Una jugada política de alto riesgo del Presidente precipitó las definiciones en la interna colorada

Batlle apostó por Stirling y Sanguinetti se mostró dispuesto a dar un paso al costado

Jorge, el presidente, parece que comenzó a buscar en las últimas horas «el brazo» que perdió en las elecciones de 1989, cuando Julio María (entonces presidente) no lo apoyó en las elecciones y le presentó un candidato por fuera del acuerdo, el entonces vicepresidente Enrique Tarigo. «Me arrancaron un brazo», dijo entonces Jorge para graficar su molestia con este hecho.

En el Partido Colorado, todos cuentan que desde ese momento la relación entre los dos popes se quebró. Las diferencias de visión sobre el país se fueron acentuando con el paso de los años, y se llegó a este gobierno con un Foro Batllista (que surgió de las cenizas del viejo Batllismo Unido que aglutinó a Batlle y Sanguinetti) apoyando al presidente, pero marcando sus matices.

Y más allá de expresar públicamente la unidad entre los dos sectores fuertes del Partido Colorado, por lo bajo y desde hace tiempo, hay una lucha de poder entre Batlle y Sanguinetti respecto a cómo se definiría la interna y si el equilibrio que había reinado en estos cuatro años se mantendría.

Con un gobierno que debió enfrentar «la crisis más grande en los últimos 100 años», según Batlle, indefectiblemente la 15 comenzó a debilitarse. Con un Sanguinetti que estuvo fuera de la exposición pública durante tres años evitando el desgaste, en la 15 se vio como cierta la posibilidad de un copamiento del Foro Batllista.

Ante esto, y mientras Sanguinetti meditaba respecto a su futuro electoral, Batlle decidió hacer una jugada riesgosa, según admitieron fuentes del sector, dado que el ex ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, se negaba a participar de la interna. Apuntó al ministro con mejor imagen en el gabinete, Guillermo Stirling.

El quincismo dejó de lado la dificultad obvia: Stirling pertenece al Foro, y públicamente comenzó a mostrar su simpatía a la candidatura. Luego, esta idea pareció enfriarse, y surgieron las voces de que ambos sectores presentarían sus candidatos en junio. Pero la idea del acuerdo Foro-15 estaba latente.

Es así que se llegó al domingo pasado. Ese día ambos líderes se reunieron y analizaron la interna. A esa altura, Stirling aparecía como la mejor opción para el partido, y así cada uno comenzó a trabajar.

Pero en las horas siguientes, Batlle realizó una jugada «brillante», como admitió con resignación un alto dirigente del Foro. El mandatario habló a solas con Stirling y luego algunos de los hombres de su confianza también conversaron varias veces con el ministro. Esto comenzó a acelerar la puesta en marcha de la interna, que estaba prevista que se iniciara más adelante, en unos 10 días.

El toque final lo dio el senador quincista Juan Singer ayer. Primero tuvo un contacto con Stirling; luego, poco después de las 13 horas, se reunió con Batlle en casa de gobierno. Una hora después, el veterano dirigente se paró ante los micrófonos en el hall del Edificio Libertad y dijo lo que estaba «autorizado a decir».

«Pienso que en las circunstancias que está viviendo el país, el Partido Colorado, su unidad ya preestablecida en torno a la candidatura presidencial, tiene un efecto garantista hacia el conjunto del país, en un momento en el que se está procesando la recuperación del país». En concreto, Singer proponía un acuerdo con el Foro para las internas, y que la competencia se hiciera a través de las listas para conformar la Convención y la plancha de Diputados. La pregunta siguiente del periodista fue simple y clave: «¿Qué piensa el presidente?»

«Al presidente le gustaría», respondió el legislador. Pero no se quedó ahí: aseguró que Stirling «podría ser un buen candidato», y no dudó en afirmar que el ministro «aceptaría» esa propuesta.

A las pocas horas, la transcripción de esta nota a Singer circulaba entre los dirigentes foristas. Claramente, Batlle aceleraba los tiempos, forzaba una resolución y hasta se daba el lujo de decir quién era el candidato. A lo lejos, se tomó revancha de lo que ocurrió hace 15 años.

«Habrá que poner la ‘fría’ y después presentar a Guillermo», dijo una fuente forista ante esta realidad.

Pero nadie contó con lo que sucedería por la noche. A las 20 y 15, el Honda gris de Sanguinetti paró frente al local de un nuevo sector forista que ayer se lanzaba a las internas, Movimiento Montevideo Batllista.

Allí, con la molestia que le causó la constante saturación del sonido, admitió que aceptaba el acuerdo con la 15, pero le dio un giro a su discurso para no quedar como que le habían impuesto todo.

«Todos sabemos muy bien que el Foro Batllista es la columna vertebral del Partido Colorado. El país entero sabe que somos esa columna, pero actuamos sin soberbia, no actuamos con intolerancia, sino con fraternidad y apertura (…). El Foro Batllista tiene hombres para todas las opciones. Nosotros podemos ofrecerle al partido y al país todo tipo de soluciones y de caminos».

«Nuestros hombres pueden ser nuestros candidatos o también podrán ser, si otros quieren que un hombre del Foro encabece listas partidarias, también podrá serlo (…). Ofrecemos los mejores hombres para nosotros y todos los colorados, y no tengan dudas que un hombre del Foro Batllista va a encabezar las elecciones de junio, octubre y noviembre». Todo esto, con «generosidad, con el máximo desprendimiento, con el espíritu abierto, con sentido profundamente nacional. No estamos con esa enfermedad de mirar todo hacia adentro simplemente, especulando con cargos, con posiciones».

Estos dos párrafos sacudieron la interna colorada pasadas las nueve de la noche. A esa altura, tanto desde el Foro como desde la 15, se confirmó que Stirling sería el candidato de los dos sectores.

Pero todavía queda un cabo por atar, ya que las fuentes foristas consultadas aseguraron que la candidatura del ministro del Interior no significa que Sanguinetti anuncie públicamente que no será candidato. Las fuentes recordaron que el plazo para presentar a los candidatos vence el 27 de mayo; «así que hay tiempo», manifestaron.

Sobre su futuro, Sanguinetti dijo en el acto: «La opción de la candidatura no la voy a tomar yo, la va a tomar el partido, el Foro».

El ex presidente aseguró que «las candidaturas son lo menos importante en esto», y afirmó que este año el país más que nombres se juega «su rumbo».

Sostuvo que la población deberá decidir si quiere ser como España o como «la América Latina populista». Aseguró que el «Batllismo cada día cobra más fuerza, y vamos de menor a mayor». En referencia a la interna, dijo que ésta «no está pensada meramente para la competencia dentro de un partido. Nosotros vamos a la interna para poner al país rumbo al camino del desarrollo, vamos a la interna iniciando una cruzada nacional».

Ahora, falta resolver quién de la 15 acompañará a Stirling, y para ello se busca un «candidato joven» del sector, dijeron las fuentes consultadas. *

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