Informe del ministro Stirling no convenció al EP-FA que no descartó promover una interpelación
La sesión no tenía por objeto adoptar ninguna resolución y se levantó luego de agotarse la lista de oradores y al resultar aprobada por unanimidad una moción en tal sentido.
Las explicaciones del ministro Stirling fueron consideradas insuficientes por el senador Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) quien ratificó la necesidad de una Comisión Investigadora. El senador socialista Reinaldo Gargano dijo que hubo «gruesos errores» en el accionar de la secretaría de Estado, y no descartó la utilización de otros mecanismos políticos, como la interpelación.
El Partido Nacional, sólo se limitó a escuchar las explicaciones del ministro, sin intervenir durante el extenso debate y apenas se escuchó una breve intervención del senador rochano Carlos Julio Pereyra para puntualizar que toda acción de un subalterno, sea donde sea y en el momento que sea «tiene una responsabilidad política del ministro del Interior».
Por su parte en su informe, el ministro del Interior, Guillermo Stirling y el subsecretario del Ministerio del Interior, Daniel Borrelli informaron al Parlamento que el oficial Guarteche y el inspector Leyera, ambos de la Dirección de Narcóticos, con conocimiento del inspector Rivero, se presentaron ante el domicilio de la jueza Fany Canesa para solicitarle que archive la denuncia radicada en su sede penal por lavado de dinero, y no se aplicó ningún tipo de sanción hacia los mismos.
«Pidieron los archivos de los documentos, con lo cual, la señora jueza se puso en contacto con mi persona y ordené que de inmediato los funcionarios regresaran a sus lugares de trabajo», afirmó el subsecretario Borrelli.
El ministro Stirling, también reconoció el «esfuerzo» de los senadores por discrepar «con respeto y altura».
Asimismo, el secretario de Estado, como información complementaria, anunció que para la próxima semana en el ámbito judicial serán citados, el inspector Rivero, y el escribano Javier Morassi.
Al final de la reunión, el senador Rubio, calificó de «muy buena sesión» y dijo que hay muchos valores en juego como «el poder civil, el sistema financiero, los derechos individuales, que son los más significativos, y están también las figuras institucionales».
El parlamentario dijo que «faltan muchas cosas, falta información y testimonios», y señaló que no comparte aspectos relevantes de la participación del ministro Stirling y del vicepresidente Luis Hierro, y por eso reiteró que su fuerza política insistirá con la Comisión Investigadora. «Vamos a proponer también una reunión en la cual fijaremos una posición final sobre los temas de las responsabilidades políticas», agregó el senador.
Sin embargo, el senador Gargano (Partido Socialista) introdujo otro matiz y señaló que se retiraba del Senado «muy preocupado». «Hay decenas de temas sin aclarar de un episodio que es muy doloroso, y en donde hubieron gruesos errores de parte del Ministerio del Interior», agregó Gargano. «Este es un lío en el cual nosotros no estamos, lo cual es preocupante y es una señal de que nos estamos poniendo viejos», expresó, en cambio, Huidobro. Los senadores encuentristas Enrique Rubio, Alberto Couriel, Eleuterio Fernández Huidobro, y Rafael Michelini (Nuevo Espacio) discreparon con la cronología que manejó el ministro Stirling sobre cómo sucedieron los hechos, y el secretario de Estado admitió que pudo haber existido un error en la fecha manejada.
«Asumo la responsabilidad»
Durante el transcurso del debate en régimen de Comisión General, varias veces se le consultó al ministro Stirling las razones por las cuales no cesó antes al inspector general Rivero ante la gravedad de la situación, y una y otra vez, el ministro contestó: «es muy fácil, es muy fácil, en el orden de los razonamientos saber lo que pasó el domingo, el lunes. El lunes tenemos un panorama clarito de todo lo que pasó el domingo, y difícil es cuando el domingo tenemos que definir problemas que hacen a la imagen del país, a la reputación del sistema financiero y resolver los daños que se ocasionan a estudios profesionales y personas».
Stirling reivindicó su accionar en todo este proceso: «Asumo la responsabilidad y a conciencia, y si tuviera que volver a hacer el mismo procedimiento lo recorrería porque me preocupa mucho la imagen del país, del sistema financiero, y porque me preocupa mucho seguir causando daños a quienes ya se les ha causado daño, porque sin el debido proceso fueron ya juzgados por la autoridad y por el autoritarismo de funcionarios que en nombre del Estado, acusaron sin pruebas».
Por su parte, el senador Michelini señaló que el ministro debe aportar al Senado la carta que le entregó Danilo Arbilla aludiendo a la actuación del inspector Rivero, «porque es un tema de actuación pública e involucra a funcionarios públicos». El senador discrepó con el accionar de dos funcionarios de la Dirección de Narcóticos que le plantearon a la jueza Fany Canesa el archivo del expediente judicial, y que los mismos no hayan tenido siquiera «ni una sanción ni fueran cesados de la Policía».
Posteriormente, adelantó su postura favorable a dar lugar a la Comisión Investigadora.
En uno de los tramos del debate, el senador Fernández Huidobro (MLN) le pidió explicaciones al ministro Stirling por «cómo fueron sacados los documentos de la sede judicial que establecían la denuncia de Rivero y luego llegaron a las manos de Arbilla», reclamando las responsabilidades ante este hecho.
El senador colorado Yamandú Fau, ironizó, y sostuvo que Huidobro establece «una nueva clase de periodistas, la de los periodistas reducidores, que reciben información hurtada». Tanto Huidobro como la senadora comunista Marina Arismendi dejaron en claro que en este caso Arbilla no estaba actuando como un periodista sino como una persona involucrada. En tanto, el socialista José Korzeniak dijo tener la convicción de que en Uruguay haya lavado de dólares provenientes del narcotráfico, y que de ello «hay conocimiento fuera y dentro de fronteras a través de la existencia de sociedades, con facilidad muchas de ellas de obtener propiedad accionaria».
En ese sentido, Korzeniak sostuvo que muchas de esas sociedades están presididas por la familia Di Tulio, perseguida por sus vinculaciones con el narcotráfico en otros países.
«Traicionado»
Por su parte, el vicepresidente Luis Hierro dijo sentirse «profundamente traicionado por un funcionario de confianza de gobierno» y fui «engañado en forma grosera por Rivero», al puntualizar que el inspector general no informó al ministro Stirling.
Hierro señaló que se involucró en este asunto a pedido de Arbilla, a quien conoce desde los 15 años, como un pedido de un amigo que estaba desesperado ante esta situación que «lo estaba angustiando y que le pidió además qué era lo que tenía que hacer».
El vicepresidente sostuvo que fue por ello que actuó y se comunicó con el inspector Rivero, quien le reconoció que «la conclusión era equivocada y que la investigación estaba mal hecha». Luego le expresó que comunicara todo esto al ministro del Interior, «pero no lo hizó».
Según Hierro, «no ha habido ninguna acción de gobierno para evitar o posponer la información a los ciudadanos» ni que vivimos «en una especie de republiqueta bananera donde vienen de afuera piratas y el gobierno mira para otro lado».
«Acudió a mí en nombre de la vieja amistad. En nombre de la amistad me dice me pasa esto, que es mentira, agravia lo más puro de mi ser. Dime tú mi viejo amigo que es lo que tengo que hacer», recordó Hierro sobre el encuentro con Arbilla. Para el vicepresidente «no se trata de una reunión de un periodista que trata de beneficiarse por su
condición de vicepresidente». Continuando el relato, Hierro expresa que «ese día no pude ubicar al ministro del Interior, y traté de comunicarme con Rivero. ¿Por qué? Porque había sido mi subalterno, nos conocíamos. Tomamos un café. Se relata lo que se hizo público. Reconoce que estuvo mal, y le dije: Bueno, usted informa ahora al ministro del Interior», pero ello no ocurrió.
Posteriormente, Hierro sostiene que otra de las aristas de este asunto es la «querella periodística en los medios», y se pregunta «como en Uruguay se puede manchar el nombre y una vez que los nombres salen al ruedo, después hay que salir a desmentir».
Atchugarry: «El que esté libre que tire la primera piedra»
Por otra parte, el senador de la Lista 15, Alejandro Atchugarry reiteró su concepto de que «el daño hacia fuera es lo central, aunque parece que hacia fuera tenemos mejor imagen que adentro porque Uruguay acaba de cotizar internacionalmente» con una adecuada tasa. Sobre la actuación del vicepresidente Hierro, apeló a la Biblia al sostener que «el que esté libre de pecado que tire la primera piedra», preguntando «a ver si acá hay alguien que no haya intervenido en algún tema en particular de interés».
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