Ni Stirling salva al Partido Colorado del tercer lugar en las elecciones
Otra característica que tiene la campaña electoral es un fallo en los pronósticos, dicen los expertos. La izquierda esperaba, para su mejor suerte, competir con Julio Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle. A la Lista 15 les falló el senador Atchugarry como su precandidato; el líder forista dio un paso al costado, para que Stirling represente a los colorados, y las encuestas dan a Jorge Larrañaga por encima de Lacalle. De las opiniones vertidas surge la interrogante sobre cómo reaccionará el 5% del electorado que captó el Encuentro Progresista en estos últimos dos años, con estímulos nuevos que podrían surgir de las figuras de Larrañaga y Stirling.
Los politólogos Jaime Yaffé, Daniel Buquet y Daniel Chasqueti analizaron para LA REPUBLICA el mapa político de las internas partidarias con vista a las elecciones nacionales de fines de octubre.
Los tres expertos coincidieron en el beneficio que podría llegar a tener para el Partido Colorado la precandidatura del ministro Guillermo Stirling, tanto para la Lista 15 como para el Foro Batllista. Una supuesta estrategia del presidente Batlle para salvar a su sector de una «paliza» en la interna, y la determinación del ex presidente Sanguinetti de dar un paso al costado para evitar la ruptura del Foro Batllista en caso de que él tuviera que competir con Stirling, llevó a la alternativa de elegir un candidato menos resistido que Sanguinetti y con una aceptación popular en cuanto a la gestión al frente de su cartera.
Sin embargo, los tres politólogos piensan que no le dará el paño para llevar nuevamente al Partido Colorado al gobierno nacional y que lo máximo que podrá aspirar será alcanzar un segundo puesto. De todos modos entienden que por diversos motivos, como ser que Stirling está relacionado con la actuación del gobierno, que la gestión de su partido fue «desgastante» y que el mandato de Batlle provoca rechazo en la población, no será suficiente para superar en las encuestas a un Partido Nacional que seguramente se consolidará en el segundo lugar.
También existe coincidencia en las secuelas que dejó el resultado del plebiscito de Ancap del pasado 7 de diciembre. Acuerdan en afirmar que tanto el presidente Batlle, como Julio Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle quedaron muy afectados en su imagen por la derrota electoral, lo que es interpretado como un rechazo de la población hacia sus personas.
El rechazo a Sanguinetti
Jaime Yaffé y Daniel Chasqueti afirmaron que la derrota del plebiscito incidió en parte en que Sanguinetti diera un paso al costado. Sostienen que el Partido Colorado, incluso dentro del propio Foro Batllista, consideraba necesario mostrar una nueva figura de consenso, y entendieron que la mejor opción era Stirling, un hombre del gobierno, que obligara necesariamente a Sanguinetti a renunciar a su candidatura.
Para Yaffé, la estrategia que debió implementar el Presidente de la República «salvó a la 15 de una probable derrota en la interna, y ganando Stirling la elección de junio, gana tanto el Foro como Jorge Batlle».
No obstante, agregó que si Sanguinetti se postulaba corría con grandes chances de perder por el desgaste de su partido y por el rechazo de la población hacia su figura.
Consideró que con la candidatura de Stirling al PC le puede ir mejor, pero no va a estar peleando el gobierno. Su máxima aspiración, será sacar un segundo lugar, para salir del tercer lugar, tal como lo indican todas las encuestas, adujo el experto.
Para Yaffé, el ex ministro del Interior tiene una mejor imagen que el ex presidente, y dentro de los jerarcas de gobierno es el que tiene una mayor aceptación popular. Esto podría generar un mayor arrastre de votantes extra partido, principalmente provenientes del PN.
Daniel Buquet dijo no estar seguro que el ex presidente haya declinado postularse de una forma voluntaria, pero acotó que hubo varios hechos que «lo pusieron en un brete», en cuanto a generar un conflicto en la interna del Foro Batllista, ante la eventualidad de tener que competir con Stirling, un hombre de su mismo sector.
El politólogo consideró que de ser cierta la hipótesis que el presidente Batlle tuvo como recurso, por fallarle el rechazo de Atchugarry para representar a la 15 en la interna, que elegir a Stirling como candidato, tuvo como resultado una doble función: mostrar un rostro nuevo en el partido, y al mismo tiempo bloquear a Sanguinetti.
Chasqueti afirmó que: «No es que Sanguinetti dejó gustosamente la candidatura, sino que se le complicaron las cosas».
Advirtió que la propuesta de llevar al ministro del Interior como candidato único, no fue porque a Batlle «se le despertó el supuesto instinto de medir los tiempos políticos», sino que se produjo por una decantación, ante la complejidad de conseguir candidato.
Pero estas imprevisiones no sólo incidieron en el Partido Colorado, sino que también afecta al Encuentro Progresista.
Fallaron los pronósticos
Durante 2003, la izquierda se imaginaba un escenario ideal para confrontar en la campaña electoral, que por la característica de sus contendientes, implicaría un mayor rédito electoral. El discurso del Encuentro Progresista se vería mejor acotado si Tabaré Vázquez debiera enfrentar a Julio Sanguinetti a y Luis Alberto Lacalle. Chasqueti consideró que a la izquierda le serviría más contrastar con las propuestas de los candidatos de derecha, que aquellos considerados de centro.
En tal sentido, se cuestionó qué pasaría con el nuevo progresismo, es decir aquellas personas que adhirieron a la izquierda en los últimos dos años, cuando sean tentados por otra ofertas, como la que podrían plantear Larrañaga, (en caso de ganar la interna) o Stirling.
El politólogo entiende que lo fundamental para el EP será cómo hacer para retener ese porcentaje que le permitiría obtener la mayoría del electorado para obtener luego el gobierno.
«Si hace las cosas prolijamente, el EP no va a tener inconveniente de ganar la elección en la primera vuelta», pronosticó Chasqueti.
La interna blanca
Jaime Yaffé anunció que la interna nacionalista será muy competitiva debido a la incertidumbre del resultado. Prevé que esta competencia generará una atracción de votantes, lo que llevará a perjudicar al Partido Colorado.
«Stirling estará mejor posicionado para competir en octubre, pero se encontrará peor para hacerlo en junio, ya que el resultado está cantado», sostuvo.
Buquet agregó que tanto colorados como encuentristas no tendrán incentivo para participar de las internas de junio, lo que podría llevar a estas personas a participar de otras internas.
Sostuvo que quizá «los colorados liberales prefieran votar a Lacalle», o algún frentista haga lo mismo, teniendo en cuenta la inconveniencia para la izquierda de que Larrañaga sea el vencedor de los blancos.
Explicó que aunque el líder de Alianza Nacional por encima de Lacalle en las encuestas, en la lucha electoral nacionalista se enfrentarán dos posiciones: una de ella será el peso de la opinión pública, favorable a Larrañaga, y la otra, el aparato político con que cuenta el Herrerismo.
Entiende que cuanta más gente participe de la interna blanca, el favorecido será Larrañaga. Por eso, destacó, la importancia del estado del tiempo el día de la votación, ya que el sufragio no es obligatorio, y una jornada inhóspita puede alterar el resultado del sufragio.
Chasqueti ve mejor posicionado a Larrañaga para obtener el triunfo en junio. Sostuvo que por su protagonismo el Partido Nacional creció de un 12% a un 20% en las encuestas, y que el bajo perfil en la campaña por Ancap, le permitió alejarse de quienes tuvieron protagonism
o en la defensa de la ley. «Hoy la gente ni recuerda qué postura tuvo en el plebiscito», afirmó el politólogo. *
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