Pintado declaró ayer en medio de insólito operativo militar
Pintado ratificó su denuncia formulada ante la Suprema Corte de Justicia el 14 de diciembre de 1998 y sostuvo además que otros tres militares habían declarado por esa misma fecha sobre este hecho ante la corporación.
El ex soldado, que revistó un mes en el Batallón Nº13 de Infantería Blindada, dijo entonces que tenía conocimiento de que la desaparecida maestra fue torturada, asesinada y sepultada en la plaza de armas de dicha unidad militar «entre 1980 y 1981″. De acuerdo con Pintado, Quinteros estaba embarazada al momento de su muerte, y habría llegado a dar a luz a una niña que actualmente viviría en la ciudad de Buenos Aires.
Ayer, ante el Ministerio de Defensa, Pintado brindó su testimonio «con total normalidad y sin ningún tipo de presiones», según el doctor Guillermo Payssé, abogado del Servicio de Paz y Justicia, que asesoró al ex soldado.
En declaraciones a radio El Espectador, Pintado aseguró ayer que otros tres militares habían declarado en relación a este caso y sostuvo, sin dar más detalles, que sus testimonios se encontraban desde tiempo atrás en la Suprema Corte de Justicia.
De ser necesario, la secretaría de Estado volvería a citarlo, aunque el abogado supuso que no sería necesario después de la larga jornada transcurrida. El ex soldado fue citado para comparecer en calidad de testigo, pudiendo optar por hacerlo el día 6 o el 8 de junio. La declaración se inscribe en la investigación ordenada por la jueza de lo Contencioso Administrativo Estela Jubette y ratificada por un Tribunal de Apelaciones. A fines del mes pasado, el Poder Ejecutivo dispuso las investigaciones destinadas al esclarecimiento de los hechos, dentro de un plazo de ciento veinte días a contar desde la comunicación judicial de la denuncia. Al cabo de este período, el Poder Ejecutivo dará cuenta a los denunciantes del resultado de estas investigaciones y pondrá en su conocimiento la información recabada.
Asesoramiento de Serpaj
Pintado llegó ayer en bicicleta a las 9,15 de la mañana a la sede del Ministerio de Defensa Nacional, para presentarse en calidad de testigo ante la comisión que viene realizando una investigación administrativa en el caso Elena Quinteros.
Aproximadamente 10 minutos después comenzó a ser interrogado por la doctora Sylvia Usher, la instructora designada por el ministro Luis Brezzo, quien además se desempeña como directora del Departamento Jurídico.
Antes de ingresar a la sala donde se desarrolló el interrogatorio, Pintado mantuvo un breve diálogo en el patio del Ministerio con los abogados del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), Payssé y Ariela Peralta, quienes concurrieron a su solicitud en calidad de acompañantes. Días pasados, Pintado solicitó a Serpaj asesoramiento legal a los efectos de concurrir a esta audiencia. Según declaró el doctor Payssé, Serpaj de este modo brindaba al declarante una «garantía institucional».
Ambos profesionales aguardaron en la recepción de la secretaría de Estado durante las cinco horas que duró el interrogatorio. En una oportunidad Pintado se comunicó por celular con la doctora Peralta, para informarle que el interrogatorio se desarrollaba con total normalidad. En diálogo informal con los periodistas y mientras aguardaba la salida de Pintado, el doctor Payssé explicó que la requisitoria realizada semanas atrás por el Hospital Vilardebó, cuando Pintado fue detenido mientras intentaba instalarse en una carpa frente al Palacio Legislativo, se debió a que el ex soldado había estado internado en el nosocomio en 1981.
Allí concurrió por su propia voluntad debido a que se encontraba atravesando por un estado depresivo. Tras varios días de internación, Pintado abandonó ese centro por decisión propia y desde esa fecha quedó como requerido por el Vilardebó.
Retirada
Alrededor de las 14 horas, los abogados del Serpaj fueron invitados a ingresar a la dependencia donde se estaba realizando el interrogatorio de Pintado. Mientras tanto, personal del Ministerio explicó a los periodistas que el ex soldado iba a retirarse por la parte delantera del local y que las tomas gráficas y entrevistas debían realizarse en el patio.
La camioneta oficial matriculada en Florida Nº 882 se instaló en el frente del Ministerio, con la bicicleta de Pintado en la caja, aguardando su llegada para ser trasladado hasta su domicilio.
Sin embargo, Pintado salió desde adentro del Ministerio en otro vehículo que a toda velocidad tomó la avenida 8 de Octubre en dirección al este, evitando a los hombres de prensa que lo aguardaban. Los abogados de Serpaj habían anticipado que el ex militar había manifestado su deseo de no formular declaraciones y que por razones de seguridad tampoco deseaba ser fotografiado.
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