Batlle recibe a Familiares
La delegación de Familiares estará integrada por Luisa Cuesta, Luz Ibarburu y Javier Miranda.
Existe expectativa en los Familiares por el resultado de esta conversación.
Fuentes del grupo se mostraron optimistas con las últimas señales transmitidas desde el gobierno. «Si el Presidente ratifica lo que el asesor presidencial, Carlos Ramela, nos dijo el viernes pasado se va por el buen camino», confió a LA REPUBLICA un informante.
Batlle recibió esta semana, de manos de su asesor, el borrador del decreto que crea la «Comisión para la Paz» que funcionará en la órbita de la Presidencia de la República.
El escrito fue redactado por el abogado Gonzalo Fernández, asesor del presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio, Tabaré Vázquez, y contiene algunos agregados incluidos por Ramela.
Según trascendió, la Comisión estará integrada por siete miembros y será presidida por el arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno. «En principio», se encargaría de recopilar la información sobre las desapariciones de ciudadanos uruguayos ocurridas dentro y fuera del país y tendría un plazo de actuación estimado en unos 120 días, prorrogable.
El cometido de la Comisión ha sido el punto más difícil de resolver, pero en torno al cual pareció arribarse a un entendimiento el viernes pasado. Ese día, una delegación de Familiares integrada por Ibarburu y Miranda se entrevistó con los abogados Ramela y Fernández.
Los Familiares han insistido en que una solución final al tema pase por que el Estado investigue cada caso y responda a las preguntas «¿cómo, cuándo, dónde y por que?» ocurrieron los hechos. Desde las familias de los desaparecidos se valora positivamente el cambio de actitud de la nueva administración, con respecto a la anterior encabezada por el ex presidente Julio María Sanguinetti.
Al asumir, el 1º de marzo pasado, Batlle anunció su disposición a «sellar la paz» en el Uruguay. En menos de un mes, localizó el paradero de la nieta del poeta argentino Juan Gelman, e intervino decididamente para que el joven Gerardo Vázquez aceptara someterse a un examen de ADN para saber si era o no el hijo de Sara Méndez.
El resultado negativo no empañó el papel jugado hasta ahora por el mandatario, quien de inmediato puso en marcha una investigación en la República Argentina, al sostener que poseía «la certeza casi absoluta» de que allí lo encontrará. En otro plano, a instancias de la justicia, la Presidencia investiga desde la órbita del Ministerio de Defensa, el paradero de la maestra Elena Quinteros, desaparecida en 1976.
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