El "Maya V" adulteró su ubicación satelital para pescar en forma ilegal
El pasado martes 17, con la presencia del canciller Didier Opertti, del ministro Aguirrezabala y del director de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), capitán (r) Yamandú Flangini, a instancias del diputado colorado Daniel García Pintos, se analizó en particular la situación del pesquero «Maya V» capturado por autoridades australianas en presunta pesca ilegal.
Aguirrezabala sostuvo que «según las declaraciones hechas tanto en Australia como en Uruguay por el propio observador, los responsables del buque le habrían sugerido que efectuarían maniobras irregulares. El buque habría estado pescando en el momento de su avistamiento y por varios días anteriores en la zona de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (Ccrvma), para lo que no tiene permiso».
Estimó que «dado que el VMS no habría sido violado en su precintado así lo declara expresamente el observador , parecería que es imposible que fuera cierta la posición que se señaló en el momento que deja de transmitir. Es decir que cabría la posibilidad de que el 15 de enero el barco estuviera en la posición informada por el VMS, pero eso es incompatible con las declaraciones del observador, quien dice que días antes del avistamiento del barco éste permanecía pescando en esa zona».
Para el secretario de Estado «hay una serie de declaraciones que determinan que las autoridades del barco cortaron las líneas y abandonaron las artes de pesca al momento del avistamiento, y dispusieron una serie de procedimientos para eliminar toda evidencia de que el barco hubiera estado pescando. Esto sugiere que existiría una modalidad electrónica para alterar las señales, que sería utilizada para enviar señales engañosas al VMS».
Por otra parte, «la observación del observador denota la desaparición de algunos equipos del puente del barco, lo que implicaría que esa alteración podría ser realizada en el propio buque y no en las bases de tierra, que es la otra alternativa en la que se podría manipular la situación».
Según Aguirrezabala, «esto ha sido informado debidamente a la Prefectura Nacional Naval, que es la que tiene la responsabilidad en la regulación de la navegación y en el registro de la sucesión de puntos que marcan la derrota del buque. La desaparición de esos equipos de computación sugiere eso».
«Independientemente de las infracciones cometidas a la ley australiana y a los códigos internacionales, el buque pesquero habría violado flagrantemente las normas uruguayas: primero, pescando donde no tenía permiso; segundo, no comunicando la salida de la zona 41, que era su zona de pesca autorizada; y, tercero, engañando en forma premeditada aparentemente sus posiciones, y también engañando a la autoridad pesquera por vía telefónica, cuando ésta se comunicó con el capitán del buque», puntualizó.
Según Aguirrezabala, «como bien decía el legislador García Pintos, existe una situación irregular que será comprobada fehacientemente en el proceso en curso con un pedido por parte de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos de penas muy severas respecto a la situación del buque, con la colaboración estricta de todas las autoridades uruguayas, con la instrucción que se le diera oportunamente al observador, tanto por parte del MGAP como de la Cancillería, de que coopere efectivamente en el esclarecimiento de la verdad». El jerarca precisó que «en el momento en que tuvimos esa comunicación no teníamos presente la situación real del buque ni cuáles serían las declaraciones de nuestro observador, como tampoco las tuvimos en el momento en que ordenamos al observador del ‘Viarsa I’ que diera las declaraciones que correspondieran en el proceso anterior». *
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