"Sí, señor, lo visitaba y recuerdo una vez que estaban caminando por el patio interno de la cárcel y el Dr. caminaba abrazado del recluso"
LA REPUBLICA accedió al acta con la declaración oficial de un subcomisario que asegura que Colmenero visitaba a Píriz Brum mientras éste estaba en la cárcel de Piedra de los Indios. «Sí, señor, lo visitaba y recuerdo una vez que estaban caminando por el patio interno de la cárcel y el doctor caminaba abrazado del recluso, conversando, que fue lo que me llamó la atención y también cuando estuvo preso por robar un cajero en la ciudad de Palmira, lo hacía conducir a su despacho muy seguido, pienso que a declarar», contó el subcomisario Julio César Fonseca Giménez, en una declaración realizada en la oficina de Investigaciones Especiales del Departamento de Colonia el pasado 14 de enero.
La sociedad de Carmelo se encuentra hoy profundamente sacudida por la tapa de LA REPUBLICA, que confirmó ayer la estrecha relación del juez local, ahora investigado por la Suprema Corte de Justicia, con el delincuente Alejandro Píriz Brum. «Todo el mundo aquí lo sabía así como conoce todos los exabruptos de este juez», dijeron a este corresponsal fuentes judiciales. Entre los últimos hechos las fuentes del juzgado local recuerdan recientemente cuando un joven vinculado a un poderoso empresario con el que el juez mantenía contacto habitual, le dio cinco balazos a otro joven en las piernas y el juez desestimó la denuncia del damnificado, que fue convencido por el magistrado a retirar la denuncia. «Acá podés llenar a balazos a una persona y si sos poderoso y amigo del juez no tenés problemas», aseguran quienes recuerdan este hecho.
Ayer LA REPUBLICA confirmó a través del ministro Stirling que existía una relación entre Colmenero y el hoy buscado por la muerte de Andrés Trigo y el narcotraficante Mauricio «Lilo» Martínez. Ahora, LA REPUBLICA tuvo acceso a uno de los documentos que conforman el grueso expediente mediante el cual el Ministerio del Interior denuncia al juez de Carmelo ante la Suprema Corte de Justicia.
Fonseca prestó declaración a las 11.30 horas del pasado 14 de enero ante el comisario inspector Adolfo Hernández, uno de los denunciantes del juez de Carmelo e integrante del equipo de investigadores que llevan hasta el final el esclarecimiento del asesinato de Andrés Trigo. Ante él, el subcomisario Fonseca cuenta cómo trabajó también en la localización de un testigo del asesinato del narco «Lilo» Martínez en abril de 1999, testigo al que hicieron declarar en la casa del juez. «Localizamos un testigo del hecho y lo indagamos en la casa del juez con total conocimiento del doctor Carlos Colmenero», dijo. Fonseca estuvo trabajando en Piedra de los Indios cuando fue atrapado allí el delincuente al que se señala amigo del juez:
Pregunta 5: Durante su permanencia en la Cárcel prestando servicios estuvo recluido Píriz Brum, en caso afirmativo por qué causa. «Sí señor y fue porque estando en la seccional 3ª de Carmelo hicimos un allanamiento y le incautamos muchas cosas robadas, aclarándose alrededor de 20 hurtos en Carmelo y la zona», dijo Fonseca, cuya declaración forma parte de la denuncia contra el juez en la Suprema Corte de Justicia.
Esto ocurrió durante todo 2001, ya que Píriz Brum cayó preso en febrero de ese año luego de intentar arrancar de cuajo el cajero automático de la sucursal Cofac de Nueva Palmira.
Píriz Brum había amenazado de muerte al oficial, lo que da una idea de la peligrosidad del sujeto. «Es demasiado peligroso para ser sólo un informante del juez», dijo a LA REPUBLICA una fuente judicial. «Todos sabíamos aquí la ascendencia sobre el juez, pero nunca supimos por qué», dijo una fuente asidua al juzgado carmelitano. En efecto, Píriz Brum amenazó al subcomisario. «Una vez posterior al procesamiento de éste, me mandó a decir con un recluso que iba a colocar una bomba en mi casa que mataría a mi familia y en ese momento me encontraba prestando servicio en la Seccional 1ra., de Colonia», dijo. La declaración de Fonseca además pone al descubierto la trama de presiones que existía en la Jefatura de Colonia en la época en que el ex jefe Hugo Pintos Funes estuvo al frente del comando. «Comuniqué a los superiores que si me mandaban a la cárcel tendría problemas con ese recluso y el subjefe inspector Barreto en ese momento me ordenó que le hiciera un informe por escrito de la situación, contestándome que desde que ingresábamos a la Policía estábamos sujetos a amenazas» y que por lo tanto «diera cumplimiento a la orden, por estar sujeto a un régimen disciplinario».
El caso Trigo
La declaración de Fonseca pone hoy al descubierto las dificultades que desde el principio vivieron algunos investigadores para intentar esclarecer el asesinato de Andrés Trigo. «Encontré en un allanamiento un auto quemado que reunía las características del que había en el lugar que ocurrió el mismo (el asesinato en la madrugada del 17 de agosto de 1998).
Tuve que insistir para que se extrajeran muestras de la pintura manifestando mis superiores en ese momento si me creía un superpolicía». Fonseca recuerda la época en que ocurrieron los hechos de sangre que conmocionaron al departamento de Colonia. «Fui muy presionado y por trabajar, que pasé muy mal conjuntamente con mi familia ya que no me respaldaban mis superiores y trataban continuamente de desacreditarme como oficial, como persona y como hombre.
El caso Dubois
Lucía Díaz de Dubois, madre de la joven del mismo nombre muerta el 28 de diciembre de 1998, dijo a LA REPUBLICA que le parecía «una buena noticia» que el juez de Carmelo, Carlos Colmenero, fuera investigado, ya que a lo largo de los años «me maltrató, no quiso atenderme y nunca profundizó en la causa de la muerte de mi hija» dijo. Lucía Dubois tenía 28 años cuando aparentemente se suicidó en su finca de Carmelo. A través de los años su madre pidió que se profundizara en las causas de su muerte ya que creía que en el hecho habría responsabilidad de su esposo, un poderoso comerciante de la zona de quien se encontraba separada.
Fonseca en su declaración que hoy reproduce LA REPUBLICA en forma exclusiva, habló también sobre las discrepancias mantenidas con el juez Colmenero por esta muerte. «En lo personal tuve muchas discrepancias con respecto a actuaciones referentes a la muerte de una muchacha, Lucía Dubois, por las cuales él (Colmenero) decía que era un suicidio y yo pensaba que era un homicidio», manifestó. *
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