Long pone en marcha el Programa de Gobierno
Estuvo junto al líder de Alianza Nacional en el acto de la Curva de Maroñas, pero, dijo, no descuidará la actividad de «Con Todos». Seguirá hablando en los estrados junto al presidenciable, pero ahora trabaja en la elaboración del Programa de Gobierno, compromiso que asumió en el acuerdo sellado hace más de una semana, oportunidad en la cual se le asignó la dirección de ese grupo de trabajo.
En la recién inaugurada sede partidaria del sector que lidera (Con Todos), Ruperto Long fue entrevistado por LA REPUBLICA y habló acerca de la responsabilidad que encara para el armado del programa de referencia. «Comenzamos por reunir información de las diferentes áreas vinculadas a los principales problemas que enfrenta el país, estamos abocados a la convocatoria de personalidades que estén en condiciones de aportar eventuales soluciones para el desafío más grande en la historia del país», destacó.
Las bases, sostuvo, están en principio, en las ocho claves para poner al país en marcha difundidas por «nuestro grupo» y los elementos valiosos- que propone el denominado «Documento Programático» de Alianza Nacional, que el propio doctor Larrañaga hiciera público a comienzos de mes. De todas maneras, acotó, «seguiremos recogiendo iniciativas, porque esto tiene que ser algo vivo, una suerte de usina generadora de ideas. Queremos llegar al gobierno con propósitos suficientemente sólidos, viables, renovadores, que le den al Uruguay ese empuje del que ha carecido desde hace muchos años».
Consultado acerca de los temas centrales que incluirá tal programa, Long respondió: «Hay tres grandes ejes. Uno de ellos es la producción, exportación e inversiones, que están unidos, lo mismo que la reformulación del Estado, que involucra el desarrollo productivo del país.
Un segundo eje es el conjunto de políticas sociales que deben encararse sin dilaciones, como salud, educación y vivienda. Obviamente, no se pueden pasar por alto las emergencias que requieren el apuntalamiento de políticas inmediatas y fuertes en el orden social. Siempre decimos que el Uruguay tiene como una de sus grandes virtudes el capital humano. Nunca antes ese capital humano estuvo tan amenazado como ahora, ya sea por la gente que se va del país o aquella que va cayendo en situaciones críticas: los niños que nacen y crecen en situación de pobreza, la deserción escolar…».
Aquí Ruperto Long hace una pausa, se pasa la mano derecha por la cabeza, y agrega: «Mire: últimamente me he encontrado con situaciones que me han sorprendido, y la verdad, me hacen reflexionar. Recorro los barrios, cosa que no es nueva, y me encuentro con un fenómeno que no conocía: antes aparecía gente que no tenía la credencial cívica y uno lo captaba en la actividad partidaria.
Pero hoy son muchísimos los jóvenes y niños que no tienen la cédula de identidad. Muchachos que superan los quince años de edad y no han sido inscritos como ciudadanos. Entonces, debemos admitir que este país requiere políticas sociales que den contención a estos fenómenos».
El tercer eje, muy importante, dijo, es de carácter ético. Terminar con la corrupción, que la delincuencia sea un camino ajeno a la sociedad uruguaya, y que la seguridad vuelva a ser pan de todos los días, enfatizó. *
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