"El observador de Dinara le tiraba con una carabina a aves, lobos marinos y ballenatos"
El observador de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) a bordo del pesquero «Maya V», entre cuyas funciones está la protección de la fauna marina, estuvo practicando tiro al blanco contra aves, lobos marinos y ballenatos, según denunciaron en LA REPUBLICA miembros de la tripulación.
Marinos del «Maya V», que permanecen en libertad condicional en Australia a la espera del juicio que se les iniciará el próximo jueves, dijeron que Mario Andrés Morales incumplió funciones y cometió irregularidades en su rol de observador del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Según los entrevistados, el observador de Dinara «estaba por dentro» de la pesquería ilegal que había sido premeditada por la oficialidad del Maya V y de la cual los pescadores no tenían ninguna información hasta que fueron abordados por una patrullera marítima australiana.
Los tripulantes uruguayos del Maya V han resuelto, en consulta con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma), declararse inocentes pese a las recomendaciones contrarias del estudio Phillips Fox, abogados de la empresa y a un informe jurídico de un buffet australiano pago por la cancillería uruguaya.
«No supo ser nuestro capitán»
Los tripulantes entrevistados por LA REPUBLICA no ocultaron su malestar con el capitán del Maya V, quien se encuentra alojado junto a los otros mandos del barco en el Hotel Angel Volador. A Charles Thomas sólo le reconocen el haberse hecho cargo de los hechos en una entrevista de prensa.
«Desde que tomaron el barco los oficiales australianos, él se desvinculó de la tripulación, nos negaba el teléfono para comunicarnos con nuestras familias y mientras estábamos presos en la cárcel de máxima seguridad jamás nos fue a ver y tampoco se apareció por el hotel en el que ahora estamos… no supo ser nuestro capitán», expresaron con dolor.
Los once uruguayos quedaron solos en el hotel Stella Maris del que incluso se retiraron los demás tripulantes españoles, chilenos y peruanos, quienes por consejo de los abogados de la empresa habrían decidido declararse culpables de los cargos para acelerar su trámite de repatriación y volver a sus países.
Los tripulantes están cobrando 200 dólares semanales que, con el pago de hotel y comida, sólo les deja 25 dólares australianos para moverse en una ciudad donde un paquete de cigarrillos vale 14 dólares y sólo pueden conseguir un paquete de yerba por 16 dólares. Un dólar australiano equivale a 0,85 de la divisa norteamericana.
El estudio de abogados contratado por la firma Alcimar SA les indicó que la fianza –inicialmente fijada en 5.000 dólares australianos y luego reducida a 2.000 dólares– se pagó a través de una remesa enviada por la empresa matriz española, pero les advirtieron que se les descontó de los haberes que habían ganado hasta ese momento y que luego les sería «repuesto» por la empresa.
La estrategia de los abogados defensores es propiciar la expulsión de los marinos quienes, al declararse culpables tendrían que pagar una multa de 27 mil dólares australianos, monto que se apelaría para tratar de reducirlo a sólo 5 mil, y aceptar que sean expulsados del país en sólo una semana.
«El observador la tenía clara»
Los tripulantes uruguayos del Maya V no descartan que las declaraciones realizadas por Mario Andrés Morales ante las autoridades australianas constituyan un delito de falso testimonio. «El hizo una declaración y luego, ante instrucciones de Dinara cambió todo lo dicho y acusó a los oficiales del barco de ser conscientes de que se encontraban en un área prohibida», explicaron.
Los pescadores señalaron a LA REPUBLICA que la oficialidad del Maya V, efectivamente, tiró artes de pesca, computadoras y papeles que la podían involucrar cuando fue cercada por el patrullero australiano Warramanga, pero subrayaron que el observador de Dinara «estaba por dentro de todo».
Los marinos desmintieron declaraciones del observador Mario Andrés Morales respecto a que no se le había permitido controlar la posición del barco: «El dormía en las habitaciones de la oficialidad, él se pasaba en el puente las veinticuatro horas, el sabía todo lo que estaba pasando», denunciaron.
«La tenía bien clara en lo que había ido a hacer. El sabía que iba a una zona que no estaba autorizada a la pesca. El trabajo de él fue pasarse durmiendo, tomando y jugando con los oficiales en el puente. Varios compañeros lo vieron casi en estado etílico. Después fue el primero en cagarse de patas y manos cuando subieron los australianos», indicaron.
Para los tripulantes uruguayos del Maya V, con las instrucciones dadas al observador, la Dinara cambió a un hombre suyo por el resto de la tripulación, porque Mario Andrés Morales había realizado una declaración grabada con una versión de los hechos que luego cambió en una información escrita.
«El observador, en realidad, trabajo no hizo ninguno. Nosotros empezamos la pesca el 24 de diciembre y él apareció a los tres o cuatro días en la factoría para medir y pesar el pescado. Después tuvimos un mes de marea y él jamás volvió a bajar. Se dedicó a jugar con la famosa carabina…», acusaron.
Ante el juez desde el jueves
Los 41 tripulantes del pesquero uruguayo Maya V enfrentarán un tribunal judicial australiano desde el 11 de marzo para responder cargos sobre pesquería pirata por los que podrían ser condenados al pago de multas. Los marinos portugueses, españoles y chilenos han decidido declararse culpables.
El capitán uruguayo Charles Thomas y un grupo de oficiales españoles y chilenos, tendrán su juicio a partir del martes 23 de marzo y en algunos casos podrían verse enfrentados a cargos penales que trascienden lo previsto en la Convención del Mar y podrían implicar penas de prisión. Dos marinos chilenos son reincidentes en el delito de pesca ilegal.
Uruguay ratificó en 1992, por la Ley Nº 16.287, la Convención del Derecho del Mar de la ONU de 1982, en cuyo artículo 73 se indica que están expresamente excluidas las penas privativas de libertad en el marco de las sanciones previstas por violación de las normas internacionales.
La situación de los once uruguayos del Maya V y el juicio al que se enfrentan fue analizada por los integrantes de la Comisión Permanente del Parlamento un llamado a sala de los ministros de Relaciones Exteriores y de Ganadería, Agricultura y Pesca el 10 de febrero.
Ese día, el diputado Daniel García Pintos convocó al Parlamento al canciller forista Didier Opertti y al ministro quincista Martín Aguirrezabala, en cuya secretaría de Estado opera la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) que dirige el capitán de navío (r) Yamandú Flangini, quien ocupa el primer lugar como suplente del interpelante legislador quincista, en cuyo grupo político milita el observador de Dinara en el Maya V, Mario Andrés Morales.
El pesquero de bandera uruguaya fue capturado el pasado 23 de enero por el patrullero australiano HMAS Warramunga, cuando realizaba maniobras de captura no autorizadas en aguas jurisdiccionales de ese país en una zona cercana a las islas McDonald y Heard.
En agosto de 2003 navíos de Australia, Sudáfrica y Gran Bretaña persiguieron durante 21 días al pesquero uruguayo «Viarsa I» antes de capturarlo en aguas antárticas con un cargamento ilegal de 85 toneladas de merluza negra valuados en casi dos millones de dólares. *
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