Gallinal: "Correntada Wilsonista eligió el camino de Larrañaga porque es el único cambio posible"
¿Qué lo llevó a acompañar a Larrañaga?
Nos reunimos con nuestros compañeros y la decisión no tardó nada. Lo teníamos previsto y entonces, sabiendo que somos partidarios de una política de alianzas, nuestro olfato nos orienta a no demorar la definición. Nada de reparto de cargos que pusiera en tela de juicio lo que nosotros estamos proponiendo.
Salió así una resolución que diría inédita. Primero la conferencia de prensa para dar cuenta de nuestra decisión sin previo aviso a Larrañaga de acompañar su candidatura. Habíamos tenido algunas conversaciones, incursionando en eventuales puntos de entendimiento, pero no pasó de eso. Nosotros descartamos aquella vieja tendencia de «qué me das si yo te apoyo», y llegamos a la conclusión de que un verdadero cambio podría lograrse acompañando a quien para nosotros es la gran opción de un verdadero cambio estructural en materia política.
¿Correntada mantiene su identidad?
Sin ninguna duda. Haremos nuestras propias listas al Senado para las elecciones nacionales de octubre de acuerdo a lo que la Correntada Wilsonista quiere, y estamos apoyando a un candidato nacionalista sin ningún tipo de condiciones. Vamos a poner arriba de la mesa y en la cancha nuestros propios nombres en las instancias electorales venideras, para ganarnos nuestros lugares. Repito: apoyar a un candidato sin condiciones es la única manera de lograr los cambios que el país necesita. Eliminar los clientelismos para darle transparencia a la futura acción de gobierno.
Estamos convencidos de que Larrañaga se ha ganado en buena ley la nominación presidenciable, tiene las condiciones para ser un excelente candidato. Así, el Partido Nacional va generando un posicionamiento de triunfo electoral.
¿Luego de la decisión de su grupo, habló con Larrañaga?
Una hora después de la conferencia de prensa donde anunciamos nuestro apoyo a su candidatura, Jorge Larrañaga nos llamó, vino a la sede de Correntada Wilsonista. Expresó su sorpresa y a la vez el reconocimiento por la adhesión, en tanto nosotros sugeríamos sellar el acuerdo en la Casa del Partido Nacional en fecha coincidente con la fecha de Wilson Ferreira Aldunate. Se dieron cita varios dirigentes blancos y, además, estuvieron siete intendentes nacionalistas. Fue un acontecimiento para tener en cuenta, por el respaldo que ello significa.
¿Qué elementos políticos lo acercaron a Alianza Nacional?
Cuando se toman decisiones políticas importantes, hay dos posibles reacciones en la gente: está el que dice: «Bueno, aquí hay un acuerdo, éstos llegaron a un entendimiento en la distribución de candidaturas en las listas. Una suerte da pacto, arreglar entre ellos». Hay otra forma de entender las cosas. Y este es el caso del acuerdo. Salíamos a recorrer el país y la gente nos decía que había que unirse (Larrañaga-Gallinal), «los queremos ver juntos en un mismo emprendimiento. Ustedes van mas allá de los intereses personales, porque primero piensan en el país». Y, entonces, es lógico que esta alianza sea muy bien vista por la ciudadanía. Basta con el ejemplo demostrativo de Minas y Maldonado, pocas horas después del anuncio. Dos actos con concurrencia muy importante, alegre y esperanzada.
¿Programas en común?
Venimos trabajando en una diversidad de temas. Quedó resuelto que un grupo de técnicos de nuestro sector se una a las tareas que viene desarrollando el sector de Alianza Nacional, porque hay coincidencias programáticas aunque aparecen algunas diferencias en los estilos de trabajo, pero son mínimas. No podemos pasar por alto que se vienen momentos muy competitivos, no sólo en las internas, sino a nivel nacional y entonces hay que hilar muy fino. Las cosas están dadas para trabajar en grupo, y a eso apuntamos, tanto Correntada como Alianza.
¿Con Lacalle, cuáles son las diferencias sustanciales?
No es nuestro ánimo poner en tela de juicio actitudes y aptitudes del ex presidente. No hay dudas que la elección interna es una competencia, y una pregunta como la suya sólo se puede hacer a representantes del Partido Nacional porque, en los demás, prácticamente no hay opciones en torno a las candidaturas.
Entonces, le respondo: primero, la personalidad de los candidatos, elemento fundamental. Cada día que pasa me siento más identificado con el Partido Nacional, y dentro de él con Jorge Larrañaga. Lo mismo pasa con la ciudadanía en su conjunto. Analiza al candidato, se fija en su estilo, en la gente que lo rodea, en sus antecedentes, en las propuestas, en fin, son elementos que hacen a la elección. Para nosotros las grandes diferencias están en las bases programáticas y en la necesidad de obtener un aire refrescante en la conducción política, otras formas de relacionamiento con los demás partidos. Hay que terminar con los condicionamientos partidarios. Larrañaga representa ese aire refrescante.
¿Como ve al Uruguay?
No lo veo bien. Mas allá de que haya números macroeconómicos que aparecen como favorables, se siguen sintiendo los efectos de la crisis financiera de notoriedad; la inflación sigue siendo alta, también la desocupación… Pero el país tiene la gran oportunidad. Pagando un costo muy importante atenuó los efectos de la crisis. Pero si la nación es capaz de encontrar un rumbo cierto, va a salir adelante. No tengo ninguna duda. Por eso creo que la suerte de Uruguay se define en esta elección y resulta imprescindible el logro de entendimientos interpartidarios. Cualquiera que gane necesita de los demás para llegar a un giro de 180 grados, que no puede negarse que hay que tomar.
En la eventualidad de una segunda vuelta en la elección nacional, si se dieran resultados como lo que señalan las encuestas, ¿qué harían los blancos para convencer a los colorados para que los voten?
Se daría un proceso natural. Creo muy importante que ocurriera como en el anterior balotaje, cuando el nacionalismo, casi sin exclusiones, resolvió acompañar la candidatura de Batlle. Fue el sentir de la ciudadanía. No solo de los blancos. Estuvieron los independientes, y entonces tenemos que pensar que quienes no están con el Frente Amplio se volcarán hacia el candidato nacionalista. Sabemos que el Partido Colorado es diferente al Partido Nacional: estructuras, antecedentes… Pero hay que esperar. No hay que forzar los pronunciamientos. Además, no queremos descalificar a los colorados y decir que no van a estar en la segunda vuelta. Encuestas son encuestas. Hay que tenerlas en cuenta sin creer que son definitorias, aunque no puede negarse que a la hora de tomar decisiones pesan. *
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