Testimonio ubica al militar en 1973 en el Regimiento IV de Caballería donde murió militante ferroviario

EEUU estudia visa para el general Díaz Tito y genera malestar oficial

A su vez, fue «demorada varios días» la entrega de la visa diplomática para el contralmirante Carlos Maglioca. El marino, finalmente viajó ayer rumbo a Estados Unidos para relevar a la misión como agregado naval en Estados Unidos. Su partida estaba prevista para el pasado 6 de febrero. Sin embargo, debió pasar el fin de semana hospedado con su familia en las instalaciones del Club Naval de Carrasco, al quedarse sin alojamiento.

El «incidente» sin embargo, se maneja con absoluto hermetismo a nivel de las autoridades uruguayas y de la propia Embajada de los Estados Unidos, a tal punto que ningún vocero accedió a realizar comentarios.

«No tengo información sobre eso», afirmó a LA REPUBLICA en forma categórica el ministro de Defensa Nacional, Yamandú Fau.

Por su parte, Bryn Tenn, Consejero de Prensa y Cultura de la Embajada de los Estados Unidos, adelantó que estaba inhibido de realizar comentarios sobre la concesión de visas de su país. «No tengo comentarios para ofrecer sobre este caso. Usted me dice que involucra a dos militares de Uruguay; entonces hable con el gobierno de Uruguay», dijo el funcionario diplomático. Consultado sobre si desmentía o confirmaba la versión, Tenn reiteró : «No puedo ofrecer comentarios».

El presidente Jorge Batlle se enteró de esta situación durante su gira por España. La sorpresa llevó a que se realizaran numerosos contactos con la Embajada de los Estados Unidos. En algunos círculos, llamó la atención la ausencia del embajador estadounidense en las ceremonias de asunción de los nuevos jefes de las FFAA. Un vocero de la misión norteamericana intentó dar respuesta a esta inquietud: «Silverstein está de licencia».

La posibilidad de que EEUU finalmente rechace la visa para un general del Ejército uruguayo, recorrió los pasillos de varios ministerios, y generó sorpresa en ámbitos políticos y militares. Empero, las fuentes aseguraron que en unas horas el asunto quedaría «aclarado». El general Díaz concurrió a la embajada el viernes pasado pero allí parecía estar todo en regla. Sin embargo, lo que pareció ser una «confusión», en el caso del contralmirante Maglioca, no lo era tanto en el caso del oficial del Ejército.

Díaz: situación delicada

En el caso de Díaz la situación es «más delicada», coincidieron en señalar varias fuentes consultadas. De acuerdo con la información en poder de LA REPUBLICA, Estados Unidos «analizó» su actuación durante el gobierno militar, en base a informes recibidos de organismos de derechos humanos del Uruguay. Es «política oficial» del gobierno de EEUU, incluyendo a la administración de George Bush, «no autorizar el ingreso al país de militares acusados de violaciones a los derechos humanos», aseguró un alta fuente militar.

Distintas fuentes ubican a Walter Díaz en 1973, sirviendo en el S2 (Inteligencia), en el Regimiento de Caballería Nº4, donde se produjo la muerte por torturas del dirigente ferroviario Gilberto Coghlan, el 14 de diciembre de aquel año. El relato de su compañero Raúl Olivera, que apareció publicado en el libro «Nunca Más», del Servicio de Paz y Justicia, sobre el tratamiento recibido por el militante de la Unión Ferroviaria en dicha unidad militar es espeluznante. Aunque no menciona al entonces teniente 1º Walter Díaz, Olivera señala que en ese lugar Coghlan «recibe de un oficial un golpe que le provoca la ruptura del caballete y pérdida de conocimiento» y que al recuperarlo, «no puede caminar, cumple así ‘sentones’ y como no lo llevan al baño, hace sus necesidades encima».

Más adelante, declara que «no sólo no recibimos medicación especial (por hipertensión y crisis epilépticas), sino tampoco la que nos envían los familiares». En determinado momento, «nos aprontan para el ‘submarino’, pero un médico lo evita. De todos modos, nos devuelven encapuchados y nos esposaron a una cadena, nos arrastraron hasta que caemos y allí en el suelo nos echaron perros encima».

Posteriormente, trasladan a Coghlan al 9º de Caballería, junto a un grupo de prisioneros, pero su estado empeoró y fue trasladado al Hospital Militar, donde falleció.

LA REPUBLICA hizo varias consultas a distintos organismos de derechos humanos. En la organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos, una fuente mencionó que el caso del general Díaz está «a estudio» y que, por ese motivo, no fue incluido en el listado de represores. Sin embargo, las fuentes reconocen la importancia del testimonio que involucra al militar uruguayo. *

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