Ante los precandidatos blancos Cat advirtió que "el que gane en junio no habrá vencido"
Numerosa concurrencia, procedente de todo el departamento, se congregó en ese histórico sitio para escuchar la oratoria de Zulma Duré, presidenta de la Departamental Nacionalista; del intendente Carlos Moreira (recientemente incorporado a las filas de Alianza Nacional) y del ingeniero Carlos Cat, presidente del Honorable Directorio blanco.
En su alocución, Cat advirtió a los precandidatos que «el que gane en junio no habrá vencido, porque necesitará del apoyo de todos nosotros, de los mejores hombres de cada sector».
Exhortó a la militancia blanca a «trabajar mucho y juntos» para «competir por un lugar en el balotaje». Aun así, dijo estar confiado en que «las definiciones serán entre el Partido Nacional y el Encuentro Progresista, y en esa circunstancia la gente nos dará la victoria».
«Ganando los blancos, ganará el país», sentenció Cat. Fustigó a la izquierda al señalar que «el EP ya se siente triunfador, y por eso no quiere dar a conocer su programa de gobierno, si es que lo tiene, y tampoco dice cuál será su política económica, si es que también la tiene».
Por su parte, el jefe comunal Moreira subrayó que «se pugnará otra vez para que los blancos tengamos la intendencia (en 2005), y la tendremos, porque no podemos defraudar a Leandro Gómez, a Aparicio Saravia, a Herrera y a Wilson Ferreira».
Parte del acto transcurrió bajo una tenue llovizna, con un improvisado «techo» de paraguas y ponchos celestes y blancos. Veintidós gauchos a caballo abrieron la marcha del Partido Nacional desde la radial de acceso a Juan Lacaze hasta la Playa Verde.
Lo más esperado de la reunión eran los posibles «encontronazos» de Lacalle y Larrañaga, los dos precandidstos que pelean «cabeza a cabeza» la interna de junio. Sin embargo, y tal como había sido pactado de antemano, ambos fueron muy cuidadosos en sus expresiones.
Para Lacalle, el único pedido a la ciudadanía fue que «voten bien», tras lo cual acotó que «voy a seguir luchando por el partido sea quien sea el candidato».
Larrañaga habló de la unidad partidaria, como valor fundamental, pero no desaprovechó la ocasión para mencionar que está recibiendo un enorme apoyo en todo el país, «y en Colonia creo que se están dando las bases para la construcción del a nueva mayoría blanca».
Una vez concluido el acto en Playa Verde, Larrañaga retornó a Montevideo en tanto que Lacalle se reunió con algunas agrupaciones locales que lo apoyan en las instalaciones de la Agremiación Obrera Textil.
A juzgar por el despliegue de carteles, banderas y estandartes de los asistentes, las simpatías departamentales mostraron nítidamente que la balanza se inclina hacia el ex intendente de Paysandú. *
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