Informe revela que el vínculo del juez Colmenero con el delincuente Píriz Brum "distorsionó" actuaciones
En su informe, Corujo hace mención a algunos fracasos, errores o situaciones poco claras en el accionar de funcionarios policiales; pero como adelantara LA REPUBLICA en el informe no hay mención alguna a posibles escuchas telefónicas ilegales realizadas por la Policía. Corujo desestima que Colmenero haya enlentecido las gestiones internacionales para interrogar al prófugo Mario Soria en Paraguay. En un fragmento de su informe, Corujo expresa: «El expediente se recibe en el juzgado el 29 de octubre mismo e insólitamente ese día el Sr. Píriz Brum comparece voluntariamente a declarar en una causa por homicidio, mientras que en las demás citaciones se comete el señalamiento a la oficina (fs. 287, 293 vto., 294 a 296): ello producto de una anormal llamada telefónica de la pareja de Píriz al Dr. Colmenero, donde le habría dicho que éste quería presentarse a declarar (extremos así relatados por el investigado) a mi juicio explicación contraria a la experiencia».
«Es el 27 de noviembre de 2003 (fs. 375 vto) que decreta el señalamiento antes de lo previsto (pensaba hacerlo para febrero o marzo de 2004) fijándolo para el día 8 de diciembre, surgiendo de fs. 82 que el día 25 de noviembre el Dr. Colmenero solicitaba licencia para viajar al exterior, esto es, le constaba al investigado que no estaría presente en las audiencias donde además deberían existir careos con Píriz Brum, sin embargo llama la atención que se asegurara que Píriz Brum fuera interrogado por el Dr. Colmenero y no durante su ausencia, puesto que se imponía una audiencia concentrada y jamás escalonada, no obstante recibió declaración a Píriz un 29 de octubre (naturalmente que alguien le avisó a Píriz Brum para que se presentara porque es increíble que el día que se recibe el expediente en el juzgado coincida con la fecha en que él se presenta a declarar) y no lo detuvo ni para recibir la declaración de los restantes testigos solicitados por la Fiscalía ni para dar cuenta a la autoridad administrativa local quien el 20 de agosto de 2002 le solicitaba su captura», añade. Para Corujo, a lo anterior debe ligarse «la irregularidad de preocuparse personalmente por Píriz Brum (ese mismo 29 de octubre) ante el subjefe de Policía de Canelones, para preguntar si estaba requerido o no, en una actitud sólo explicable por un vínculo personal de amistad».
En esa ocasión Colmenero insistió ante el comisario Trías, el juez de Las Piedras Otto Gómez y la fiscal Llambí. A esta última «le miente al decirle que Píriz declaraba ese día en su juzgado ‘por unos hurtitos’ ya que lo estaba haciendo en la causa ‘Martínez. Su muerte’, extremo que le ocultó a la señora fiscal».
En su conversación telefónica con la fiscal Llambí, ésta le preguntó si creía que Píriz Brum iría a declarar a Las Piedras, a lo que Colmenero respondió: Sí, va ir, yo hablo con él. «Lo que enlaza lógica y coherentemente con lo afirmado en su denuncia por el Crio. Insp. De los Santos en el sentido de que el Dr. Colmenero se jactaba de tener ascendencia sobre Píriz Brum», advierte Corujo.
Para Corujo, las llamadas a estas personas sólo pueden entenderse en «un interés que encuentra como único sustento su buena relación con Píriz y que repercute en la actividad jurisdiccional que presta el Dr. Colmenero como lo materializa la causa de Martínez», la que a criterio de Corujo Colmenero enlenteció y distorsionó.
«Amistoso trato en la cárcel»
«Todo sin perjuicio de las declaraciones del Sub Crio Fonseca quien advirtió el amistoso trato que le confería en la cárcel el investigado a Píriz Brum, al igual que el Crio. Insp. Hernández quien declaró que en el viaje de Rivera a Colonia Píriz Brum le comentó su amistad con el investigado, coincidente con las devaluadas declaraciones de Gabriela Maldonado (o Ferrando en acta policial, quien señala que esa relación personal data de la época en el que Dr. Colmenero era juez en Mercedes y frecuentaba un lugar donde una pareja de Píriz ejercía la prostitución) y decimos devaluadas por la frágil condición de reclusos que desciende la nota de credibilidad en tanto se encuentran sujetos a la estructura a la que pertenecen los denunciantes», asevera Corujo.
Otro de los elementos que señala Corujo son «las injustificadas visitas de Píriz al juzgado estando preso a disposición del Dr. Colmenero, en los meses de marzo, mayo y junio de 2001 (…) la coartada que ensayó el investigado (que esas conducciones de Píriz podrían deberse a la celebración de un juicio oral, o para ser interrogado por otros delitos, que ello surgiría de estas causas) se desmoronó al tenerlas a la vista, acreditando la versión de vínculo amistoso con el recluso: al menos en los expedientes que refirió el investigado ello no surge».
Entre las llamadas telefónicas que menciona Corujo, se encuentra una de la defensora de Píriz Brum a Colmenero, el mismo mes que se reactivó la causa de Lilo Martínez y en que se indica a Píriz Brum como involucrado. Resta aún como medida pendiente agregar si hay llamadas anteriores a esa fecha y conocer el flujo de llamadas entre octubre y diciembre de 2003. *
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