Evocación a Wilson pautada por la ausencia de Larrañaga y llamados a la unidad blanca
El acto oficial del Partido Nacional se realizó en el puerto metropolitano en horas del mediodía y ante unas trescientas personas. En este caso, el único orador fue el presidente del Directorio nacionalista, ingeniero Carlos Cat, tras lo cual se descubrió una placa con la frase «El Partido Nacional en recuerdo de Wilson Ferreira a 20 años de su retorno al país, luego de 11 años de exilio». Se instaló frente al muelle donde atracara el buque «Ciudad de Mar del Plata II», en aquella recordada jornada. En la oratoria se destacó la actitud opositora de Ferreira hacia la dictadura y su retorno al país que lo llevó a la cárcel, además del pacto del Club Naval, que le impidió ser candidato, así como la gobernabilidad que le brindó al primer gobierno democrático. También se refirió a «la grandeza» de Ferreira al apoyar la Ley de Caducidad. El mensaje estableció un llamamiento a la unidad del partido como herramienta para vencer en el terreno electoral en el próximo mes de noviembre. Se encontraban en el acto representantes de todos los sectores del partido y de sus precandidatos, salvo el doctor Jorge Larrañaga, quien al encontrarse en el interior envió una carta recordatoria.
El ingeniero Carlos Cat expresó en su oratoria, y en referencia a los momentos previos a la llegada del caudillo blanco, que debió «mantener el espíritu calmo y templado, sin flaquezas ni renuncios». «El tenía la firme determinación de llegar a su paisito, desembarcar en su tierra querida y sufrir las consecuencias. El sabía lo que le esperaba y lo asumió con coraje. Lo que pasó ya es leyenda y es parte de la sagrada historia del país y de nuestro partido. Lo que sucedió desde aquel 16 de junio hasta su muerte, con su fuerte mensaje de unidad partidaria a todos los líderes nacionalistas que le sobrevivían, es el compromiso que estamos obligados a seguir. Unidad, unidad, unidad, condición fundamental para el engrandecimiento del Partido Nacional y para el triunfo en noviembre próximo».
Una vez culminado el acto, al ser consultado el líder herrerista Luis Alberto Lacalle expresó que la fecha de ayer era propicia «para que la gente recuerde a un hombre excepcional, multifacético. Tuvo una gran influencia sobre un par de generaciones que las volvió blancas y esa es la gran deuda del partido con él. Renunció a los honores a cambio de la paz de la República. Fue un hombre de gran coraje cívico y el mejor homenaje que el partido le puede hacer es esta unidad que estamos luciendo orgullosamente en todo el país». En cuanto a la ausencia de Jorge Larrañaga, el ex presidente sostuvo que «no tengo ningún comentario, él está de gira y mandó una nota. El mejor homenaje que le podemos hacer a Wilson es trabajar por la victoria».
Como se sabe, la familia del extinto líder blanco apoya al candidato herrerista. Sobre si quedó olvidado el ahora mítico episodio en el cual el propio hijo de Ferreira, Juan Raúl , lo bajara de una caravana, Luis Alberto Lacalle respondió molesto que «a mí no me bajó nadie, vino alguien y me dijo que me tenía que ir. No sean chiquitos en las preguntas, vamos a los temas que importan. Vamos a recordar lo que nos une, no lo que nos separa. Me parece lamentable que estemos en esos recuerdos».
Al ser consultado sobre expresiones de Jorge Larrañaga indicando que le daría participación a los demás partidos en un eventual gobierno suyo, Luis Alberto Lacalle sostuvo que «primero tengo que pasar por la interna, así que no puedo disponer sobre lo que va a decidir la gente. Son situaciones diferentes, en los órganos de contralor yo espero que todos voten el ajuste político, en los entes autónomos se participa porque lo exige la Constitución y en los ministerios depende de cómo se den las circunstancias».
Homenaje de la Junta Departamental
Otras de las actividades desarrolladas en el día de ayer para conmemorar el vigésimo aniversario del retorno de Wilson Ferreira al país, la desplegó la Junta Departamental de Montevideo. El deliberativo, por iniciativa de todos los ediles de todos los sectores con representación, realizó el descubrimiento de una placa recordatoria en la plaza Isabel de Castilla, cerca del recinto portuario.
La misma contiene la leyenda «Aquí el pueblo uruguayo se concentró para recibir, el 16 de junio de 1984, a Wilson Ferreira, símbolo de la lucha por la libertad y la democracia».
En el homenaje, la viuda del dirigente, Susana Sienra, recordó emocionada los momentos de la llegada de Wilson. «En ese momento me quería morir por la desesperación de ver a los helicópteros que se llevaban a mi marido y a mi hijo. Sentí lo que sentiría cualquier mujer normal. Había un mundo de gente y los dos me contaron que desde el aire podían ver banderas de todos los partidos», expresó Sienra. Fue a la única actividad a la cual Sienra asistió en la jornada. Juan Raúl Ferreira, también protagonista de aquel episodio, se excusó de participar en el acto aunque hizo llegar una carta al presidente de la Junta Eduardo Brenta, en la que agradeció la invitación. En la nota, Ferreira, quien viajó al interior del país, destaca que este homenaje que tributa la Junta es el «más representativo» del recibimiento en el cual la ciudad fue «protagonista de aquel acontecimiento histórico y vestida por representantes de todos los lemas partidarias». «Recuerdo que hace 20 años flamearon por las calles de Montevideo banderas blancas, coloradas y frenteamplistas», agregó.
Por su parte, el intendente capitalino Mariano Arana, que se encontraba en compañía de varios directores municipales, además de ediles y personalidades políticas de todos los partidos, recordó que «tengo muy fresca la imagen de ver todo esto lleno de banderas de diferentes perfiles, porque la llegada de Wilson, corajuda y valiente, conjugó la opinión de multiplicidad de actores, algunos de los cuáles están hoy en esta mañana».
El edil Eduardo Brenta, presidente de la Junta Departamental destacó la trayectoria de Wilson Ferreira, recordó que, a partir de la gestión de Tabaré Vázquez, una calle lleva su nombre y afirmó que el dirigente blanco «ya forma parte de la historia grande de nuestro país y su figura traspasa los límites partidarios para convertirse en patrimonio de todos los uruguayos».
El «mandato»
El ex Presidente de la República y precandidato nacionalista, Luis A. Lacalle, confesó ser un «wilsonista» a pesar de no haber votado por el caudillo fallecido, y abogó por la unidad partidaria porque «es lo que Wilson nos mandó» antes de fallecer, en el acto que el Herrerismo realizó anoche en homenaje a los 20 años del retorno del extinto caudillo del Partido Nacional,
Lacalle, emocionado hasta las lágrimas, dijo: «Yo mientras viva subsanaré el no haberlo votado (a Wilson) cumpliendo su mandato», en referencia a evitar peleas internas entre los distintos sectores nacionalistas.
Lacalle habló en el club Trouville, en una cancha desbordada de gente y ante la plana mayor del Herrerismo, y confesó que al otro día de haber sido electo Presidente de la República, en el año 1989, «fuimos a poner un flor obvia en la tumba de Luis A. de Herrera (su abuelo), pero antes fuimos a la de Wilson».
Lacalle reveló que Wilson, luego de confesarle que se iba a morir, le dijo a él y a Dardo Ortiz: «Cuando yo no esté, no se peleen» y luego el precandidato nacionalista reconoció que «somos responsables de haber privado al país muchas veces de gobiernos blancos por haber sido demasiado duros con nuestros propios compañeros».
No obstante, Lacalle sentenció: «Yo que nunca fui wilsonista salvo ahora que lo somos todos cumplí con la orden», del extinto caudillo blanco con el obje
tivo de recomponer la unidad partidaria. Por ello, Lacalle quiso cerrar su campaña en Montevideo «saludando a Jorge Larrañaga y a Cristina Maeso», en honor a la unidad de todos los blancos, y recordó que su madre, hija de Luis A. de Herrera, cuando la familia Ferreira Aldunate se encontraba asilada en Londres, «la hija del caudillo anterior fue a entregarle una flor al caudillo siguiente». Durante su discurso, Lacalle hizo una cronología de la vida política de Wilson y destacó lo que calificó como un «acto de coraje» cuando «impulsó la aprobación de la Ley de Caducidad» a pesar de tener conocimiento del costo político que iba a sufrir.
Lacalle también señaló que «el más grande baldón de la historia contemporánea del país se llama Pacto del Club Naval» y dejó claro que «el Frente Amplio, el Partido Colorado y los mandos de entonces, pactaron para que Wilson no fuera Presidente de la República».
Monumento
Paralelamente, la Comisión Nacional de Homenajes a Wilson Ferreira realizó ayer en la mañana el lanzamiento del llamado a concurso para la presentación de proyectos para la construcción del monumento que se levantará en la explanada de la IMM.
El presidente alterno de la comisión, el senador Francisco Gallinal, explicó que el diseño final de la obra «quedará librado a la imaginación de los artistas que se presenten» y se espera que se inaugure a principios del mes de octubre.
El premio estipulado para el proyecto ganador será de $5.400.000.
Por otra parte, Francisco Gallinal reiteró que en la noche del 27 de junio se anunciará la fórmula nacionalista en vistas de octubre. También añadió que «en la instancia del balotaje vamos a hablar con el Partido Colorado para buscar sus votos. Nosotros creemos que tenemos que ir igual que ellos cuando vinieron a golpear nuestra puerta. No olvidemos que el Frente Amplio no vino a golpear las puertas del Partido Nacional. Si lo hizo el Partido Colorado y tomó todas nuestras ideas. Creo que esa sería la actitud a tomar luego de octubre». *
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