Los brasileños de Beverly Hills
La presencia de notorios empresarios «paulistas» comenzó a incrementarse hace pocos años. Prácticamente están concentrados en el más lujoso –y caro– barrio puntaesteño: Beverly Hill. Se trata de un fraccionamiento realizado a mediados de los años 80, a partir de la venta de la estancia «Urca», ubicado a un lado del aeropuerto El Jagüel. Allí ninguna residencia vale menos de un millón de dólares, pero las hay hasta de cinco millones y más.
A pocas cuadras se encuentra el barrio Córdoba. Ocupando casi media manzana, hay una residencia que en 1992 fue identificada como propiedad de Jorge Lasalvia. Sin embargo existen testimonios inmobiliarios y elementos probatorios, que permiten determinar que en realidad el propietario era PC Farías, el «cajero» del ex presidente Fernando Collor de Mello. Cuando estalló el escándalo que terminó con la destitución de Collor, Farías estaba en Punta del Este. Un día partió raudo desde el pequeño aeropuerto vecino en un moderno Lear Jet piloteado por Jorge Omar Lasalvia.
En su edición del 27 de octubre de 1996, el desaparecido matutino regional Estediario publicaba una información reveladora sobre ese piloto. El fiscal antimafia italiano Sandro Ausiello estaba en Uruguay investigando cómo se giraron a un grupo mafioso en Italia 12 millones de dólares, provenientes de la venta de 11 toneladas de cocaína en Argentina. Los que giraron el dinero desde Uruguay eran los ciudadanos argentinos Jorge Omar Lasalvia y Juan Felipe Ricca.
La vinculación de PC Farías con la empresa constructora brasileña Norberto De Odebrecht fue divulgada en su momento por la revista brasileña Veja. Esa empresa y la argentina Benito Roggio, constituyeron el Consorcio constructor del Hotel Conrad de Punta del Este y construyen en este momento el nuevo sistema de agua potable del departamento mediante un contrato de 50 millones de dólares firmado con OSE.
La posibilidad de que Farías estuviera interesado en invertir en el Conrad también fue informada públicamente. Casualmente cuando cayeron Collor y PC, se cerraron todos los créditos del Banco do Brasil. Casualmente también, la construcción del hotel estuvo detenida casi un año y medio «mientras se gestionaban nuevos créditos».
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