El pesquero de bandera uruguaya "Maya V" arribó ayer a Australia
El buque fue escoltado por los servicios de aduanas y la marina de este país. El «Maya V» llevaba presuntamente 150 toneladas de un pescado protegido que viaja hacia Australia desde la Patagonia argentina (toothfish) valoradas en dos millones de dólares australianos (unos 1,5 millones de dólares estadounidenses), la mayor captura de este producto que entró jamás en un puerto australiano.
El ministro australiano de Pesca, Ian Macdonald, declaró en Fremantle que aún no se ha presentado ningún cargo contra el capitán uruguayo del pesquero o sus tripulantes oriundos de Uruguay, Chile, España y Portugal pero que algunos de ellos serían encausados próximamente. Los otros serán expatriados rápidamente, precisó a la agencia de noticia AFP.
«Nuestra investigación preliminar indica que hay este pescado de la Patagonia a bordo y las estimaciones preliminares son que hay 150 toneladas evaluadas en aproximadamente dos millones de dólares, lo que demuestra por qué la gente está dispuesta a ir a pescar a este tipo de aguas», declaró Macdonald.
«Los agentes llevan a cabo una investigación en este momento y entrevistarán a varios miembros de la tripulación. Si se descubren infracciones se formularán cargos», agregó.
El ministro precisó que los encausados, que deberán someterse al sistema judicial australiano, podrían enfrentar multas de 50.000 dólares y la incautación del barco y de la pesca.
Otro pesquero uruguayo, el «Viarsa», que fue escoltado a Freemantle en octubre pasado después de su captura en el Atlántico sur al término de una histórica persecución de 21 días, llevaba 90 toneladas de esta variedad de pescado muy apreciada por los japoneses a bordo.
Macdonald dijo que las investigaciones sugieren que uno o dos tripulantes del «Maya V» ya trabajaban en otros barcos apresados por las autoridades australianas.
Uruguay tiene una flota pesquera de 136 barcos, en su mayoría pequeñas embarcaciones dedicadas a la pesca artesanal en el Río de la Plata y menos de 20 buques que faenan fuera de las aguas jurisdiccionales.
En tanto, la semana pasada, el Ministerio de Relaciones Exteriores ordenó al consulado en Australia «para que ejerza el deber de protección consular de los tripulantes», según informó el ministro Didier Opertti. «Esta es una situación que se va a dilucidar en términos un tanto más rápidos que lo que en su momento fue el Viarza I», estimó el canciller. *
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