El ingeniero Luis Pazos fue el que envió el rol de tripulantes "trucho" a la Prefectura Nacional Naval

Documentos prueban que la empresa pirata Navalmar SA controlaba al pesquero "Maya V"

La empresa Navalmar SA, propietaria del barco pirata «Viarsa I» y cuyas operaciones en Uruguay fueron suspendidas por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) también es quien dirigía la actividad del barco «Maya V», detenido en Australia y con su tripulación sometida a un juicio penal.

El vínculo entre Navalmar SA y su representante Luis Pazos, aunque consta en documentos en poder de dependencias del Ministerio de Defensa Nacional, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Ministerio de Relaciones Exteriores, ha sido hasta la fecha «camuflado» por las autoridades

Según las autoridades uruguayas, el pesquero Maya V trabajaría bajo responsabilidad de la empresa Alcimar SA (que en realidad no tiene domicilio constituido en el país), cuyas actividades, en realidad, representa la firma Nobleplan SA, del empresario Jorge Marsicano Yannaco.

Sin embargo, una serie de documentos a los que tuvo acceso LA REPUBLICA, estarían demostrando la verdadera vinculación de Navalmar SA y su testaferro en Uruguay, el ingeniero Luis Pazos, con el pesquero de bandera uruguaya y los delitos de pesca que el Maya V pudo haber cometido.

 

El «error» de la Cancillería

El pasado 12 de febrero, cuando el «Maya V» fue capturado por la patrullera australiana Warramanga en aguas jurisdiccionales australianas y traslado al puerto de Fremantle, al noroeste de Australia, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió una declaración donde implicaba a Navalmar SA.

El Comunicado de Prensa Nº 8/04 daba cuenta de lo ocurrido con los tripulantes uruguayos del pesquero y explicaba que ese día se habían presentado cargos contra todos los tripulantes del Maya V quienes quedarían detenidos hasta que se inicie la etapa judicial del proceso.

«Sin embargo -aclaraba cancillería- podrán quedar en libertad inmediatamente que la Empresa Navalmar SA, propietaria del buque, haga efectivo el pago de la fianza que a esos efectos fije la justicia Australiana. Y agregaba que esas acciones «corresponden al ámbito privado, y deben ser gestionadas por los asesores legales que defienden los intereses de la empresa».

Sólo 24 horas después, a través del Comunicado de Prensa Nº 9/04, el Ministerio de Relaciones Exteriores se vio obligado a realizar una rectificación: «El buque Maya V es propiedad de la firma Alcimar SA, no teniendo la empresa Navalmar SA ninguna vinculación con dicho pesquero ni con la situación en la que se encuentra», se indicaba.

 

El vínculo Pazos-Alcimar

Pese a la afirmación de la Cancillería, en los archivos de la Dirección Registral y de Marina Mercante de la Prefectura Nacional Naval consta un documento en el que el representante de Navalmar SA, ingeniero Luis Pazos, es quien envía un fraudulento rol con un falso listado de la tripulación del Maya V.

Según un memorándum con el asunto «Tripulación del Maya V» enviado por el Director Registral y de Marina Mercante, capitán de navío Jorge Raggio, al Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Santiago Pérez de Castillo, con fecha 17 de febrero, Pazos envió el falso listado el 25 de noviembre de 2003.

Ese día, desde la dirección de correo electrónico «[email protected]», Luis Pazos envío un e-mail a «[email protected]», con el asunto «Maya V», donde se informaba al capitán Raggio «la lista de tripulantes del B/P Maya V, que salió del puerto de Walvis». La nota esta firmada como A. Borrazas.

En el rol de tripulantes enviado ese día por Pazos solo aparece un total de 27 tripulantes, trece de los cuales figuras como de nacionalidad uruguaya, y entre ellos, se hizo figurar como «sailor» (marinero) al mismisimo observador científico de Dinara, Mario Andrés Morales.

Con ese listado, el Maya V no aparecía como incumpliendo el artículo 27 de la Ley Nº13.833 que obliga a los barcos de bandera uruguaya que pescan en ultramar a tener un mínimo del 50 por ciento de tripulantes de nacionalidad oriental. Hasta el observador de Dinara pasaba a ser marinero para cumplirla.

 

La verdad que ocultaban

Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA se preguntan en condición de qué el ingeniero Luis Pazos envía el rol de tripulantes del Maya V a la Prefectura Nacional Naval (PNN) de la Armada uruguaya, si el representante de Navalmar SA nada tiene que ver con el pesquero como asegura cancillería.

El propio Ministerio de Relaciones Exteriores comunicaba al Prefecto Nacional Naval, Contralmirante Juan Fernández, a través de un fax del 16 de febrero, el rol de pesca autentico en el que aparece una tripulación de 41 personas, en la que figuran 2 españoles, 23 chilenos, 1 peruano, 1 portugués y 13 uruguayos.

La comunicación firmada por el Director General de Asuntos Políticos de la cancillería, embajador Pablo Sader, reconocía -tres días después de desmentir que Navalmar SA era propietaria del Maya V- que el pesquero Maya V incumplía las disposiciones sobre la cantidad de uruguayos a bordo.

La situación llevó al capitán de navío Raggio a redactar su memo al Ministro de Trabajo Pérez del Castillo, y luego de recordarle que los pesqueros deben comunicar su tripulación según el Decreto 419/03 para verificar que se cumpla la Ley N» 13.833, informó que habían dos roles diferentes del Maya V.

«Con fecha 25/11/2003 el Sr. Luis Pazos presuntamente funcionario de ALCIMAR SA, comunica vía mail a la Prefectura Nacional Naval el rol del buque MAYA V que había zarpado del Puerto Walbis Bay (Namibia). Se adjunta copia. Total 27 tripulantes, 13 uruguayos», presume. Agrega en su informe que cuando se recibió la lista completa de tripulantes de parte de cancillería el 16 de febrero, se comprobó la irregularidad: «de la confrontación de ambos se constata una diferencia en el número de tripulantes», señala el capitán Raggio para que el ministerio investigue.

 

Nobleplan SA, la fachada

Cuando los trabajadores nucleados en el Sindicato Nacional Unico de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) pidieron al Ministerio de Trabajo que se inspeccionara a la empresa Alcimar -presunta operadora del Maya V- descubrieron que no tenía radicación en el país.

Pese a sus dudas sobre cómo una empresa que no tiene residencia local pudo obtener de Dinara el permiso de pesca correspondiente, los dirigentes del Suntma descubrieron que el pago de los haberes de los tripulantes del Maya V se realizaban con cheques de la empresa Nobleplan SA.

La Inspección General del MTSS encontró una serie de irregularidades en la sede de Nobleplan SA, a cuyo frente aparece el empresario de la pesca Luis Marcicano Yannaco, quien, de acuerdo al sistema de información de la Administración Nacional de Puertos (ANP), regentea al menos 15 pesqueros.

Entre los barcos en los que Marcicano Yannaco figura como agencia marítima, sugestivamente aparecen hoy el «Eclipse 11″ y el «Mar de Escocia», dos de los barcos a los que Dinara les retiró el permiso de pesca y pidió se les quitara la bandera uruguaya. Ahora, ambos aparecen con bandera de Togo.

Los representantes del MTSS descubrieron que «alguien le había avisado» a Nobeplan SA de la inspección, al punto que marcaron en su informe el sospechoso hecho de que la empresa hubiera pagado los aportes al Banco de Previsión Social (BPS) y la póliza de accidentes del Banco de Seguros del Estado (BSE) el mismo día en que se realizaba la inspección.

También pudieron confirmar la diferencia entre los roles de pesca en los que figuraban 13 uruguayos de 27 tripulantes (el e-mail enviado por Pazos) y el que la misma cantidad de uruguayos aparecían en una tripulación de 41 hombres, por lo que se incumplían las normas. *

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