Organización Oceana denunció en París ante la OCDE a barcos piratas que operan en Uruguay
La organización internacional Oceana, denunció esta semana en Francia ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a 19 barcos pesqueros dos de ellos que operan en Uruguay como implicados en actividades ilegales de pesca para empresas españolas.
Entre los navíos denunciados se incluyó al pesquero de bandera uruguaya «Atlantic 52″ y al de bandera norteamericana «American Warrior». El primero, se encuentra anclado en la bahía de Montevideo, el segundo estuvo en el puerto capitalino hasta los primeros días del presente mes de abril.
Oceana (www.oceana.org), con sede en Washinton DC, es una organización constituida en 2001 con el objetivo de proteger y recuperar los océanos de todo el mundo mediante campañas en las que participan colaboradores y activistas del medio ambiente en más de 150 países.
Durante la sesión de la OCDE realizada entre el 19 y el 20 de abril, Oceana presentó evidencias sobre las implicancias de empresas hispanas en la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y convocó al gobierno español a luchar contra las flotas que operan violando los acuerdos internacionales.
La organización no gubernamental denunció los puertos de Tenerife y Las Palmas en las Islas Canarias y de Marín y Vigo en Galicia como los sitios claves en los que los barcos con banderas de conveniencia recalan para desembarcar capturas, obtener combustible y comprar suministros.
En su informe, Oceana subrayó que España tiene legislación que le permite perseguir y encarcelar a los ciudadanos involucrados en la pesca ilegal pero enfatizaron incluso en una reunión con el presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga Iribarne que las normas no se están aplicando.
Ante la OCDE, Oceana reclamó eliminar las banderas de conveniencia, dificultar la baja en los registros de buques, crear un registro histórico de barcos y propietarios, incrementar los controles portuarios, establecer sistemas de certificación de capturas, impulsar leyes que sancionen barcos e individuos implicados en pesquerías ilegales y establecer sistemas de pesca que eviten artes destructivas, incluyendo una moratoria internacional para la pesca de arrastre de fondo en alta mar.
Otra bandera uruguaya entre piratas
La denuncia internacional realizada por Oceana involucra a los pesqueros American Warrior (EE.UU), Atlantic 52 (Uruguay), Blue Again II (Panamá), Bona 2 (Belice), Bouzon (San Vicente), Capnegret (Panamá), Cibeles (Belice), Espadiero (Belice), Gold Fish (Belice), Green Star (Belice), Ila (Belice), Jara (Belice), Jeong Li Nº 16 (Belice), Martino (Panamá), Masai (Belice), Medra (Honduras), The Fisher (Panamá), Veronica II (Panamá), Yaguar (Mauritania).
El «Atlantic 52″ fue sancionado por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) en diciembre último con la suspensión de su permiso de pesca. El buque de 43,58 metros de eslora, pintado de rojo y blanco, tiene la señala CXZE y pertenecía a la empresa Verrymar SA, aunque actualmente es explotado por la agencia marítima Triomar SA.
Según el informe de Oceana, el Atlantic 52 estuvo en el puerto de Vigo en marzo de 2003 bajo consignación de la empresa Coros Pesca SL, y pese a que la Unión Europea propuso que fuera incluido en una lista negra de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marítimos Antárticos (Ccrvma), el barco figuraba en febrero de 2004 como uno de los barcos uruguayos autorizados a comerciar con Europa.
El «American Warrior» del que LA REPUBLICA diera cuenta en su edición del martes es una barco construido en Noruega que realizó pescas ilegales de merluza negra bajo el nombre de «Christina Glacial», y en la actualidad pertenece a la firma Seaport Management Services, con sede en California.
Los propietarios de «American Warrior» serían en un cincuenta por ciento los norteamericanos Lawrence Lazarow y Timothy Kennedy y la otra mitad pertenecería al español Antonio Vidal Prego, denunciado internacionalmente como uno de los capos de la «mafia gallega» de pesca ilegal de merluza negra.
Timothy Kennedy es el empresario estadounidense que protagonizó el «Caso Cangrejo Rojo» que la Justicia uruguaya continúa indagando. Kennedy era socio de la empresa Naifen SA, de la que era gerente de operaciones el ingeniero Luis Pazos, representante de la empresa Navalmar SA para la que operaban los barcos «Viarsa I» y «Maya V», capturados infraganti por Australia.
El «American Warrior», según el informe de Oceana, estuvo a fines de 2003 y principios de 2004 en el Puerto canario de Las Palmas, luego de recalar en el puerto gallego de Marín. De allí viajó a Montevideo, donde arribó el 29 de marzo para cargar pertrechos y partir, el 7 de abril, hacia el Atlántico Sur. *
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