Nuevo incidente de pesca pirata coloca en el "banquillo" el uso de la bandera uruguaya

En Australia plantearían unificar los juicios contra el Maya V y el Viarsa I

Un nuevo incidente diplomático e internacional enfrenta el gobierno uruguayo ante la captura del pesquero de bandera nacional «Maya V» que confirma las acusaciones de diversos organismos pesqueros sobre las actividades ilegales de una mafia gallega que opera desde el puerto de Montevideo.

La empresa Navalmar SA, que preside el ingeniero Luis Pazos, representante de operadores de pesca gallegos en Uruguay, sería la firma que habría contratado los servicios del barco pesquero «Maya V» que, capturado por pesca ilegal en aguas australianas, llegará este sábado al puerto de Fremantle.

El Maya V, fue abordado por personal armado desde un helicóptero el viernes pasado y su tripulación de 41 hombres al mando del capitán uruguayo Charles Thomas son trasladados hacia la terminal naviera de la ciudad de Perth, donde serán juzgados por pesquería pirata.

Navalmar SA, había sido la protagonista del escándalo del pesquero «Viarsa I» que, también acusado de pesca ilegal de merluza negra, huyó durante 21 días por aguas antárticas antes de ser cercado por buques de Sudáfrica, Gran Bretaña y Australia y llevado a Fremantle, donde se encuentra anclado.

En la ciudad Perth, se procesa el juicio contra el capitán uruguayo Jorge Ribot y tres marinos españoles del «Viarsa I», quienes pueden ser condenados a años de cárcel o a pagar de cientos de miles de dólares, por violar normas internacionales sobre pesca protegida. Ambos juicios podrían unificarse ahora.

El caso «Viarsa I» centró parte de los debates de los países miembros de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Antárticos, de la cual curiosamente el Ingeniero Luis Pazos es representante en Montevideo, donde Uruguay y Rusia fueron denunciados por piratería.

De «Cangrejo Rojo» a «Palo y Palo»

El pesquero «Maya V», según fuentes de LA REPUBLICA, sería propiedad de la firma Blue Die que, con sede en la calle 25 de Mayo de Montevideo, es administrada por el empresario Guillermo Bartesagui. La firma habría obtenido los permisos de pesca gracias a las gestiones de un ex legislador colorado.

El ingeniero Luis Pazos, vinculado al sonado escándalo del «Cangrejo Rojo», está asociado a la firma gallega Vidal Armadores SA (Viarsa), que preside el empresario Antonio Vidal, propietario de varias empresas, un equipo de básquetbol y aficionado a los automóviles de lujo.

Los pesqueros de Vidal Armadores ya tienen varios antecedentes de ser detenidos o acusados de realizar pesquerías piratas en zonas no autorizadas y, además del Viarsa I, también le fue capturado el buque Camouco, que capturado por Francia fue hundido en la Isla Reunión en el 2002.

La organización de pesca española fue denunciada por la organización Colto (Coalition of legal Toothfish Operators) como una mafia que operar particularmente en Uruguay en la extracción ilegal de la merluza negra, una cotizada especie marítima muy cotizada en los mercados internacionales.

Como miembros de esa «organización criminal» Colto acusó a Antonio Vidal y su hijo Toño, de la ciudad de Riveira, La Coruña, considerados dueños de un grupo de compañías españolas y uruguayas entre las que nombra a Navalmar SA, Illiad SRL, Lingont SA, Plestin SA, Kessel SA y Fadilur SA.

El incidente del «Maya V» promete tener importantes derivaciones ya que abordo del pesquero se encontraba un representante de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) de Uruguay, que se había recibido como observador en noviembre de 2003 y realizaba uno de sus primeros viajes.

El observador Mario Andrés es funcionario de la Armada uruguaya y allegado a la «Brigada Palo y Palo» de la Lista 15222222 que lidera el diputado Daniel García Pintos, cuyo primer suplente en la bancada parlamentaria es el propio titular de Dinara, capitán de navío (r) Yamandú Flangini. *

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