Llamadas al Director

No me retracto de lo denunciado sobre la guardavidas de Canelones

Señor Director:

Me comunico nuevamente con los compañeros de LA REPUBLICA para contestar a solicitud de la guardavidas que contestó mi denuncia exigiendo que me retractara públicamente. En primer lugar quiero decir que yo no omití decir mi nombre sino que simplemente por la característica del espacio que se nos otorga no salió publicado. Requiero al compañero Director que por esta vez haga una excepción y publique mi nombre y lo vuelvo a repetir: mi nombre es Eduardo Marcelo Atías Pereira, Cédula de Identidad 2.640.258-1. Quiero decir que no tengo por qué retractarme porque el hecho existió y la persona que le dijo a la guardavidas que se estaban peleando los perros en la playa a ver si podía hacer algo, fue mi señora y la guardavidas le contestó que no eran las funciones de ella y que nosotros teníamos que llamar a Prefectura. Ese fue el hecho puntual. Después de eso, que los perros lastimaron a la niña, la persona que llevó a atender a la niña a un centro asistencial fue el dueño de uno de los perros; todo pasó delante de ella y ella no se enteró, lo cual ya es lamentable. Yo no digo que haya hecho las cosas a propósito, es cierto no son sus funciones separar perros en la playa, pero yo creo que perfectamente se podía haber evitado el incidente. En una parte ella dice para evitar errores posteriores, guardavidas es la persona debidamente identificada no cualquiera que esté cerca del lugar donde ella está. Como prueba fehaciente de que esto sucedió tengo que en el programa de AM Libre Mundo Cañón del jueves 29 a las tres de la tarde en la sección «Crónicas de la costa», otro vecino de la Ciudad de la Costa denunció el hecho tal cual lo hice yo a diario LA REPUBLICA, o sea todos los vecinos de la playa de la avenida de Los Médanos que fuimos el 25 de diciembre, que estuvimos ahí, vimos todo como sucedió. La única persona que no lo vio fue la compañera guardavidas porque estaba, según ella, no tomando el sol, sino atenta a sus funciones. Bueno, de repente se le pasó, pero el hecho sucedió. Yo no miento. Pasó así y fue así. Y este es el camino que tenemos que seguir. Quiero decirle a los vecinos de la Ciudad de la Costa que tenemos que ir a los medios como este que nos permiten expresarnos para decir las cosas malas y buenas que suceden, así entre todos podemos construir una sociedad un poquito más justa, un poquito más solidaria. Espero que ese sea el mensaje positivo que nos deja este hecho. Y solicito que se publique mi teléfono íntegro: 695 93 89.

El Director: Tal como lo solicita transcribo su respuesta y sus datos personales. Y lo felicito por su compromiso con la comunidad y por el tono respetuoso de su denuncia. Sin embargo como usted también lo admite, podría ser que la guardavidas no hubiera visto el incidente.

 

Que García Pintos se quede tranquilo

Señor Director:

García Pintos con las pintadas se empezó a meter con la Argentina, pero por favor, ¿no tiene otra cosa que decir, no sabe lo que hizo Jorge Batlle, su jefe, creo? Por favor, ya está llegando al fondo del tarro, no sabe qué hacer, qué decir, yo le voy a dar un consejo: que se quede callado, que esté tranquilo tranquilo, porque la gente se ríe de él, y él sigue enchastrando paredes, palo y palo, el terrorista, se mete con la Argentina y él qué quiere, que se quede tranquilito que a lo mejor puede agarrar un puestito…

Teléfono: 2043…

El Director: Cumplo con publicar su opinión, estimado lector. El grupo de García Pintos –y su brazo ejecutor, la Brigada Palo y Palo– generan evidentemente reacciones como la suya. Pero convengamos en que es saludable que la gente se exprese, sea cual sea su posición política y su estilo de comunicación.

 

Usted, Fasano, es un gran intrigador

Señor Director:

Cómo se puede entender tanto que Cotugno formó parte de la Comisión de la Paz, defendiendo los Derechos Humanos de los muertos hace 30 años, de los muertos que mataron, como mataron al peón Báez, que nadie celebró misa por él ni le importó dónde está enterrado. Pero sí ahora se mataban niños para ritos satánicos. ¿Sabe donde están sepultados? ¿Esos niños no tienen alma, no tienen derecho a un lugar en la tierra para sepultar sus cuerpos? ¿Cómo se entiende eso? ¿Dónde está la justicia? ¿Cómo se entiende usted tan defensor de los Derechos Humanos y de los derechos de los huesos de los demás, de algunos, de los Tupamaros, de los comunistas como usted bien sabe, pero de los demás no. Los demás no tienen derecho ni a la vida ni a saberse dónde están. Qué bien verdad. Si gobiernan ustedes, ¿qué justicia van a aplicar? Ya se nota. Se nota señor Director. Ustedes meten el dedo en la llaga pa’ seguir jodiendo.

Teléfono: 4819…

El Director: ¿Qué día es hoy?… A ver… No, hoy no me toca amargarme. Llámeme mañana que a lo mejor tengo ganas de contestarle algo.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje