Iriondo pidió en Argentina no ser extraditado para evitar "tortura"
«Soy inocente y quiero la libertad», dijo Lariz Iriondo en la audiencia ante el juez federal Claudio Bonadío, a quien le dijo que se considera un «perseguido político».
El presunto etarra aseguró que no es miembro de ETA ni tiene nada que ver con un atentado terrorista ocurrido en 1984, por el cual el magistrado Baltasar Garzón solicita su extradición.
«Su Señoría, ¿cómo va a extraditarme a un país (por España) donde se tortura a los presos vascos?», inquirió el detenido en su declaración indagatoria al comenzar el proceso, según la agencia AFP.
Lariz Iriondo admitió su militancia en el sindicato de la izquierda independentista vasca LAB y en las Gestoras Pro Amnistía de los presos vascos en España, por lo que consideró que «el trasfondo de todo es político».
Garzón solicitó el envío del detenido a Madrid para ser procesado por el presunto delito de «asesinato frustrado» por el atentado con bomba perpetrado el 9 de octubre de 1984 contra un patrullero de la policía en la localidad de Eibar, que dejó heridos a tres agentes.
El delito cometido tiene un castigo de hasta 22 años de prisión en España.
Lariz Iriondo, de 47 años y de profesión cocinero, está detenido preventivamente en una dependencia policial de la Capital Federal (Dirección Unidad de Investigaciones Antiterroristas) desde noviembre de 2002, a pedido de Garzón.
El acusado, quien habló en español, salvo al comenzar y al cerrar su intervención, negó tener relación alguna con la organización ETA ni con los atentados y dijo que fue «secuestrado» en Uruguay y «excusado a la Argentina».
El detenido vivía desde 1998 en Montevideo, donde se casó con una uruguaya y trabajaba de ‘chef’ en un restaurante de cocina vasca.
«Estoy acusado sin pruebas, puedo ser detenido y torturado solo por ser vasco», dijo y acusó a «las diferentes dictaduras» españolas, desde la irrupción de Francisco Franco en el poder, de perseguir a los nacionalistas vascos.
Dijo que las autoridades uruguayas lo deportaron a la Argentina el 22 de noviembre de 2002 con un pasaporte en que figuraban «datos falsos» y con una foto que le había sido tomada sin su autorización.
Sobre la base de la denuncia del secuestro en Uruguay, el fiscal solicitó al magistrado que se abra una investigación tendiente a establecer si se cometió un delito en Argentina al haber aceptado el ingreso de una persona presuntamente en forma ilegal.
La sala de audiencia fue colmada por integrantes de la comunidad vasca en Argentina y además, presenciaron la audiencia, entre otros, la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, el historiador Osvaldo Bayer y el secretario general del Partido Comunista, Patricio Etchegaray.
Una nueva audiencia fue fijada para hoy, a la cual está citado, a propuesta de la defensa, el Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel. *
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