Un informe técnico argentino rechaza la planta de celulosa en Fray Bentos
La Cancillería argentina concluyó que el emprendimiento será peligroso para el medioambiente, de acuerdo con la información disponible.
Por tal motivo, la delegación argentina que integra la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) llevará a dicho organismo estos dictámenes, y a partir de allí comenzará a activarse los plazos del Tratado del Río Uruguay.
Cabe recordar que el presidente argentino, Néstor Kirchner fue enterado del proyecto de la instalación de dos plantas de procesamiento de celulosa en los márgenes del río Uruguay, que estará emplazado sobre el departamento de Río Negro. Las autoridades de la provincia de Entre Ríos se manifestaron contrarios al funcionamiento de esta empresa por temor a una potencial contaminación del río que ambos países (Uruguay y Argentina) comparten. En una reciente visita a la ciudad de Gualeguaychú, el presidente argentino derivó a la Cancillería el manejo del tema con la finalidad de evitar la instalación de la planta de procesamiento de celulosa. Incluso, organizaciones medioambientalistas de ambas márgenes del río se manifestaron contrarios a estas inversiones de procedencia española y finlandesa, y así lo hicieron saber, cuando Kirchner visitó Entre Ríos.
Por su parte, las autoridades del gobierno uruguayo sostienen que no existe peligro alguno de contaminación tanto en el aire como en el agua por la actividad que desarrollen estas empresas debido a las exigencias y controles impuestos por el Ministerio de Medio Ambiente. Incluso, el intendente de Río Negro, Francisco Centurión destacó que el gobierno argentino pretende que estas inversiones no lleguen a Uruguay, y por el contrario, se radiquen en Argentina. Afirmó que «históricamente fueron los argentinos los que contaminaron el río Uruguay», por carecer de plantas de tratamiento para los residuos cloacales.
«Amparo ambiental»
El gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, Jorge Busti anunció que el gobierno provincial de Entre Ríos analiza la posibilidad de presentar «un amparo ambiental» para frenar la instalación de la planta, debido al daño que podría ocasionar al ecosistema y a los pobladores de Gualeguaychú.
«A las autoridades uruguayas les ha importado poco el daño ambiental que puede causar la fábrica», dijo el mandatario, y agregó que «cuando hay un río compartido no se puede hacer cualquier cosa afectando a la población».
Busti adelantó que está previsto que el canciller argentino, Rafael Bielsa, se traslade a la provincia para analizar el tema. Cerca de Fray Bentos, la Empresa Nacional de Celulosa (ENCE) de España posee ya una terminal logística, denominada de M’Bopicuá e inaugurada en noviembre de 2003, que cuenta con muelles, lugares de acopio y planta de astillaje, un complejo que quiere completar con una planta de celulosa, según se ha informado en Uruguay.
La terminal está ubicada sobre el río Uruguay, a 12 kilómetros de Fray Bentos, y demandó una inversión de 35 millones de dólares.
Ante las críticas que ha generado el proyecto, ENCE ha asegurado que los efluentes de la planta serán tratados en una planta de reciclaje del producto para disminuir su nivel de toxicidad antes de que se vuelquen al río Uruguay.
Según ha dicho Busti, Uruguay no informó del proyecto M’Bopicuá a la Comisión Administrativa del Río Uruguay (CARU), formada por ambos países.
El Tratado del Río Uruguay marca que cualquier obra que afecte la navegación, el régimen del río o la calidad de sus aguas debe ser comunicada a la CARU. *
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