En el EP-FA-NM se han vuelto "Tabarédependientes" y como lo extrañan porque se fue al Interior, no salen a juntar votos

La izquierda "no enamora" en Montevideo y por eso no logra multiplicar la militancia

Este lunes volverá a reunirse el doctor Tabaré Vázquez, por lo menos así estaba previsto desde la última reunión, con los senadores cabeza de lista e integrantes del comando electoral. Si bien la idea original es consensuar un discurso único de la dirigencia en torno al programa del EP-FA/Nueva Mayoría, se asegura que habrá intercambio de ideas sobre el contenido de la propuesta, donde existen zonas polémicas sobre qué hacer con el sistema de las AFAP. También se asegura que la reunión será una buena oportunidad para analizar la marcha de la campaña electoral. En este sentido dos puntos serán de particular atención: por un lado la consolidación del Partido Nacional en el segundo lugar en las encuestas, en el que aparece liderado por el senador Jorge Larrañaga, y las dificultades para establecer un clima militante entre los adherentes del Frente Amplio de Montevideo.

 

Se vienen los blancos

LA REPUBLICA se reunió en esta semana con un dirigente frenteamplista que ha recorrido insistentemente -desde diciembre del pasado año- el interior del país, quien aseguró que «hay preocupación» sobre la amplia actividad que están desarrollando los nacionalistas en todo el país, «aunque no se diga públicamente». «En el interior los blancos y el Foro Batllista han copado las calles y plazas, mientras que nosotros (EP-FA) no existimos visualmente», manifestó el dirigente quien prefirió, al igual que otros consultados, mantenerse en el anonimato «porque con cualquier cosa que decimos, la derecha monta un show».

También dijo que los periodistas del interior del país, «quienes son muy sensibles» a lo que ocurre en cada comarca, preguntan sustancialmente sobre qué actitud tendría el EP-FA/Nueva Mayoría si gana «el progresista Larrañaga» las elecciones nacionales. Para este dirigente «este es un dato político y sociológico» que nos preocupa, si es «que realmente ese es el sentir del electorado, porque de ser así ya el sentido común no estaría diciendo que ganamos nosotros, sino que ganan los blancos en una segunda vuelta». «El tema es si quienes hoy se arriman al Partido Nacional lo hacen sólo por la competencia por los cargos a Diputados y a las Intendencias, para después algunos de ellos votar por Tabaré (Vázquez) o si van a quedar atrapados en el lema Partido Nacional», se preguntó nuestro interlocutor, quien agregó que «a lo mejor Tabaré fue el único que tuvo razón al irse al Interior con Rodolfo Nin, a pelear voto a voto, porque de otra forma hubiéramos perdido muchos más votos que los que por ahora hemos perdido o que están en duda». En el marco de esta línea de pensamiento resalta los actos que se realizaron en Treinta y Tres y Lavalleja, dos departamentos muy tradicionalistas, que fueron «un verdadero éxito» de público.

LA REPUBLICA también consultó a un dirigente del interior del país, con fuerte arraigo en su zona, quien asegura que «después de las internas, cuando pase la lucha por los cargos, muchos votantes de los blancos van a volver a arrimarse al EP-FA/Nueva Mayoría».

Las diferencias que aparecen entre los dos consultados, se reflejan también en el momento de definir una estrategia para enfrentar el crecimiento de Larrañaga. Si bien todos coinciden en que hay que impedir que votos del progresismo se vuelquen a la interna del Partido Nacional   coinciden en la necesidad de que en la interna del EP-FA/Nueva Mayoría voten entre 500 y 600 mil ciudadanos-, uno pretende aumentar las críticas hacia Larrañaga, recordándole su compromiso con el gobierno de Jorge Batlle, pero el otro consultado sostiene que «por ahora» esas críticas serían negativas, porque «nos podría alejar de los votantes blancos del 27 de junio, pero que son potenciales votantes a Tabaré Vázquez en octubre». La mayor preocupación de la dirigencia, confesaron los dos dirigentes, «ya no es si nuestros votantes van a votar en otro lema, sino que no vayan a votar a nadie y se queden en sus casas, como si éstas elecciones fueran asunto de otros».

 

Montevideo no despierta

En Montevideo, donde la izquierda es tradicionalmente militante, la dirigencia parece «no enamorar» a sus activistas. Si bien las bases de Montevideo lograron, luego de mucha insistencia, que el 20 de junio se haga un acto de cierre de campaña con la presencia de Tabaré Vázquez, esas mismas bases presentan grandes dificultades   por problemas propios- para movilizarse. «El problema que hay hoy, dijo un dirigente de esas bases a LA REPUBLICA, es que «todos sufrimos de Tabarédependencia«. «Si Tabaré no está, la gente no va a los actos, ni reparte un volante, ni pone una mesa», asegura este dirigente de base, con varias elecciones arriba de sus hombros.

El mismo sostiene que los sectores de la izquierda «tienen pocos militantes» y que a diferencia de otros años muchos de ellos «hoy son desocupados o trabajan todo el día». «Nuestra gente no tiene un peso ni para comer, mucho menos para tomar dos ómnibus e ir a una reunión», aseguró.

Consultado sobre cuál es la participación de los jóvenes provenientes de las capas medias, dijo: «En 1971 la Juventud Comunista y la Juventud Socialista sacaron a todos los militantes de los gremios estudiantiles y los volcaron a los barrios, lo que fue de una gran ayuda», pero ahora «vas a la Universidad y está todo el mundo en clase, como si no hubiera elecciones, están en otro mundo » ¿Conocés algún debate sobre las elecciones que se haya hecho en la Universidad?», ¿sabés de militantes estudiantiles que estén trabajando en los barrios? La poca muchachada que hoy milita, lo está haciendo en los partidos tradicionales», dijo lamentándose nuestro interlocutor, quien aseguró que «lo mismo» pasa con los dirigentes sindicales «que están por decenas en las hojas de votación» de la izquierda. «Los dirigentes sindicales, que por lo menos están analizando cuál será la relación del PIT-CNT con un gobierno progresista, no pueden desembarazarse de los problemas gremiales y han quedado atrapados en sus sindicatos con sus problemas reivindicativos», dijo.

Similar situación se vive en los sectores de la cultura y el arte, tradicionales convocantes de la izquierda, quienes «no tienen actividades propias», limitándose a ser la apertura o el cierre de algunos de los actos sectoriales.

Junto a todos estos problemas se suma la falta de recursos económicos del EP-FA/Nueva Mayoría, quien han resuelto «no gastar lo que no tenemos» antes del 27 de junio. Por eso, se nos explicó, no ha habido y «no habrá» una campaña intensa televisiva para el último domingo de junio, aunque «se harán algunos gastos» convocando al acto en la explanada municipal, del próximo 20 de junio, «Por trabajo». Por eso «aún hay que hacer mucho esfuerzo militante» para que el 27 de junio el EP-FA/Nueva Mayoría sea «la mayoría absoluta». *

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