La columna de Sherlock
Los nervios de Nin y las técnicas de Cuqui
-¿Es verdad que Cuqui Lacalle sigue jugando duro?
-¿Usted me lo pregunta o sabe algo?
-Claro, tengo algunas anécdotas, como la ocurrida en los estudios de CX 4 Radio Rural, cuando estaba saliendo al aire Rodolfo Nin Novoa y Cuqui llegó para un programa posterior.
-¿Qué pasó?
-Que Lacalle le dijo a quienes lo acompañaban que pondría nervioso a Nin que estaba saliendo al aire. Y dicho y hecho. Pese a que Nin estaba de espaldas y Lacalle tras los vidrios, fuera del estudio, comenzó a hacer morisquetas. Ponía caras raras, hacía movimientos con las manos.
-¿Y?
-Al principio Nin no se dio cuenta, pero deben existir algunas cosas que son intangibles y se trasmiten. En un momento se dio vuelta y vio a Cuqui haciendole morisquetas.
-¿Y?
-Que se notó que se ponía nervioso.
-Lo entiendo. A mí me pasaría con cualquier persona, pero ahí estaba un ex presidente de la República, precandidato, haciéndole caras, sacando la lengua. Verdad, ¿qué era para ponerse nervioso?
-Claro que sí…
Una candidatura que sorprendió a Larrañaga
-Quiero confirmar algo que me contaron que es realmente de alquilar balcones –le decía Sherlock a un informante, ayer de mañana, bañado por el sol en un banco de la Plaza Matriz.
-Usted dirá.
-Jorge Gandini, como usted sabe, se proclamó candidato a la Intendencia de Montevideo, en un acto público. ¿Eso usted lo sabe?
-Claro.
-¿Y sabe también que fue la primera noticia que tuvo Jorge Larrañaga de ello? Nunca nadie le había hablado que Gandini aspiraba a ser candidato a la Intendencia lo que, de acuerdo a lo que me han dicho, no sólo preocupó a Larrañaga sino que molestó a una cantidad de gente que ve en Gandini a un hombre que «hace lo que quiere».
-¡Es verdad! Es la misma información que tengo yo.
-Pero hay más. Además de esa sorpresa, parece que más gente todavía está caliente por el tono de la propaganda del mismo Gandini.
-Eso no lo sé…
-Claro, si afirma en la publicidad que su lista, la 250, es «la lista de Larrañaga»
-¿Y?
-Que, en mi opinión, tienen algo de razón. Gandini fue el último en subirse al carro.
-¿Al carro?
-Claro, al apoyo de la candidatura de Larrañaga.
«Â¡Qué jolgorio el de la Lista 1del Partido Colorado!»
-No se imagina lo que vi el martes de noche en 18 de Julio y Julio Herrera y Obes.
-¿Qué es ahí?
-Es el local de la Lista 1 del Partido Colorado, la que comanda el conductor radial Abel Duarte que cree que la gente que lo escucha en la radio y va a los bailes que organiza, lo votará para las internas. Obviamente que quiere hacer carrera política.
-¿Por qué dice jolgorio?
-Porque la música fue de todo tipo. Le digo que cuando arribó al local el candidato Guillermo Stirling se escuchaba «Popotito» que interpretaba el grupo «Hojas». Por supuesto que hubo baile, no faltaría más si el que conducía todo es nada menos que el principal de «Musicalísimo». Luego, recuerdo, se escuchó «El extraño de pelo largo».
-Mire usted. ¡Toda una fiesta!
-Claro. También es importante lo que dijo Duarte en su discurso.
-¿Qué?
-Que desde su programa, que conduce hace 27 años, siempre ha hecho política.
-¿Desde «Musicalísimo»?
-Y agregó que desde allí es donde se «solidariza y procura resolver los problemas de la gente».
-¡Muy bien! La ficha que faltaba para llenar el cartón. ¿Verdad?
-Usted lo ha dicho.
Alejandro Otero, candidato en lista de Larrañaga
-¿Vio don Sherlock el lío que se le arma a Larrañaga con una de sus listas en Montevideo, la 2004, que había sido observada por la Junta Electoral pero igual fue distribuida en la calle?
-Tengo entendido que están a dos manos en la Junta Electoral tratando de apagar ese incendio y confían en subsanarlo rápidamente, porque ese error puede convertirse en decisivo si la elección interna se convierte reñida con el Cuqui.
-Eso está claro
-Pero le voy a dar un dato que le puede interesar, amigo Sherlock. Anote; entre los candidatos a convencionales departamentales de la lista en cuestión ¿sabe quién aparece?
-Déjeme pensar… Por su tono…
. Uno de los enemigos más acérrimos del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) en la década del setenta: el inspector retirado Alejandro Otero que, por aquella época era, nada más y nada menos, que el jefe supremo de Inteligencia y Enlace, la «Policía política» encargada de perseguir a los llamados «subversivos», o sea a los «tupas»
-¿Alejandro Otero candidato?
-Claro, pero solamente a la convención departamental..
-Mire usted.
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