PABLO MIERES

Mieres: “El partido de gobierno vino con la promesa de ser distinto e incurrió en las mismas prácticas que los partidos tradicionales”

En entrevista con LARED21, el Senador Pablo Mieres (PI) aseguró que hay que ajustar el gasto público sin afectar ni las políticas sociales ni la educación. Agregó que “en 2020 hay que iniciar una reforma educativa” y que en seguridad será necesario “fortalecer las seccionales policiales, redefinir los límites territoriales y recuperar el control permanente en el territorio”.

 

“La claudicación ética del FA en cuanto a no tener capacidad de sancionar a un corrupto, ha generado un descreimiento muy grande que contagia a todo el sistema”.

 

¿En qué consistirá el lanzamiento del próximo domingo?

El domingo será el lanzamiento de campaña, con la consigna “Cambiar se Puede”, se puede cambiar el país, se puede mejorar la educación, se puede recuperar la seguridad perdida, se pueden hacer cosas que no se han hecho, y se puede cambiar al gobierno. Somos un partido de oposición y queremos proponernos, junto con otros sectores con los que estamos conversando, para formar un acuerdo político y ser una alternativa de gobierno, también alternativa al actual gobierno y en competencia con los partidos tradicionales.

¿El espacio será socialdemócrata?

“Formaremos un espacio que será de centro izquierda y de izquierda democrática”

No se llamará así, porque tenemos compañeros que no comparten esta definición. Es un espacio de centro izquierda, y de izquierda democrática. Somos un espacio de cambio, de sensibilidad social, de preocupación por los débiles y con un mandato central de la reivindicación de la ética y la transparencia en la gestión pública. Pienso que debe ser un valor para recuperar la confianza de la gente en la política.

¿Cómo vio que Lacalle Pou eligió “evolución” y no la palabra “cambio”?

“Hay unas cuantas cosas del gobierno que son positivas, que hay que rescatar y preservar, sería un gran error pensar que hay que “barrer y empezar de nuevo”

Es su opinión. En lo personal hablo de “cambio”, acá hay que cambiar. Lo que puede estar dentro del concepto de “evolución” es que lo que no hay que hacer es “tirar el agua con el niño adentro”, hay unas cuantas cosas del gobierno que son positivas, que hay que rescatar y preservar. Sería un gran error pensar que hay que “barrer y empezar de nuevo”. El concepto “evolución” puede estar bien en el sentido de que en el país hubo una mejora del salario real que hay que mantener, hubo una incorporación del concepto de Consejos de Salarios y Negociación Colectiva que hay que preservar, un Ministerio de Desarrollo Social que hay que preservar, las políticas sociales robustas hay que preservarlas aunque no esté muy conforme como funciona, se cambió la matriz energética y sacó la energía como un problema de la agenda. Son cosas que se lograron y que hay que continuar. Ahora, es que el FA está agotado, muestra señales de cansancio y de falta de respuesta a problemas que ya estaban planteados desde 2014. Si analizamos la agenda 2014, encontraremos temas que siguen en la misma situación, que son materias pendientes, por ejemplo la educación, seguridad, reforma del estado, apertura al mundo y le agrego dos problemas nuevos, la crisis de la competitividad y la pérdida de empleo. Creo que es un gran error del PIT CNT cuando no “ata” los problemas de competitividad con los problemas de empleo y se pone en la vereda de enfrente y dice “nosotros con un Solo Uruguay no tenemos nada que ver”. Un Solo Uruguay reclama competitividad y para recuperar el empleo hay que recuperar la competitividad.

¿En ese “espacio de izquierda” los acuerdos son para antes de la elección de octubre?

“Gane quien gane, a partir del 2020 se habrá acabado el gobierno de un solo partido con mayoría parlamentaria y comenzarán los tiempos de las coaliciones”

Lo primero es el diálogo con el grupo “Navegantes” de Esteban Valenti, con “Batllistas Orejanos” de Fernando Amado, y “Cambia País” de José Pablo Franzini Batlle. Con ellos formaremos una coalición que se presentará en octubre. Con el FA competiremos como un espacio alternativo a los dos bloques por un lado el FA y por otro blancos y colorados. Luego de la primera vuelta (octubre 2019), con los datos que hay, todo indica que habrá segunda vuelta (noviembre 2019) y nadie tendrá mayorías parlamentarias. Ese será el tiempo del diálogo y los acuerdos. Nosotros intentaremos estar en la segunda vuelta y disputar el gobierno, si nos toca buscaremos aliados hacia la segunda vuelta y si no nos toca, tendremos que resolver de qué manera nos plantamos. Gane quien gane, a partir del 2020 se habrá acabado el gobierno de un solo partido con mayoría parlamentaria y comenzarán los tiempos de las coaliciones, habrá que estar dispuestos y nosotros lo estamos, a buscar coaliciones sobre la base de programas concretos para que el país salga adelante.

Siempre tomando en cuenta lo que dicen hoy los sondeos de opinión pública, la competencia podría ser entre Daniel Martinez y Luis Lacalle Pou ¿el rol del Partido Independiente será el de “partido visagra”?

Nuestra postura es “hasta octubre nosotros somos una alternativa de gobierno y queremos estar en la definición”

“No apure caballo flaco”, tanto Martínez como Lacalle Pou tienen internas y deben ganar, son cuestiones que aún no están definidas. Nosotros tenemos esa ventaja, jugamos para octubre, vamos con una candidatura única. Nuestro acuerdo político así lo indica, no vamos a tener competencia interna en junio. Hasta octubre nuestra actitud es “somos una alternativa de gobierno y queremos estar en la definición”. Nuestra postura es  muy clara “que nos voten a nosotros”.

En Uruguay y en el mundo hay una pérdida de confianza en la democracia. ¿Cómo lo ve?

“El partido de gobierno vino con la promesa de ser distinto e incurrió en las mismas “prácticas” que los partidos tradicionales. La reacción de la gente es de escepticismo”

Con mucha preocupación, es un tema de fondo. Hay causas estructurales de carácter internacional y hay causas coyunturales más específicas vinculadas a nuestro país. Hay una crisis profunda de la forma de hacer política, que tiene que ver con la relación de las comunicaciones, la aparición de internet y el fracaso de los partidos del “sistema institucional”, por eso aparecen los “outsiders” gente que rompe los “moldes”. Me preocupa porque con estas irrupciones, quedan por el camino los valores democráticos. Me centraría en los factores coyunturales, que son los que podemos incidir en mayor medida y en Uruguay estamos viviendo una crisis de confianza en la política, lo dicen todos los estudios, hablan de una nueva caída de la confianza de la gente en los partidos y en la democracia. Los ciudadanos ahora ven que en el FA también hay problemas de corrupción, que ha habido irregularidades, ilicitudes, tenemos un Vicepresidente (Raúl Sendic) procesado por corrupción, más denuncias, caso ASSE, ahora Envidrio, hay un “paquete” de circunstancias que prueban que el partido de gobierno, vino con la promesa de ser distinto y ha incurrido en las mismas prácticas que los partidos tradicionales. La reacción de la gente es de escepticismo, es la pérdida de confianza en todo, son “todos iguales”, nada vale y eso es un gran riesgo, por eso el tema de la transparencia y la reivindicación de la política como una actividad noble, donde hay gente muy bien en todos los partidos. La claudicación ética del Frente Amplio en cuanto a no tener la capacidad de sancionar a un corrupto, ha generado un descreimiento muy grande que contagia a todo el sistema. Tenemos que trabajar todos para la reconstrucción de una confianza que está perdida, pero que se puede recuperar. ¿Cómo se puede hacer? Con hechos  y propuestas concretas de leyes que de mayores poderes a la JUTEP, al Tribunal de Cuentas, mayor control sobre la gestión pública y con mayor reivindicación del valor de la transparencia en la vida democrática.

En materia de educación, se conoció recientemente, que a nivel de Primaria, el 70% de los niños de tercer año que viven en barrios de contexto crítico, tienen dificultades para comprender los textos, y en educación media, completan 4 de cada 10, cuando la media del resto de los países latinoamericanos culmina 6 de cada 10. ¿Qué explicación tiene esta realidad?

En EDUY 21 está el proyecto de transformación educativa, si nosotros ganáramos tomaríamos esa propuesta.

Que en estos años no se ha podido concretar una reforma educativa. La última reforma la encabezó Germán Rama. Cuando termina la reforma de Rama ya estábamos en el año 2000, vienen los años de la crisis y luego vino el FA y el primer gobierno creyó que alcanzaba con aumentar el presupuesto educativo (4.5%) y colocar al frente de la educación aquellos que estaban en los sindicatos, funcionó mal. Mujica (el ex presidente) arrancó con el discurso “educación, educación, educación” y no pasó nada, y Tabaré (Vázquez) habló de cambiar el ADN y dejó al frente del CODICEN al que había fracasado en el gobierno anterior (Wilson Netto). Netto lleva 7 años de Presidente del CODICEN y ha fracasado de manera reiterada sin lograr ninguna mejora y no lo tocan, y las personas comprometidas con el cambio se fueron o los echaron, estoy hablando de Fernando Filgueira que renunció y Juan Pedro Mir que lo echaron. El gran tema de fondo, es que no ha habido un impulso reformista y me consta que “hay palos en la rueda” de los impulsos reformistas, pero estoy convencido que los docentes en un sentido general, no los dirigentes gremiales, sino los docentes, quieren un cambio. Qué más quieren que tener un ámbito educativo más alentador, donde sientan que están formando parte de comunidades educativas, donde sientan que puedan tener las horas docentes en un solo lugar, que puedan  modificar los contenidos educativos. Lo que hay que hacer en materia de educación está bastante “trillado”, ya en el periodo anterior, en el 2014, hubo un par de “mesas redondas” con asesores de todos los partidos y de todos los candidatos, ya en la etapa de octubre, y estábamos todos de acuerdo en lo que había que hacer, lo que sucedió es que cuando llego el momento, cuando había que elegir quienes iban a ser los impulsores, Tabaré Vázquez eligió a (Wilson) Netto en lugar de (Fernando) Filgueira, que finalmente fue de subsecretario de Educación y Cultura, que todos sabemos que no es el lugar de “poder” para cambiar la educación. Ahora sucede lo mismo, en EDUY 21 está el proyecto de transformación educativa, si nosotros ganáramos tomaríamos esa propuesta.

Mira la segunda parte de la entrevista con Pablo Mieres, senador y líder del Partido Independiente. Lee la nota completa acá: http://www.lr21.com.uy/?p=1385132

Publiée par Lared21 sur Jeudi 15 novembre 2018

Se ha dicho que la propuesta de EDUY 21 requiere una inversión del 9% del PIB. ¿Es así? ¿Es posible? ¿El sistema político uruguayo está de acuerdo con esa inversión?

“A partir del 2020, el panorama de recursos (económicos) va a estar complicado, el que diga lo contrario no estará diciendo la verdad y estará haciendo demagogia”

Los cálculos que se han hecho, es la necesidad de un punto más del PIB de lo que hoy recibe la educación, no el doble. Ahora, hay cambios que se pueden hacer sin necesidad de aumentar recursos, hay que incrementar recursos pero mientras tanto, hay muchas cosas para hacer. Con ese 5% destinado a la educación, distribuido de una manera diferente, se pueden poner a andar muchas orientaciones de cambio. En el 2020, el panorama de recursos va a estar complicado, el que diga lo contrario no estará diciendo la verdad y estará haciendo demagogia. Somos conscientes que este gobierno no tomará ninguna medida que corrija esto. Es probable que en 2020 estemos con un déficit fiscal más cerca del 5% que del 4% actual, lo cual es una cifra muy preocupante, con un nivel de endeudamiento mayor, vaya a saber en qué situación estará el “grado inversor” y con un crecimiento de la economía, que según los economistas no estará por encima del 1%, por tanto estaremos en problemas. No se podrá incrementar el gasto, pero sí se podrá iniciar una reforma educativa que implica cuestiones con gasto y sin gasto (adicional).

Todos los candidatos a los que se los ha consultado, han dicho que no habrá un ajuste. ¿Cuál es su visión?

“(En el país) se han multiplicado por dos los cargos de confianza, eso hay que revisarlo”

La palabra “ajuste” mete miedo, por eso (Danilo) Astori ha inventado “adecuación fiscal”, en realidad lo que hizo este gobierno fue aumentar impuestos o usar las tarifas públicas para incrementar los ingresos y eso en cualquier parte del mundo se llama “ajuste”. Serán pequeños y acotados, pero son ajustes. Ahora también (Mario) Bergara esquivó el término “ajuste” pero habló del tema. No hay que subestimar a la gente, la gente se da cuenta del problema. La cuestión es ¿por dónde ajustar? Hay que ajustar revisando, y nosotros tenemos al “mejor”, Conrado Ramos (ex subdirector de OPP), el mayor experto en Reforma del Estado. Hay que entrar en cada una de las unidades ejecutoras y analizar donde están “las grasas” y los gastos superfluos. Se han multiplicado por dos los cargos de confianza, eso hay que revertirlo. Hay que ajustar el gasto público sin afectar las políticas sociales, ni las educativas. Pasa por mirar todo lo que es el “estado paralelo” que ha pasado desapercibido, pero el Estado uruguayo ha crecido de una manera brutal por el lado de aquel sector de recursos públicos que no están sujetos a control del Tribunal de Cuentas, son empresas que se rigen por el derecho privado pero que se nutren de capital público, fideicomisos, todo eso hay que revisarlo, por ahí se tiene que empezar ¿Alcanza? Pienso que sí, a la vez hay que hacer una política “agresiva” de salida al mundo porque es la forma de desgravar nuestra producción. Si hacemos acuerdos de libre comercio bajamos aranceles, bajar aranceles es desgravar nuestra producción en terceros mercados. Decir que no hay necesidad de readecuaciones de la ecuación económica en el sector público, es no decir la verdad.

En materia de seguridad aumentaron las rapiñas y los homicidios. ¿Qué explicación encuentran y que soluciones proponen?

“En seguridad, la solución pasa por la recuperación de la policía en el territorio”

Es un gran fracaso del gobierno, que además nos dijo otra cosa, que iban a bajar un 30% las rapiñas. El Ministro (Eduardo Bonomi) que lleva 8 años y que es un fracaso su gestión, es un récord mundial, es como tener al mismo director técnico 8 temporadas y cada año descender a la divisional inferior y lo mantenés en el lugar. Insisto, es un récord mundial, hay que buscar en google si hay otro país en el mundo donde hay un ministro que lleva 8 años para 9 y que haya fracasado tan estrepitosamente. La solución pasa por la recuperación de la policía en el territorio. La gente que firma por el plebiscito que promueve el Senador Jorge Larrañaga, lo hace porque esta “caliente”, pero está claro que no se resuelve cambiando la Constitución, es más, la principal medida que promueve el plebiscito ya está en la Constitución. La posibilidad de usar a las FFAA ante situaciones de “conmoción interna” está previsto en la Constitución, que no se use es otra historia, pero las medidas de seguridad permiten que en determinadas zonas del país, podés utilizar todos los recursos del Estado para revertir la “conmoción interna”. El camino es recuperar las seccionales policiales, están abandonadas y desmanteladas. El video que circula por ahí, de una persona que entro a una Seccional (policial) Sexta un día entre semana, a las 10 de la mañana y la filmó porque estaba vacía, es la prueba. Los otros días, Bonomi enojado decía “en tiempos de blancos y colorados había 30 patrulleros y ahora hay 140 patrulleros”. Vivo cerca de la Seccional 14 y está el Centro Operativo Zonal, una especie de bunker construido allí y entre ambos edificios nunca hay menos de 20 patrulleros estacionados, no están patrullando nada. El gobierno optó por el PADO, que como instrumento adicional puede ser bueno, pero como único instrumento no funciona, “entro y salgo”, golpeo, es como agarrar un palo y pegarle a un “panal”, las abejas se dispersan. Integrantes de Comisiones barriales me han dicho “cuando nosotros hemos pedido el PADO, la situación mejora, pero luego se van y todo vuelve”. Quiero la vieja seccional policial con un comisario interactuando con el barrio, en diálogo con las organizaciones locales, detectando donde están las “bocas de pasta base”, donde están los reducidores, conversando con el “almacenero del barrio”, no hay otra. Primero hay que redefinir los límites de las seccionales. Tenemos límites de hace 60 años. Vivo en Malvín Norte ¿Cuál es mi seccional? La 15 en La Unión, es decir La Unión y Malvín Norte es una sola seccional y encima desmantelada. Cuando se definieron los límites, Malvín Norte era un gran baldío, hoy está lleno de torres y cooperativas de viviendas. ¿A nadie se le ocurrió que había que modificar este trazado? No hablo solo del FA, sino de blancos y colorados, los gobiernos anteriores, redefinir los límites territoriales. El cambio va por ahí, fortalecer las seccionales y redefinir los límites territoriales y recuperar el control permanente del territorio.

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