Altercado entre legisladores y público durante debate en Diputados

Una sesión con desalojo

La Cámara sesionó ayer desde las 10 horas hasta las 20 horas, aprobando el proyecto de ley en general por 53 votos en 97, con los votos en contra del EP-FA y el Nuevo Espacio. La Cámara continuará el próximo martes con la discusión y aprobación del articulado. El plazo constitucional vence el 22 de junio, aunque se prevé que el martes se extenderá la sesión hasta que quede sancionada la ley. En la jornada de ayer, el quórum de la Cámara estaba en la mitad, y con mayoría de la coalición de izquierda.

Pasado el mediodía, en el momento en que el presidente en ejercicio de la Cámara, el herrerista Ricardo Berois, concedía la palabra a la diputada del MPP Lucía Topolansky, desde las barras, un dirigente sindical comenzó a leer en voz alta una proclama contra la Ley de Urgencia.

Berois reclamó silencio del público y en ese momento salivaron a un diputado colorado y comenzaron a gritar insultos a los legisladores y a arrojar volantes y algunas monedas. La mayoría de los volantes se referían a la situación de la terminal de contenedores del puerto de Montevideo, criticando la fórmula que establece la ley de crear una sociedad anónima para su administración.

Desalojo

Entre gritos e insultos, salivazos, volantes y un par de monedas arrojadas, el público fue desalojado por la Policía en un lento operativo de 15 minutos. A raíz del desalojo, el PIT-CNT convocó por la tarde a una conferencia de prensa en la que rechazó la medida parlamentaria (ver página 29). De inmediato, los diputados de la coalición de gobierno acusaron a tres diputados del EP-FA de promover con su conducta las agresiones a los diputados, y denunciaron que Alberto Melgarejo, Norma Castro y Ramón Fonticella aplaudieron al público cuando se produjeron los incidentes.

El diputado herrerista Jaime Trobo tomó la palabra tras los incidentes para calificar los hechos de «lamentables» y sostuvo que «nadie tiene derecho» a comportarse en la forma en que lo hicieron los presentes en la barra. «Se trata de un estilo que entraña un sentimiento de intolerancia que trata de impedir el funcionamiento de la Cámara».

Trobo expresó además su voluntad de que realice una denuncia penal por desacato, y solicitó que la secretaría de la Cámara consiga los registros fotográficos y/o filmaciones de los hechos para presentar ante la Justicia.

En tanto, el diputado quincista Gabriel Pais afirmó que se trató de «una asonada preparada» y calificó el hecho como «un episodio negro en la historia del Parlamento». Criticó a los legisladores del EP-FA que, a su juicio, «aplaudían e incitaban» al público de las barras. El legislador nuevoespacista Ricardo Falero afirmó: «Con los incidentes nuestros fueros fueron avasallados» y criticó a sus colegas que aplaudieron.

En tanto, el diputado de Alianza Progresista Víctor Rossi subrayó que el EP-FA «cree en las instituciones y en este Parlamento» y justificó el aplauso de algunos compañeros de bancada como una manifestación espontánea. Restó importancia al incidente, recordando que no era la primera vez que pasaba en el Parlamento, y señaló que «lo que se expresa en las barras es lo que siente la gente», y en este caso sobre una ley que entiende la perjudica. «Fue un hecho común del que no hay que sacar otras conclusiones», indicó Rossi.

El legislador colorado Jorge Barrera cuestionó la actitud de los legisladores del EP-FA que aplaudieron a los promotores del incidente, y refiriéndose al escupitajo que recibió uno de sus compañeros de bancada, lamentó que los demás legisladores no hubieran actuado en su defensa. Destacó que si la agresión hubiera sido contra un legislador de la izquierda, él y todos los diputados de la 15 hubieran actuado en defensa del agredido. Fonticella, uno de los diputados encuentristas acusados de aplaudir, se disculpó después aceptando el planteo de Barrera. Posteriormente, los legisladores de la coalición de gobierno acordaron preparar una declaración condenando los hechos para presentar al plenario y votarla junto al proyecto de ley, aunque posteriormente desestimaron la idea.

Más tarde, el diputado de la Vertiente Artiguista Juan José Bentancur expresó que personalmente había pedido disculpas a los legisladores agredidos, pero destacó que los sindicalistas desalojados también fueron castigados al ser desalojados. Recordó que entre ellos estaban algunos trabajadores que fueron de los primeros en ocupar sus centros de trabajo en defensa de la democracia cuando el golpe de Estado de 1973.

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