Pesqueros de la "mafia gallega" continúan operando en Uruguay
Al menos tres pesqueros vinculados a un grupo económico gallego denunciado internacionalmente como una «mafia» para la pesca ilegal de merluza negra continúan operando en Uruguay bajo la permisividad de las autoridades marítimas nacionales.
Mientras la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) que comanda el capitán de navío (r) Yamandú Flangini, ha mantenido los permisos de pesca a los buques de bandera nacional «Carrán» y «Ave Phoenix», en el puerto de Montevideo atracó el «American Warrior», otro barco del mismo grupo económico.
El sistema de autorizaciones que ha implementado Flangini desde la Dinara a través de «permisos provisorios por 60 días», viene siendo analizado por varios legisladores uruguayos que comenzaron a estudiar las implicancias políticas y económicas del negociado de la merluza negra en Uruguay.
Las conclusiones a las que los legisladores habrían llegado en sus investigaciones podrían revelarse en la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca de la Cámara de Diputados cuando en los próximos días vuelva a comparecer el ministro del sector, Martín Aguirrezabala.
La situación ha generado tensiones dentro de la Dinara, donde el capitán Flangini decidió sancionar a dos dirigentes sindicales de los observadores técnicos que firmaron una carta pública denunciando irregularidades en el pesquero «Maya V», quienes no han sido designados para nuevos embarques.
El caso tuvo derivaciones políticas el miércoles 14 de abril, cuando en la sede de la agrupación Nueva Fuerza Colorada, Lista 152222, que encabezan el diputado Daniel García Pintos y el propio Flangini, la esposa de uno de los observadores increpó al titular de Dinara acusándole de «corrupto».
Un Guerrero «hispano-americano»
El 29 de marzo último, atracó en el puerto de Montevideo el pesquero de bandera estadounidense «American Warrior», otro barco relacionado con el grupo económico dedicado al negociado de la merluza negra, quien permaneció en la bahía capitalina hasta la noche del 7 de abril.
El «American Warrior», un barco construido en 1997 en Noruega, tenía antes el nombre de «Christina Glacial» y, junto a su gemelo «Carolina Glacial» (hoy rebautizado «America 1″, con bandera británica), fue acusado en 1997 de pesca ilegal de «toothfish» cuando pertenecía a la firma Glacial Shipping SA.
En la actualidad el pesquero pertenecería a la empresa Seaport Management Services, con sede en California, Estados Unidos, y sus propietarios serían en un 50% los norteamericanos Martin Lazarow y Timothy Kennedy, asociados con el español Antonio Vidal Prego, propietario de la otra mitad del barco.
Timothy Kennedy es el mismo empresario estadounidense que años atrás protagonizó el escándalo del «Caso Cangrejo Rojo», por el cual el senador republicano Ted Stevens pidió sanciones a Uruguay y un trámite judicial (aún en curso) encarceló al contralmirante Eladio Moll y su hijo Ricardo Moll Grolero.
Kennedy era, junto al también estadounidense Francis Miller, accionista de la empresa Naifen SA, en la que era socio y gerente de operaciones Luis Pazos, quien encabeza el grupo de empresas locales de la llamada «mafia gallega» que desde Vigo dirige el propio Antonio Vidal Prego.
Un «Ave Phoenix» hecho renacer
Al «Ave Phoenix» de la empresa Meditor SA se le había suspendido el permiso de pesca, con carácter preventivo, a través de la resolución Nº 038/2004; sin embargo, diez resoluciones más tarde, por la Nº 48/2004, Flangini le levantó la suspensión para permitir que el buque de bandera uruguaya pueda navegar.
Con el permiso de pesca provisorio Nº 4238 de la Dinara, el «Ave Phoenix», actualmente rebautizado como «West Africa 2″ y con la señal distintiva CXCX, opera para la agencia marítima Triomar SA, una sociedad anónima «fantasma» creada en el Estudio Contable y Jurídico Vignoli, Laffitte y Lublinerman.
Triomar SA tiene como miembros de su directorio al empresario Guillermo Berasateghi y a Marta Otero y Judith Viera, dos «firmas» que aparecen integrando decenas de sociedades anónimas, muchas de ellas de triste fama o que han sido denunciadas por sus vínculos con el lavado de dinero.
La empresa Triomar SA comparte su sede con la firma Deep Blues Marines Agentes que también encabeza el propio Guillermo Berasateghi en la oficina 03 de la calle Misiones 1589, el mismo local donde tenía su domicilio la empresa Navalmar SA que representa el empresario Luis Pazos.
Favorecido por las autoridades marítimas uruguayas el «West Africa 2″ o «Ave Phoenix» estuvo atracado en el puerto de Montevideo entre el 17 de febrero a las 15.55 horas y el 29 de febrero a las 23.59 horas cuando, luego de cargar pertrechos, partió hacia «alta mar» en busca de la merluza negra.
Flangini ampara al barco «Carrán»
El «Carrán», es un pesquero de 63 metros de eslora, de color rojo y blanco cuya señal distinta es CXAR, ya había sido denunciado internacionalmente como uno de los barcos que ha realizado pesca ilegal debido a una carga de merluza negra que desembarcó en Jakarta, Indonesia, en octubre de 2002.
La Coalition of Legal Toothfish Operator (Colto), también afirma que realizó otra descarga sospechosa de merluza negra en Isla Mauricio en 2003, cuando ya se le sindicaba como integrante del grupo de pesqueros uruguayos que trabajan para Navalmar SA y las agencias marítimas de Guillermo Berasateghi.
Lo que entonces Colto no sabía era que la firma Fadilur SA que figura como propietaria del «Carrán» tiene en su presidencia, según pudo saber LA REPUBLICA, al mismísimo ingeniero Luis Pazos, el representante de Navalmar SA implicado en los incidentes del «Viarsa I» y el «Maya V».
La relación de Pazos con Fadilur SA no puede haber sido desconocida por el director nacional de Recursos Acuáticos, capitán de navío (r) Yamandú Flangini, quien a la vez que anunciaba en la prensa sanciones a las empresas implicadas en irregularidades, mantenía los permisos de pesca del «Carrán».
En los registros de la Dinara también debería existir la documentación por la que se demostraría que Fadilur SA es arrendataria del «Carrán» con una de las empresas panameñas del grupo económico denunciado como una «mafia gallega» encabezada por los españoles Antonio Vidal y Florindo González.
De lo contrario del capitán Flangini le pudo haber preguntado al respecto al propio Luis Pazos, con quien pese a haber ordenado la expulsión de Navalmar SA y retirado los permisos de sus barcos mantuvo una entrevista en su despacho de la Dinara en la tarde del pasado miércoles 14 de abril. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad