Allanamiento de estudio contable en Montevideo por orden de Colmenero
Tras la decisión de la Suprema Corte de iniciar a Colmenero un sumario con separación del cargo, habrá que esperar cómo continúa el trámite de este expediente judicial. Luego de obtener apoyo del director de la Dirección General Impositiva (DGI), Eduardo Zaidensztat, el juez Colmenero avanzó sobre las cuentas del grupo Parahon en Uruguay y comenzó a investigar presuntas maniobras de lavado de dinero a través de las inversiones en el hotel cinco estrellas Four Seasons y la concesión del Casino del Estado de Carmelo, otorgada por el presidente Jorge Batlle al grupo en octubre de 2000, por un plazo de quince años.
El estudio contable Fava & asociados, ubicado en la calle Juncal 1355, fue allanado la semana pasada. El allanamiento ordenado por la justicia de Carmelo tuvo como fin primordial buscar información acerca de la relación de una funcionaria de la DGI de Carmelo con el Four Seasons. Se indaga si paralelamente a su empleo público trabajó para ese hotel y si éste incurrió en el delito de evasión de impuestos.
Fuentes consultadas por LA REPUBLICA informaron que el estudio Fava & Asociados es dirigido por Emilio Fava y algunos de sus hijos, que funciona desde hace unos 20 años y que tiene aproximadamente 20 empleados. Las fuentes agregaron que entre sus especialidades está la de vender sociedades (fundamentalmente Safis) por lo que personal del estudio debe viajar a Buenos Aires con asiduidad. Por último las fuentes destacaron que el estudio Fava es relativamente conocido en el mundo societario, en el que cuenta con fama de serio y respetable. Ayer este medio intentó contactar a Emilio Fava en su domicilio, pero se respondió que no estaba en el mismo.
Zaidensztat, Colmenero y el clan Pharaon
Zaidensztat estuvo el viernes 13 de febrero en Carmelo, convocado para declarar en la causa que Colmenero investiga sobre la posible implicancia de una funcionaria de la DGI en maniobras de evasión de impuestos como empleada jerárquica del grupo árabe. Pero Colmenero avanzó más allá y sacó una vieja carpeta con información que venía recopilando desde 2002, cuando la opulencia de las inversiones árabes en la zona despertó el comentario popular sobre tamaña inversión. Entre la documentación aparecen varias notas de LA REPUBLICA sobre el clan Pharaon e incluso un documento del ex Banco Comercial obtenido por este medio, en el que se detallan los movimientos de dinero que suman alrededor de 100 millones de dólares en un año entre cinco empresas, todas vinculadas entre sí. De acuerdo con la información obtenida por LA REPUBLICA de esa reunión entre Colmenero y Zaidensztat surgió la plena colaboración del jerarca para investigar los aportes impositivos en las cuentas del grupo árabe y la decisión de Colmenero de avanzar sobre las cuentas del hotel Four Seasons y especialmente el grupo Hcusa.
Paraíso en el Río de la Plata
Gaiht Pharaon no conoce Carmelo personalmente pero seguro escuchó, a través de los cuentos de su hijo Laith, las maravillosas ventajas que significan invertir en Uruguay. Aquí, a escasos 10 minutos de vuelo del centro de Buenos Aires, se puede construir un hotel cinco estrellas y cambiarle de nombre tres veces. Se pueden conseguir exoneraciones impositivas que acercan la inversión al costo cero, se puede contratar como contadora a una funcionaria de la Dirección Impositiva y se puede obtener la concesión por un casino quitándole el monopolio al Estado y que además el Estado le pague 50 mil dólares mensuales por el alquiler del nuevo edificio.
Seguramente Gaith Pharaon, acusado de fraude bancario en los Estados Unidos y ubicado en un lugar destacado en la página de los buscados por el FBI, escuchará maravillado cómo aquí en Uruguay y más precisamente en el oeste del departamento de Colonia, se puede construir un hotel cinco estrellas de 20 millones de dólares al que no viene gente, salvo algunos invitados, tener aviones que van y vienen vacíos a Argentina o desmantelar íntegro un monte natural para levantar una imponente cancha de golf que recuerda las campiñas inglesas, para que juegue una docena de lugareños.
Y que nadie haga preguntas, aunque el paisaje entre Carmelo y Palmira parezca ahora, trasplantado de otro país.
El hotel Four Seasons, cuyas cuentas hoy investiga la justicia, se inauguró oficialmente en diciembre de 1999 con el nombre de Madison Resort y Spa.
Pero en realidad ese no fue su nombre original sino que un año antes consiguió las exoneraciones del Ministerio de Turismo gracias a que dijo tratarse de una obra filial de la cadena Hyatt.
Detrás de estos tres nombres en los que mutó el hotel en menos de tres años, en realidad está el grupo Hcusa, una filial del grupo Hcasa con el que el grupo Parahon, comandado por Laith Paraohn, hijo del magnate saudí, y su lugarteniente Farid Bechara, se instalaron en nuestro país. Los Parahon y sus hombres aparecen con una clara operativa de lavado de dinero, producto de drogas, armas y demás negocios ilegales, en el informe que redactó la Comisión Antilavado de la República Argentina presidida por la ex diputada Elisa Carrió. Allí se detalla claramente el desembarco del grupo en la Argentina de la dictadura cuyos negocios florecieron durante la década menemista.
Formada como tantas sociedades en un escritorio de la ciudad vieja Hcusa desembarcó en Uruguay de la mano del empresario Eduardo «Pacha» Cantón, con quien el grupo Pharaon tiene negocios en Uruguay y a través de él, comenzaron a invertir en el negocio inmobiliario, levantaron el hotel, la cancha de golf y ahora se aprestan a gastar algo así como 23 millones de dólares en una ampliación del negocio hotelero.
Para eso obtuvieron del gobierno en mayo del año pasado, beneficios impositivos que superan bastante esa cifra, según el decreto presidencial del 14 de mayo de 2003 que da vía libre a la inversión para la ampliación del hotel Four
Seasons para la construcción de 30 bungalows, villa de golf (34 bungalows), centro de conferencia, piscina cubierta, área deportiva, granja, etc.
¿Vínculos con Bin Laden?
Mientras el gobierno uruguayo le brinda exoneraciones, el grupo Pharaon es vinculado en el resto del mundo, a la red terrorista de Osama Bin Laden, más precisamente a empresas de su grupo familiar con el grupo del magnate árabe.
Así surge de un diagrama de operaciones financieras realizado y estudiado por una comisión especial creada en Europa, presidida por el eurodiputado francés Vincent Peillón. Allí se identifica a la Saudí Investment Co., como la cabeza de una vasta red de empresas vinculadas a su vez con las empresas de Pharaon. Desde Francia y durante mucho tiempo, llegaba el dinero fresco con el que se pagaba a los proveedores del hotel construido en Carmelo por el grupo H.C.U, dinero que llegaba a Uruguay al Banco Comercial de los hermanos Röhm.
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