Homenaje a 15 años de la muerte de Raúl Sendic
Después de la lectura de un extenso listado de adhesiones enviadas con motivo de los quince años de la muerte de Raúl Sendic, el veterano compañero del fundador del MLN, Germán Vidal, destacó que la vida de Sendic estuvo marcada por su humildad y la entrega por la causa que entendía la mejor para la sociedad uruguaya. «Raúl activó el disparador de las ideas y la lucha revolucionaria sin claudicaciones. Nos enseñó que la unidad es válida para avanzar y no para transar los derechos de los trabajadores, ni para transar con el imperio ni con sus lacayos de entrecasa. Esas ideas desencadenaron luchas internas en el movimiento obrero, en los estudiantes, en los partidos políticos y en toda la sociedad, articulando una línea de pensamiento que encontró en la lucha armada la continuidad de la lucha política y sindical», expresó Vidal, recordando principios inclaudicables como el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca y el reparto de tierras para quienes la trabajan, al tiempo que le pidió «una mano» al mito para hacer que el «Frente Grande» pueda llegar al gobierno en las próximas elecciones. Recordó que en el año 1987 Raúl Sendic hablaba de la necesidad de tener un gobierno que detuviera «la sangría de jóvenes hacia el extranjero y el acaparamiento de bienes y privilegios. Un gobierno que haga responder por sus delitos a militares y civiles. Necesitamos hacer algo más que protestar».
Por su parte, Xenia Itté, última compañera del dirigente fallecido, al hacer uso de la palabra comenzó haciendo referencia a un texto escrito por Carlos María Gutiérrez en el momento de la muerte de Sendic. «Más allá de las ideologías y por encima de las vías de lucha elegidas, Raúl Sendic se había convertido en la imagen moral de la política, paradigma de la entrega total de la existencia en torno a una idea. Todos hubieran querido ser como él, inmune a la adversidad, coherente en su práctica y modesto como dirigente y ser humano», expresó.
Posteriormente, fue Jorge Ramada el encargado de referirse a la vida del líder guerrillero. El fue apresado el 1º de setiembre de 1972, en el mismo enfrentamiento con efectivos del Fusna en el que resultara salvajemente herido y detenido el propio Sendic. Ramada recordó que en la vida del dirigente «lo más importante era trabajar junto a los más necesitados, gente que vivía en situación feudal», muy similar a lo que viven los trabajadores forestales de hoy en día.
El final de la oratoria estuvo a cargo de «Cholo» González, alguien que acompañó la lucha revolucionaria desde su más temprana juventud, pagando con una década en las cárceles de la dictadura. Lúcidamente sostuvo que «por encima de su capacidad política, Sendic le llegaba a la gente sin grandes discursos, lo hacía desde la sencillez. Hoy siguen vigentes algunos de los reclamos de aquellos tiempos, como la nacionalización de la banca, el no pago de la deuda externa o la lucha por la tierra. Hoy en nuestro país se está vendiendo la tierra a los extranjeros. Yo vivo en Bella Unión, donde los niños mueren por desnutrición. Siento orgullo por haber pasado diez años en cana por pertenecer a una organización como el MLN. Hoy vemos una importante etapa de acumulación de fuerza y marchamos hacia un gobierno popular, pero un gobierno popular debe estar organizado desde abajo, por lo tanto, la tarea que tenemos es muy ardua, por eso tenemos que reivindicar a Raúl por medio de sus ideas». *
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