ÓSCAR ANDRADE

“Queremos instalar la discusión de la relación de la izquierda con la sociedad”

La candidatura de Andrade fue propuesta por el Partido Comunista Uruguayo (en adelante PCU) y en los últimos días obtuvo el apoyo del Partido Por la victoria del Pueblo (PVP). Andrade (43 años, Secretario General del SUNCA) en dialogo con LA RED21, reflexionó que más de 28 años de gobierno en la Intendencia y 13 años a nivel nacional, la institucionalidad devoró a una parte del FA.

Foto: Carlos Loría
Foto: Carlos Loría

¿La renovación política en el FA abre una etapa de incertidumbre? Hay quienes señalan las crisis también son una oportunidad.

“La renovación (en el FA) es una necesidad, la izquierda necesita también reconstruir desde el punto de vista generacional”

No conozco proceso de recambio generacional que no sea de tensión. Si miramos la construcción de ASCEEP (finalizada la dictadura), llega la vieja dirigencia de la FEUU, fue un proceso de conflicto. La construcción del PIT (Plenario Intersindical de Trabajadores) con la “vieja” CNT también fue de conflicto. En muchos sindicatos fue muy duro. Recuerdo compañeros del SUNCA que decían “mi referente es Mario Acosta”, esa es nuestra dirección y costó mucho la reconstrucción. La renovación es una necesidad, la izquierda necesita también reconstruir desde el punto de vista generacional. En mi caso, a las 14 años estaba haciendo la campaña del “Voto Verde”, voté por primera vez en el ´92, integro la dirección del SUNCA desde el ´96. Hace 22 años que discuto Presupuesto, Rendición de Cuentas, tuve responsabilidad a nivel regional, trabajé en áreas específicas de seguridad social, fui diputado, sin embargo apareces en la campaña como si fueras “un nene”. Es un problema del FA. Si fuera candidato en 2029, sería más joven que los demás compañeros que hoy están. Esto no se resuelve de manera sencilla, sino instalando la discusión. Nosotros queremos instalar la discusión de la relación de la izquierda con la sociedad. El recambio generacional no se decreta y tendrán que ser los frenteamplistas los que decidan. Suceden “cosas extrañas” en nuestro país, aparece (Julio María) Sanguinetti y es el que tiene más peso dentro del Partido Colorado. La “señal política” es complicada.

¿Por qué el FA se propone ganar por cuarta vez?

“(El FA está) dando ‘señales contradictorias’ con lo que es su proyecto de país”

La izquierda instaló un proyecto político distinto al hegemónico y que gobernó en la década de los ´90. Este era un proyecto desregulador, con recorte de los derechos laborales, de no participación del Estado, de gasto público social muy bajo en relación al PBI y de fractura, casi con la idea de que la fractura era un elemento necesario. Las desigualdades no había otra que aceptarlas. La izquierda se paró en 3 claves: desarrollo productivo, pensando en el trabajo como centralidad, desarrollo social con igualdad y transformación democrática. En las tres áreas se ha avanzado. No se puede ser tan injusto de decir que no se avanzó. Uruguay creció en términos económicos, se formalizó el trabajo y se redujo la cantidad de pobres y la indigencia. La izquierda tiene credenciales porque generó un cambio, ahora tiene que repensarse. Un cuarto gobierno en el escenario actual, con gobiernos de derecha en la región, con recetas “neoliberales” y con mucha “hostilidad” de los grupos económicos locales, la izquierda debe reformularse. La cuestión más que el programa, es su “pienso”, como construimos con la sociedad. Un ejemplo es el feminismo, desde la sociedad se ha logrado ese empoderamiento, es un empoderamiento de lo nuevo. En el día de mañana, aunque gane algún candidato que voto contra la despenalización del aborto, es muy difícil que se vaya para atrás. En algunas ramas de actividad, la construcción es un ejemplo, dudo mucho que se reestructuren las relaciones laborales, ahora en el medio rural en dos semanas, se nos puede caer todo. En las políticas sociales hay debilidades en el empoderamiento. Lo que falta es discutir, más allá de la gestión. La gestión, la excelencia es importante, nadie lo discute, pero hay que discutir como empoderar a la sociedad con determinadas transformaciones, para que no se pueda volver atrás. Falta mucho de comprensión. Se creó el FONDES (Fondo para el Desarrollo), ahora hace años que faltan recursos allí, y no hay un debate político para saber por qué sucede. Se puede decir “tal proyecto anduvo mal”, ahí sí hay que hablar de gestión, mejórese la gestión, pero no no dar recursos. La estrategia de fomentar la economía social y autogestionaria  es nuestra estrategia y quienes militan allí son nuestros compañeros. Estamos dando “señales contradictorias” con lo que es nuestro proyecto de país. Tenemos que poner sobre la mesa si la opción que tomamos, producto de las restricciones fiscales, no poner el 1% para Ciencia, Tecnología e Innovación, tampoco poner los recursos para el FONDES, para INEFOP para desarrollar una política profesional, deberíamos haber pensado al revés, tengo restricciones fiscales, como logro recursos para que estas políticas no se detengan. En ningún caso estamos hablando de cuestiones que necesitan hacer una “revolución” o una “expropiación”, estamos hablando que necesitamos desarrollo productivo y eso no se logra sin la participación de la pequeña y mediana empresa, sin la participación de la investigación y la innovación, toda esa articulación no siempre logramos pensarla en términos estratégicos, entonces lo que hacemos es administrar, recorto donde no hay mucha “presión” y la pongo en otro lado. El debate en la izquierda merece un centro estratégico diferente.

Óscar Andrade: “Queremos instalar la discusión de la relación de la izquierda con la sociedad”. Lee la entrevista completa con LARED21 aquí: http://www.lr21.com.uy/?p=1380652

Publiée par Lared21 sur Lundi 24 septembre 2018

¿Cómo combatir el desencanto con el gobierno y con la fuerza política?

“Más de 28 años en la Intendencia y 13 años en el gobierno, parece que la “institucionalidad” se “devoró” a una parte del FA”

Hay un desencanto que hay que confrontarlo que es el de la falsa memoria. Se olvidan de la situación social en la que estaba Uruguay y hace comentarios “gruesos”, “nada se cambio”, “es todo lo mismo”. No es cierto que es todo lo mismo, que haya más de 70 mil personas “operadas” de los ojos, no es lo mismo que no lo haya, no es lo mismo que haya bajado la mortalidad infantil a la mitad, entre otros. Hay otro “desencanto”, hay que atenderlo porque tiene razones. Nosotros nos movilizamos en el Parlamento reclamando la aprobación de la “Ley de responsabilidad penal empresarial” y de golpe en el FA teníamos a 14 de los 16 senadores del FA en contra. Al año de este tercer periodo tuvimos que discutir con la decisión del gobierno de declarar la “esencialidad” en la educación. Hay mucha gente herida hasta ahora con esa decisión. Hay una parte del desencanto por el olvido de algunos puntos de partida, otros desencantos son por ejemplo que no haya recursos para financiar la “Ley por una vida libre de violencia contra las mujeres”. Es difícil explicar cómo se acordó un proyecto integral para atender a las personas con discapacidad, se juntaron medio millón de firmas, y el tratamiento en el Senado es de una lentitud increíble. Más de 28 años en la Intendencia y 13 años en el gobierno parece que la institucionalidad se “devoró” a una parte del FA. Es importante cuando tenés un compañero diputado, senador, lo que no puede ser que la izquierda mire solo desde ahí. Los partidos del FA, sus dirigentes, en su mayoría están en los puestos de gobierno. Y los otros lugares donde se juegan los “partidos”, organizaciones de derechos humanos, sindicatos, la Universidad, el feminismo, entre otros donde están? Paulo Freire decía “de donde tenés los pies entendés la realidad”. Todos los problemas sociales y políticos no los podemos mirar únicamente desde la “suerte del gobierno”. El gobierno es un instrumento de los cambios que hace la sociedad. La inversión pública social ha sido muy destacada, sin embargo, nunca ha habido tanta critica como hoy, la disputa por la subjetividad es principal. En esa disputa, no está únicamente el Ministro, sino que juegan el conjunto de las fuerzas del cambio. El 25 de agosto pasado, estaba con una compañera (no importa su nombre) tiene responsabilidades en el gobierno, en el Comité decía “Ustedes tienen que salir, “agarrar a esa gente” y decirles todo lo que le dimos”. No es así el planteo, los planteos tienen que empoderar y lograr protagonismo. Sin protagonismo popular no hay transformación sustentable. Un concepto de lo que es ser de izquierda, es una batalla campal en los diferentes niveles para transformar todo eso en derechos. No se puede lograr ese proceso sin participación social, y sin enfrentar privilegios. La participación no es el adorno, sino el centro de los procesos de cambio.

Te he escuchado quejarte de algunos planteos empresariales en los Consejos de Salarios. ¿Qué están planteando?

“Entre 2014 y 2017 la Renta Empresarial creció un 75%, la inflación se ubicó en un 26%. El salario (en 2018 cayó) del 32.9% (en relación al producto) al 32.2%”

No podemos generalizar, pero los principales parece que vivieran en otro país, los planteos de la Federación Rural, Asociación Rural, Cámara de Comercio y Cámara de Industria, estuve estudiando su plataforma y no parece que estuviéramos hablando de un país que tiene 14 años de crecimiento económico. Parece que estuviéramos en una crisis peor que  en 2002. Este es otro problema para la izquierda. En la reunión del “Proyecto Miramar”, hablábamos de eso, supongamos que al movimiento social le va mal y la Cámara de Comercio consigue congelar el salario, congela las categorías e impide las libertades sindicales. Entonces vas a tener cientos de trabajadores que verán deteriorado su salario y además limitadas sus libertades sindicales. Qué le vamos a hablar (a los trabajadores) el año que viene si hoy fueran derrotados. Que vamos hablar el año que viene si la Cámara de Industrias logra imponer que la hora extra se pague como hora sencilla o que la media hora de descanso se puede reagrupar distinta. Me tocó presentar un trabajo sobre “el cambio de la matriz productiva y los desafíos”. En los últimos 10 años, hay cada vez menos horas trabajadas en la industria y más volumen físico producido. En medio de esa contradicción, te plantea la hora extra como simple. Entonces, si esto pasa efectivamente, cuando nosotros le golpeemos la puerta a la gente en los barrios, que le vamos a decir, una parte de la izquierda no ve esto como un problema. Históricamente este es un tema importante para la izquierda, como le va a los trabajadores es central para nosotros. No hay ningún argumento para que los empresarios tengan una plataforma “tan dura”. Entre 2014 – 2017 la renta empresarial subió un 75% y la inflación fue un 26%, el crecimiento fue 50 puntos por encima de la inflación. Tuve un debate con el movimiento de los autoconvocados que me decían eso fue hasta el 2017 y nos decían este año sí que nos va mal. Primer semestre del año evolución de la recaudación IRPF categoría 1 que recauda sobre la Renta Empresarial es 23 puntos por encima que el mismo periodo del año anterior.  No hubo una caída importante del salario en relación al producto, pero hubo caída del 32.9% al 32.2%. Este tema no puede ser de debate solo para el movimiento sindical sino para toda la izquierda.

Los temas de corrupción que han impactado a los gobiernos progresistas del continente. ¿Cuál es tu lectura?

“El no poder explicar el gasto de una tarjeta corporativa (Sendic) nos ha causado un enorme dolor”

El gobierno del FA mejoró la transparencia de lo que teníamos anteriormente. Nos falta memoria, recuerdo que en mi barrio cada vez que se abría un club político, estaba naturalizado que quien abría el club “colocaba” a su hija a trabajar. Esa forma “clientelar” estaba naturalizada, esa forma está naturalizada donde gobierna la derecha y sino mirá lo que sucede en varias Intendencias del interior que no tienen ingreso por concurso. El “lío” entre Lacalle (Pou) y (Sergio) Botana por los ingresos a la intendencia de Cerro Largo es la expresión manifiesta de esa forma de hacer política. Nosotros no podemos actuar así porque nuestra perspectiva es distinta. Yo no tengo ningún familiar trabajando en ningún lado, tengo familiares sin trabajo y nunca levanté un teléfono para pedir para un familiar. Tuvimos dificultades que nos han generado dolor, el no poder explicar los gastos de la tarjeta corporativa nos ha generado un enorme “dolor”.

"Hay un desencanto que hay que confrontarlo que es el de la falsa memoria. Se olvidan de la situación social en la que estaba Uruguay y hace comentarios gruesos, 'nada cambió, 'es todo lo mismo'. No es cierto que es todo lo mismo", asegura Óscar Andrade, líder del PCU y pre candidato presidencial. Lee la entrevista completa aquí: http://www.lr21.com.uy/politica/1380652-oscar-andrade-pcu-pre-candidato-frente-amplio-presidencial

Publiée par Lared21 sur Mardi 25 septembre 2018

Sobre el FA cae tener un ex Vicepresidente procesado por abuso de funciones y Peculado. ¿Cómo recibís esa situación?

“Sendic no se enriqueció, si ven su declaración jurada tiene la mitad de lo que tenía antes de entrar a la administración (ANCAP)”

Sendic no se enriqueció, si ven su declaración jurada tiene la mitad de lo que tenía antes de entrar en la administración, ¿eso fundamenta el uso indebido de la tarjeta? No lo fundamenta. No es admisible, cuando hay compañeros que han dejado su vida, no solo los héroes, los mártires durante la dictadura, entonces esta situación nos hace un daño mayor. La derecha tiene  varios (Adolfo) Bascou (intendente de Soriano), la falsificación de firmas de (Francisco) Gallinal, pero una de la izquierda duele más.

¿Crees que el FA gana las elecciones?

“Vamos a “militar” para que (el FA) gane las elecciones”

Vamos a militar para que gane las elecciones. Lo mejor que le puede pasar al país es un cuarto gobierno del FA y si le ponemos “apellido” es un gobierno que logre una perspectiva popular, que logre abrir mayor cantidad de participación organizada.  El programa del FA tiene orientaciones que son muy avanzadas. Reconstruir el 1% para investigación y desarrollo, incrementar políticas sociales, vivienda, primera infancia. Todo esto tiene una clave económica, no se puede sin una segunda reforma fiscal que es donde está concentrada la riqueza, hay que colocar parámetros más exigentes. Aunque haya consenso, si no tenemos a la gente atrás quedan por el camino. El “reaforo rural” no ofrecía diferencias, todo el FA estaba de acuerdo. Si tenés un propietario rural que tiene tierras por valor de 10 millones y pagaba como si valiera 2 millones, ir al reaforo para modificar esa situación era lógico. En el medio rural, donde el monto no imponible es de un millón y medio de dólares de impuesto al patrimonio, no hablamos de pequeño productor familiar. Sin embargo, hubo una reacción muy “virulenta” de la Federación Rural y se postergó el reaforo para otro momento. Faltó voluntad, pero también debate político, debate en la sociedad. Tanto que debatimos sobre “la tarjeta alimentaria” ¿Esto no lo debatimos? No debatimos, el más de 30% de evasión de IRAE que son más de 700 millones de dólares por año ¿Porque no tenemos la misma energía para tensar la discusión sobre recursos que están? El debate de la campaña, le tiene que dar dimensión social a estos temas. Muchos de los problemas que tenemos, están enraizados en la desigualdad.

La oposición nos plantea debatir sobre educación sobre la base de especificidades, no hablan de los logros alcanzados a nivel universitario, o la repetición que bajó en Primaria, o que se duplicó la producción científica. Lo único que quieren discutir es la deserción en Secundaria, donde estamos mal. Estamos mal desde la educación no, estamos mal desde la desigualdad. Los que abandonan son los más pobres. Es claro, el alto porcentaje de los que no pueden culminar son los más pobres. En las cárceles, el 90% de esos jóvenes no tienen ciclo básico. Tenemos que hacer un esfuerzo para qué ese muchacho pueda estudiar. Tenemos que dar becas al 25, 30% de la población más joven y más pobre de Secundaria. Es un esfuerzo que lo pagamos con el Impuesto al Patrimonio. Son unos 130 millones de dólares. Es mover la franjas unas milésimas, no es confiscatorio. Desde la izquierda, le tenemos que dar dimensión social a este conflicto, tenemos que llegar a 170 mil hogares de los más pobres, tenemos que garantizar la posibilidad de la educación. Y para eso (a los que pueden) le vamos a pedir que aporten un poco más. Este es un país donde se mejoró el ingreso, pero la riqueza sigue concentrada. Es necesario dar dimensión social a algunos problemas que tienen mucho más que ver con la desigualdad que con la gestión. Para poner un ejemplo, en el Policlínico del Cerro tenemos dificultades para conseguir un Foniatra, enfrente al Policlínico está el CASMU sí lo tiene, hay un problema que es político y es ético también, a mucha gente le decimos “no te estoy pidiendo que vayas al África a pelear con el ébola, te estoy pidiendo que vengas a la Policlínica del Cerro porque aquí están los “gurises” que más te necesitan”. Mientras vamos consiguiendo los recursos en Salud Pública, no queremos que queden “gurises” por el camino. Hay que dar la discusión de como generamos las condiciones para desmercantilizar la salud. La derecha tiende a mercantilizar, nosotros a garantizarla como derecho. Tenemos una salud muy gratuita pero hay una parte de la población que no accede. Tenés el gasto universitario que termina siendo regresivo porque llega a algunos sectores de la sociedad. Lo mismo en la vivienda, hay un sector que le conviene tener barrios selectos porque en esos lugares el metro cuadrado vale mucho, nosotros queremos barrios integrados. Hay que dar una discusión de qué sociedad queremos ser cuando hay gente que ante un realojo no quiere tener a los realojadas en su barrio. La izquierda debe dar estos debates para no quedar atrapado en el pragmatismo del corto plazo. Hay que resolver los problemas cotidianos pero hay que tener la mirada larga, una mirada de largo plazo.

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