"Que se vaya el yuppie de Alfie, y Batlle"
Con la presencia de parte de la dirección de Fucvam de la década del 80, de Juan Castillo –uno de los tres coordinadores de la Central Obrera–, y del ex representante nacional Helios Sarthou, los cooperativistas se concentraron frente al histórico edificio para recordar la jornada del 26 de febrero de 1984.
Previo al acto, se leyeron mensajes de adhesión de varios gremios, así como de los legisladores encuentristas Mónica Xavier y José Luis Blasina. Una misiva de puño y letra del ex secretario de Fucvam, Gustavo González fue, teniendo en cuenta las denuncias que lo involucraban como presunto «ñoqui», uno de los momentos más emotivos que tuvo como respuesta un espontáneo aplauso de los presentes. Desde ayer y hasta el 7 de marzo inclusive se expondrá en el Cabildo una serie de fotografías de la época. La entrada es libre.
«Un mojón de resistencia»
Aquel 26 de febrero, cuando la dictadura militar se encontraba entonces en sus últimos coletazos, fue el día elegido por 10.000 cooperativistas y otros tantos voluntarios, para salir a la calle a recolectar firmas para derogar un decreto, conocido entonces como Ley de Propiedad Horizontal. El referido decreto dictatorial establecía que los cooperativistas pasaban en regimen de propietarios.
Esto suponía la derogación de la propiedad colectiva y, por ende, los cooperativistas quedaban individualmente indefensos ante la ley.
La coyuntura política en la que se encontraba por entonces el país, llevó a agudizar la imaginación de los afectados. Cientos de carteles, distribuidos por pueblos y ciudades con la frase «Dígale no a la ley», suponía como segunda lectura una forma de evadir la censura imperante. Ese «Dígale no a la ley», en el boca a boca, se transformó en un rechazo al régimen militar y en una afirmación a los principios democráticos.
En apenas 24 horas, los cooperativistas recolectaron 330 mil firmas.
El hecho trascendió de plano el rechazo al decreto de la dictadura, para transformarse en un hito de la resistencia.
«Más pobreza y marginación»
La apertura del acto estuvo a cargo del actual secretario general de la federación, José Porley, dijo que «hemos elegido un lugar histórico para conmemorar una fecha histórica, El 26 de febrero de 1984 marcó un mojón muy importante no sólo en la historia de Fucvam, sino en todo el movimiento popular, acompañados por el PIT y Serpaj. En épocas muy difíciles de la dictadura desafiamos a quienes en aquel momento atropellaban a la gente», sostuvo Porley.
El integrante de la dirección de Fucvam tuvo palabras de apoyo hacia González, al tiempo que fustigó, lo que consideró como «una canallada, los ataques infundados al compañero y a Fucvam».
En otra parte de su discurso, arremetió contra la falta de políticas sociales, a nivel de viviendas, del Poder Ejecutivo.
«¿Habría que saber cuántas viviendas construyó el Mvotma en los últimos dos años?», se preguntó el dirigente.
«Esta federación construyó muchas más. Nosotros no construimos poco ni caro. Tampoco somos mediocres como por ahí se dijo. Eso es una canallada, producto de la derrota que están sufriendo a partir del 7 de diciembre pasado cuando el 62 por ciento de la ciudadanía les dijo que se vayan del gobierno. Lo único que han logrado es más pobreza y marginación», enfatizó.
«La lucha continúa»
Por su parte, el presidente de los cooperativistas, Víctor Fernández, catalogó aquel 26 de febrero de 1984, como una «jornada histórica» ya que, a su juicio, representó un precedente para las posteriores consultas populares nacionales.
«Hoy es un día de homenaje, reflexión y lucha como el de hace veinte años. Hoy debemos unirnos y redoblar la lucha en apoyo a los compañeros del gremio del gas, Conaprole, Salud Pública y de la Educación», manifestó Fernández.
Catalogó al gobierno de «soberbio», al tiempo que recordó que, dos décadas atrás, el gobierno militar persiguió, sistemáticamente, al movimiento cooperativista. «Claro», señalo Fernández con un dejo de ironía, «nosotros representábamos islas de democracia» .
Fernández expresó que «tenemos la convicción de haber nacido de las causas populares para vencer a la dictadura, como en aquel 1º de mayo de 1983, cuando cientos de miles de uruguayos, claramente, dijimos que se vayan».
A modo de advertencia, sostuvo que «a los gobiernos populares los defienden los movimientos populares. Seguiremos nuestra lucha en 2005 y los años que sean necesarios. Este gobierno nos acusa de radicales, cuando su objetivo es privatizar y vaciar el país. Las viviendas construidas por Fucvam representan un estilo de vida diferente, solidario, como es el trabajo que se realizan en las policlínicas».
Finalizando su discurso, Fernández fue tajante: «El ministro Alfie acaba de anunciar más recortes para viviendas y otros sectores fundamentales en la sociedad. ¿Dónde están los 148 millones de dólares recaudados a través del fondo Nacional de Viviendas? Exigimos que se vaya el yuppie de Alfie y Batlle».*
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