Ariel Alvarez apela hoy en juicio que le iniciara Juan Luis Aguerre
Alvarez había declarado tiempo atrás a un medio de comunicación que en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas «están en un acomodo» para convalidar la modificación de contrato con la firma Consorcio del Este que permitió el cobro de peaje en doble sentido. En una anterior audiencia en un Juzgado de primera instancia, Alvarez ya había aclarado que lo que quiso decir es que «estaban acomodando las cosas» para interpretar de manera incorrecta un segundo dictamen del TCR respecto a la modificación de contrato en la que incurrió el MTOP en violación de las normativas vigentes. El «acomodo» al que aludió Alvarez en sus declaraciones públicas tiene que ver con una interpretación que los jerarcas del MTOP pretendieron hacer de un segundo dictamen del TCR, que a diferencia de un primero, no «observó» la modificación del contrato, pero mantuvo, no obstante, su tajante objeción ante el cuestionado acto administrativo.
La apelación será presentada a las 15 horas. La «observación» que aplica el TCR a los gastos y compras ilegales en los que pudiera incurrir el Estado, explicaron a LA REPUBLICA fuentes jurídicas, «es un término técnico» que fue quitado del segundo dictamen del organismo, aunque estuvo incluido en el primero, «porque no correspondía» ya que no hubo gastos ni compras.
Sin embargo, el organismo de contralor había intervenido en los actos administrativos por el cobro de peaje en doble sentido porque la propias autoridades del MTOP habían establecido que la validez del nuevo contrato, surgido de una modificación del original, quedaba «ad referendum» de lo que determinara el TCR.
La intervención del TCR es preceptiva, de acuerdo a la Constitución Nacional, siempre y cuando se trate de compras o gastos por parte de algún organismo del Estado. En este caso intervino porque las propias jerarquías del MTOP se «autolimitaron en sus facultades» al supeditar la validez de la modificación de contrato a lo que considerara el TCR. Alvarez no dijo en ningún momento que hubiera habido «un acomodo» de un subsecretario del MTOP, como sostuvo su denunciante, sino que se refirió de manera genérica a que en la secretaría de Estado estaban «acomodando» un acto administrativo para que tuviera una validez que el TCR jamás le reconoció. Pese a que quitó el término «observación», el TCR ratificó en su segundo dictamen la misma objeción a la modificación de contrato que había sostenido en su primer dictamen. Nunca convalidó el acto administrativo del MTOP por el que se habilitó el cobro de peaje en doble sentido, ya que el organismo de contralor entendió que la modificación de contrato que firmó el MTOP no se ajustó a Derecho. El contrato original preveía el cobro de peaje en un solo sentido. *
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