecciones internas.
-Claro, porque Flangini es su suplente en la Cámara de Diputados.
-Eso por un lado, pero como usted sabe en la Dinara hay mucha gente de la lista de García Pintos y, si cae Flangini, la estructura se puede desmoronar como una pila de naipes.
-¿Y puede caer Flangini?
-El tema de la merluza negra, los permisos de pesca y la situación general de la Dinara, donde el descontrol es grande, puede costarle el cargo.
-¡Descontrol!, usted lo dice por el tema de las garrafas.
-Es una forma de hablar. El tema de las garrafas y muchas cosas más que van sumando un «dossier» que no se sabe dónde puede terminar.
Pero lo más grave es lo que dijo Flangini sobre el manejo sobre el convenio con el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas (IICA), involucrando ante decenas de personas a las autoridades del propio Ministerio.
-Y… ¿García Pintos está preocupado?
-Tanto que ni siquiera la brigada «Palo y Palo» tiene presencia política en la calle.
-Si usted lo dice…
Una versión que nadie a esta altura puede creer
* -¿Se enteró de la inversión de una empresa norteamericana que hará importantes obras en el puerto de Nueva Palmira?
-Claro, pondrán 30 millones de dólares. El convenio se firmó el pasado viernes, un momento antes de que el ministro Isaac Alfie tuviera el ataque de nervios, diciéndoles a los periodistas que eran unos «rompebolas».
-Ese es el punto. Se dice, cosas de «malas lenguas», que la empresa que firmó el convenio sustituyó a otra empresa norteamericana que estaba interesada por el negocio.
-Una por otra.
-Sí, al parecer a los primeros interesados se les indicó, desde una alta investidura de la embajada norteamericana, que deberían guardar su interés para otra ocasión. Que el negocio era para «tal y cual».
-¿Y esos, «tal y cual», quiénes son?
-Claro, del grupo de las empresas «amigas» de la administración republicana.
-¿Del presidente Bush o del vicepresidente…?
-Usted lo ha dicho.
-Pero, eso es imposible de creer… ¿Verdad?
-Claro.
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