Los procesarían por el mayor cargamento de pesca ilegal capturado en la historia australiana

Australia fijó la fianza para liberar a los marinos, pero la empresa no paga

El portavoz de la Autoridad de Gestión de Pesca de Australia (AFMA), dijo en sus primeras declaraciones a un medio uruguayo que los tripulantes uruguayos presos no han sido liberados ya que nadie asume el pago de la fianza. El delegado Michael Parolin, dijo a LA REPUBLICA que si bien todos los tripulantes se encuentran en buen estado de salud, y con autorización judicial para salir bajo fianza, nadie ha pagado los 4.000 dólares australianos por cabeza, imprescindibles para que se les autorice a dejar su prisión, aunque deberán permanecer en Australia.

Parolin descartó que en algún momento los 35 tripulantes hubieran comenzado una huelga de hambre, aunque reconoció que el tema había sido comentado, máxime en las últimas horas después que los marinos uruguayos no recuperaron su libertad debido a que nadie se hizo cargo de la fianza.

El representante de la Autoridad de Gestión de Pesca de Australia, descartó comentar el error de la cadena ABC que informó a primera hora del jueves que todos habían sido liberados. La confusión se cree surgió porque ante una fianza de este monto, se esperaba que la empresa armadora u otras autoridades de Uruguay, asumieran el pago, algo habitual en estas circunstancias desde la óptica de países en defensa de sus compatriotas en el exterior. Al único que la empresa armadora habría pagado la fianza para excarcelarlo, habría sido al capitán de la nave, principal responsable del incidente.

«No haré comentarios sobre el particular, en este momento los detenidos están bajo la jurisdicción de la policía a la espera de que sea pagada la fianza, que asciende a US$ 4.000 por cabeza y aún no se ha pagado. Una vez satisfecho ese requisito, serán dejados en libertad condicional». Las condiciones de fianza limitan la libertad de ambulación de los procesados al área metropolitana de la ciudad de Perth, dentro de esos límites tienen permiso para llevar una vida normal, incluso podrían trabajar acorde a la legislación australiana. Durante el período en que se encuentren en libertad condicional AFMA se deberá hacer cargo de proveer alojamiento para los tripulantes.

Finalmente en cuanto a la argumentación del abogado defensor de los tripulantes del pesquero, Marc Mannes, acerca de que la tripulación uruguaya desconocía las coordenadas en que estaban así como la ilegalidad de pescar la merluza antártica, el vocero de AFMA sentenció: «Tenemos pruebas de que toda la tripulación es culpable de los cargos».

La situación legal

La Fiscalía del Departamento de Justicia de Australia, en un hecho sin antecedentes en la jurisprudencia de ese país, acusó por pesca ilegal a la totalidad de los tripulantes del pesquero Maya V, abordado por la marina de guerra australiana en el Pacífico Sur. Conducida a un juzgado en la ciudad de Perth, la tripulación uruguaya se declaró inocente de los cargos que se le imputan. La defensa alegó que no existen evidencias para respaldar la acusación: ni en cuanto a la ubicación del pesquero cuando cumplía su labor, ni en tanto al conocimiento de los tripulantes de dónde se encontraban.

Originalmente, el 7 de febrero, solamente los cinco tripulantes de mayor rango de la nave habían sido acusados, mientras el resto de los tripulantes fue confinado en un centro de detención para inmigrantes ilegales.

Legisladores australianos se congratularon públicamente por el inicio de actos represivos contra toda la tripulación de los pesqueros, al tiempo de felicitar a los captores de la «Maya V».

Con amor del Uruguay

En Uruguay, la Cancillería da golpes de ciego buscando desenredar la maraña a que la someten sus propias designaciones.

Es que el encargado del Consulado General en Sydney, a quien corresponderían las actuaciones inmediatas del caso, se encuentra en dificultades operativas: el recientemente nombrado Jorge Pouy, apenas si chapucea inglés, lo que dificulta cualquier contacto en el lugar. Es así que la cónsul en Camberra, Victoria Francolino, acabaría siendo derivada a cumplir la delicada labor de rescate de los uruguayos.

Mientras tanto en Montevideo, la última preocupación revelada por la Cancillería oficialmente ha sido una breve aclaración, ante un error que habría herido susceptibilidades en intereses «amigos».

El documento de ayer dice que «el Ministerio de Relaciones Exteriores rectifica un error que se produjo al hacer referencia a la empresa propietaria.

El buque Maya V es propiedad de la firma Alcimar S.A., no teniendo la empresa Navalmar S.A. ninguna vinculación con dicho pesquero ni con la situación en que se encuentra».

La Cancillería reconoció que los uruguayos «podrán quedar en libertad si la empresa propietaria del buque paga una fianza», pero no apunta a contacto alguno para que ello ocurra.

Anteriormente había planteado al gobierno australiano permitiera el «rápido retorno» de los detenidos uruguayos. *

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