El juez Colmenero será investigado
=En el documento de la Secretaría de Estado se expone un vínculo personal entre el magistrado y uno de los delincuentes indagados por la Policía. Según el informe, Colmenero habría demorado algunas investigaciones en función de la «relación fluida» que tenía con este sujeto.
Sobre el mediodía, el servicio de prensa de la SCJ emitió un comunicado firmado por el ministro de feria, Leslie Van Rompaey. «Ante la eventualidad de la existencia de actos o hechos irregulares en el desempeño de la función judicial, dispónese la iniciación de una investigación administrativa», se señala en el comunicado.
La investigación administrativa estará dirigida por el ministro del Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 2º Turno, doctor William Corujo.
El escrito presentado por el Ministerio del Interior está firmado, entre otros, por el policía Roberto de los Santos. El funcionario relató que cada vez que el delincuente era citado, recibía llamadas telefónicas de Colmenero. «Siempre se interesaba por su situación, si tenía algo contra el sujeto», afirmó el policía en su declaración. Según el funcionario, existe una clara relación de conocimiento y de confianza entre Colmenero y el delincuente identificado como Alejandro Ismael Píriz Brum.
A continuación se transcribe la resolución por parte del ministro superior de Feria, Dr. L. Van Rompaey, en cuanto a las preocupaciones manifestadas por el Ministerio del Interior sobre las actuaciones del Dr. Colmenero. «División de Comunicación Institucional de la Suprema Corte de Justicia
Montevideo, 23 de enero de 2004
Vistas: Las presentes actuaciones, y ante la eventualidad de la existencia de actos o hechos irregulares en el desempeño de la función judicial, dispónese la iniciación de una investigación administrativa sobre la actuación del Dr. Colmenero, que estará a cargo del Sr. Ministro del Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 2º Turno, Dr. William Corujo. Agréguense los informes producidos sobre los hechos de autos por el Dr. Colmenero.
Dr. Leslie Van Rompaey Ministro Superior de Feria».
Van Rompaey declaró ayer a la prensa que dicha investigación administrativa está destinada a corroborar la existencia o no de hechos irregulares durante la gestión de Colmenero. «Vamos a esperar el resultado de los informes y las confesiones del doctor para emitir una opinión al respecto (…) y si se llegan a constatar falta de servicios en la gestión de este magistrado seguramente se dispondrá un sumario en el cual se determinará y hará efectiva la responsabilidad disciplinaria del juez (…) y se considerará si es falta grave o delito simple», afirmó.
Consultado sobre cuál sería la falta considerada más grave de las públicamente conocidas, Van Rompaey dijo que la que más llama la atención es la imputación de obstrucción a la investigación policial. Van Romapey será el presidente de la Suprema Corte de Justicia por el año 2004, a partir del próximo 2 de febrero.
Stirling: «Espíritu de colaboración»
En tanto el ministro del Interior Guillermo Stirling en entrevista concedida a 1410 AM LIBRE explicó ayer que en el mes de diciembre, el comisario inspector Roberto de los Santos le transmitió algunas «preocupaciones» respecto a la marcha de las investigaciones en el caso de los asesinatos que impactaron a todo el país, llámese Andrés Trigo y de un narcotraficante, «Lilo» Martínez, en la ciudad de Carmelo.
Dado el tenor de las inquietudes, Stirling dispuso que fuera el propio comisario inspector quien se lo transmitiera al presidente de la Suprema Corte de Justicia, Roberto Parga.
Este último entendió de que estas inquietudes debían quedar plasmadas en un informe escrito, que fue entregado el pasado jueves al presidente Parga.
«Lo hacemos con un espíritu de colaboración, con un poder tan importante y estratégico como es el Poder Judicial. Creo que todos los elementos que surjan de ese informe estarán a consideración de todos los ministros (de la Suprema Corte) y estos considerarán o no el alcance de las inquietudes que plantea el comisario inspector De los Santos», señaló Stirling.
El secretario de Estado no quiso entrar en los detalles del informe, pero sí quiso destacar un hecho que catalogó de positivo para el país. «Que colaboremos los que integramos los distintos poderes, con el mejor estilo, para que hayan conductas transparentes en todos los ámbitos».
Acotó que vería con buenos ojos que un juez le transmitiera eventuales preocupaciones de eventuales irregularidades en los procedimientos de integrantes del Ministerio del Interior.
El jerarca informó que en el departamento de Colonia habían operativos muy importantes encaminados a procurar llegar al total esclarecimiento de los hechos. No obstante se lamentó de que la Justicia argentina no dio lugar a la extradición de uno de los principales sospechosos del crimen de Andrés Trigo. «De haberse concretado la extradición pudo haber aportado información relevante para el esclarecimiento», sostuvo Stirling.
Una estrecha relación
Colmenero se paseaba abrazado por el patio de la cárcel de Colonia con el que hoy es el hombre más buscado por la policía de todo el país, acusado de participar del asesinato de Andrés Trigo y de llevar a una ratonera, para ejecutarlo, al narcotraficante Mauricio «Lilo» Martínez. Así aparecería en el texto de la denuncia que altos oficiales de la policía realizaron por escrito el jueves, acusando formalmente al juez Carlos Colmenero de entorpecer y poner trabas a la investigación que un equipo especial designado por el ministro del Interior, Guillermo Stirling, que investiga en Colonia desde el año pasado.
Así lo confirmaron a última hora de ayer dos fuentes de muy calificadas consultadas por LA REPUBLICA. El hecho habría ocurrido en el invierno de 2002 cuando Alejandro Ismael Píriz Brum operaba en la zona y fue procesado por su participación en una veintena de delitos, el más notorio entre ellos fue cuando una mañana de fin de semana se puso al frente de un equipo comando que a bordo de una camioneta enlazó y arrancó el cajero automático de la agencia de Nueva Palmira.
En esos meses fue también que se lo vinculó al incendio de la gomería La Amistad, que ardió durante horas y quedó reducida a cenizas, por un presunto ajuste de cuentas con el dueño del local. Meses después el dueño de esta gomería sería procesado con prisión por su participación en la clonación de autos robados junto a un cómplice que los comercializaba. A Píriz Brum se lo señala como el que ordenó el incendio del local, completo hasta el techo en su interior de cubiertas de caucho sumamente inflamable. «Es durísimo, si esperan agarrarlo y que confiese están muy equivocados» afirmó ayer a LA REPUBLICA un ex recluso que compartió con él la cárcel de Piedra de los Indios y que también fue testigo de las visitas que le hacía el juez de Carmelo. «Habitualmente lo hacía llevar al Juzgado o lo venía a visitar a la cárcel» afirma. Píriz Brum terminó ese invierno procesado con prisión por su responsabilidad en una veintena de robos en la zona y, según pudo saber LA REPUBLICA, Colmenero lo visitaba habitualmente y charlaban durante largas horas. Aparentemente Colmenero y Píriz Brum se conocían desde que el magistrado estaba a cargo del Juzgado de Mercedes, en donde fue testigo del comienzo de la carrera delictiva de Píriz Brum.
La versión es coincidente con la fuente que informó a LA REPUBLICA sobre el contenido de la denuncia presentada ante la Suprema Corte de Justicia por oficiales de alto
rango policial, entre ellos, varios que estaban de servicio en la cárcel de Piedra de los Indios en la época en que Píriz Brum estaba recluido.
De acuerdo a la información que obtuvo LA REPUBLICA el malestar entre los investigadores explotó el pasado 8 de diciembre cuando meses de trabajo e investigación se encontraban en una carpeta en el escritorio del juez de Carmelo.
Las expectativas para ese día era que los elementos obtenidos por la investigación habilitaran al Juzgado a dictar la captura de Píriz Brum y uno de sus allegados, con quien se cree que participaron directamente del asesinato de Andrés Trigo en agosto de 1988.
Sin embargo Colmeneros se había ido a una reunión sobre contrabando en Miami dejando deslizar a la prensa que pensaba entrevistarse con el prófugo José Puchi Röhm, cosa que puso en pie de guerra al juez Balcaldi y crispó los nervios de los integrantes de la Suprema Corte de Justicia. «Como si fuera poco, misteriosamente Píriz Brum desapareció del lugar en el que lo teníamos ubicado» dijo a LA REPUBLICA una fuente policial que informó que este delincuente «estaba vigilado en un barrio de Montevideo» lugar del que ese 8 de agosto desapareció. «Alguien del Juzgado de Carmelo le avisó» sospechan los investigadores para quienes el hecho fue la gota que rebasó el vaso.
A partir de allí comenzaron a salir los trapitos al sol a la prensa que pusieron a Colmenero en la delgada cornisa que separa su desempeño profesional de la presunta complicidad con la protección de un sospechoso de asesinato.
Primero fue el Walter Trigo, padre de Andrés, que el pasado 4 de enero declaró al semanario El Eco de Colonia que es responsabilidad del juez de Carmelo poner palos en la rueda de la investigación sobre el asesinato de su hijo.
Trigo, su familia y la sociedad de Colonia fueron el motor que lograron sensibilizar al ministro del Interior Guillermo Stirling, quien entre los méritos de su gestión se recordará el apoyo a la familia Trigo para esclarecer el asesinato de su hijo. Fue Stirling quien nombró en la jefatura a Ricardo Bernal, quien junto al oficial Adolfo Hernández y el también designado por Stirling, inspector Roberto De Los Santos, fueron pacientemente recogiendo las pruebas que llegaron a Píriz Brum.
Una semana después de las declaraciones de Trigo a la prensa local, De los Santos declaró a Caras y Caretas algo similar, lo que mostró la decisión del grupo de avanzar sobre el juez Colmenero, quien a su juicio es el principal responsable de entorpecer la causa. *
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