"Wilson se equivocó", afirmó el cura Bonilla
Coincidente por ser éste un año electoral, la misa por la memoria de Wilson Ferreira Aldunate convocó a sus familiares, amigos, la dirigencia a pleno del Partido Nacional, destacadas personalidades del Partido Colorado e incluso integrantes de la colectividad judía en Uruguay. Hoy por la tarde será homenajeado por el Senado de la República.
Otro año más la misa por Wilson se realiza en la parroquia del Cordón bajo la ceremonia de su párroco, el padre Juan Carlos Bonilla.
Sus familiares eligieron la Catedral montevideana para realizar la primera eucaristía en su memoria, tras su fallecimiento, la que fuera realizada por el obispo emérito, monseñor José Gottardi. En otra ocasión se hizo en la parroquia de Pocitos.
Pero desde hace varios años que su señora e hijos eligieron el templo del Cordón para evocar su memoria. Ayer, la capilla estaba colmada. Fue una ovacionada ceremonia, cuya homilía fue interrumpida por fuertes aplausos y que finalizó con el grito de «Â¡Viva Wilson!».
El padre Bonilla en su homilía hizo referencia a que año tras año la figura de Wilson convocaba cada vez más, en la ceremonia religiosa realizada cada 15 de marzo.
El sacerdote evocó las palabras que le dijera Susana Sienra, esposa de Wilson, en un diálogo que ésta mantuviera con su esposo poco antes de su muerte. Sabiendo el final de su vida en este mundo terrenal, el destacado caudillo le confesó: «Mirá, Susana, a un año de mi muerte ya nadie se acordará de mí». (Aplausos).
«Wilson se equivocó», dijo Bonilla. «Signo de su equivocación es el aplauso que tuvimos recién. Te equivocaste Wilson; aquí estamos presentes, no a uno sino a 16 años de tu muerte».
El párroco enfatizó que en la misa de ayer, «se bajan las banderas y los matices que pudieran separar, y se levantan las banderas de la unión».
Se recordó que la fecha de la «pascua de Wilson» sería recordada en todo el país, que físicamente no pudo estar presente, pero sí «lo está en lo espiritual». Incluso, mencionó, el recuerdo que pudieran tener en su pueblo natal, Nico Pérez.
Bonilla enfatizó que «Wilson no nos perdonaría», celebrar este año el centenario del Partido Nacional que, a su entender, lleva a la inmortalidad a numerosas personalidades nacionalistas, como Aparicio Saravia. En el momento en que el párroco menciona el nombre del caudillo blanco, los aplausos y gritos efusivos se hace sentir. Esto llevó a la advertencia del sacerdote hacia los presentes: «Hermanos, por favor, esto no es un acto político sino una ceremonia religiosa, controlemos los aplausos».
Bonilla mencionó también Manuel Oribe, Diego Lamas, Luis Alberto de Herrera y Daniel Fernández Crespo.
El cura sostuvo que Wilson fue un «hombre de fe probada», que anduvo con «la patria en la valija».
Bonilla aprovechó la oportunidad de la presencia de destacados políticos blancos y colorados (llámese los precandidatos Luis Alberto Lacalle, Jorge Larrañaga y Sergio Abreu; el canciller Didier Opertti, el presidente de UTE, Ricardo Scaglia, y el precandidato colorado Manuel Flores Silva) para hacer una solicitud específica por parte de la Iglesia Católica.
Pidió en cuanto a la aprobación de leyes que «apuesten a la vida» y no fomenten normas que lleven al aborto.
Afirmó que se «lucha bien por los desaparecidos», pero que no se puede aprobar la muerte de los concebidos.
Lacalle y Larrañaga
El ex presidente de la República y precandidato por el Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, y el también precandidato y senador Jorge Larrañaga dieron para LA REPUBLICA su pensamiento sobre la figura de Wilson. Ambos estaban en la primera fila, pero separados. Lacalle se ubicaba franqueado por la viuda y la hija de Wilson. Larrañaga, en el otro costado, estuvo acompañado por el precandidato Sergio Abreu y el presidente del Directorio blanco, Carlos Cat.
Al salir de la misa en la parroquia del Cordón, Lacalle manifestó que el fallecido caudillo nacionalista dejó como legado tres momentos que fueron ejemplares en su vida. Una de ella fue la resistencia a la dictadura, la segunda, la gobernabilidad, y la última, la fe cristiana en la que murió.
Por su parte, el precandidato blanco y líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, hizo referencia a la herencia dejada por Wilson.
A su entender, éste «tuvo una forma de ver el país, irrepetible, con una condicionante política llena de humanismo y solidaridad, con una visión tremendamente inteligente en donde cautivaba multitudes, haciendo al pensamiento y la fidelidad de la gente que lo escuchaba a su propia idea».
Para el senador nacionalista, Ferreira Aldunate fue «un gran e irrepetible caudillo del Partido Nacional, fue el último».
Larrañaga recordó con emoción que con 15 años, en 1971, «seguí a Wilson pegando carteles en mi querida Paysandú, y pintando la calle con la muchachada, sintiendo que la pasión del ser nacionalista la cautivaba él, fundamentalmente».
Enfatizó que «el nuevo Partido Nacional seguirá su legado». *
Te recomendamos
autoconvocado
Tulio Rodríguez, vocero de los camioneros, es negacionistas de los desaparecidos y militante de las armas
Se ha hecho famoso en los medios por poner la cara en nombre de los camioneros, aunque en el pasado también ha militado en causas como el negacionismo a los desaparecidos y ha esgrimido insultos contra figuras del gobierno.
Compartí tu opinión con toda la comunidad