Juez Colmenero fue denunciado por entorpecer investigaciones
El escrito presentado contiene la «preocupación» de la Secretaría de Estado por la actuación del juez de Carmelo, Carlos Colmenero en los asesinatos de Andrés Trigo y el delincuente Lilo Martínez.
El inspector Roberto de los Santos, que encabeza un grupo especial de la Policía para investigar homicidios no resueltos, entregó ayer a Parga el documento con información que señala que la actuación de Colmenero habría dificultado la resolución de los casos de Trigo y Martínez.
De los Santos había planteado esta «preocupación» al ministro Stirling, quien le recomendó que hablara con Parga. Tras escuchar la información, el titular de la Suprema Corte de Justicia planteó que el tema se presentara por escrito, cosa que ocurrió ayer.
El juez de Carmelo, Carlos Colmenero, desmintió que haya entorpecido ambas investigaciones, en un extenso informe elevado al ministro de Feria de la Suprema Corte de Justicia, Hipólito Rodríguez Caorsi.
El juez, según se cree desde el Ministerio del Interior, habría entorpecido la investigación de ambos casos, al proteger a uno de los principales implicados en ambos asesinatos. Por ello, el inspector Roberto de los Santos y el inspector Adolfo Hernández, junto a varios oficiales que prestaban servicio en la cárcel de Piedra de los Indios, presentaron ayer un extenso documento en el que relatan la responsabilidad del juez de Carmelo. «Ellos conocen bien la relación de amistad que tenía el juez con este sospechoso», dijo a LA REPUBLICA Walter Trigo. El padre del joven asesinado explicó que ambos inspectores, «que trabajan en los dos casos, los tenían prácticamente resueltos, pero el juez Colmenero tenía que detener a Píriz Brum y a otro de los sospechosos, pero no hacía absolutamente nada». Según se desprende del trabajo de investigación que vienen llevando adelante los oficiales que ayer se presentaron por escrito ante la Suprema Corte de Justicia, el juez de Carmelo citó para el pasado lunes 8 de diciembre al sospechoso, pero dejó a un juez suplente en su lugar porque viajó a un seminario sobre contrabando en Estados Unidos. «El juez subrogante no sabía nada, y da la casualidad que ese mismo día, el lunes 8 de diciembre, los dos sospechosos, que estaban ubicados por la Policía, desaparecen del lugar misteriosamente», dijo Trigo. Según se desprende de la pista que tienen los investigadores, Píriz Brum y un cómplice cuyo nombre permanece en el anonimato, mataron a Andrés Trigo por encargo, y a Lilo Martínez, por venganza. Así, con los mismos protagonistas de ambos asesinatos, cierran los dos casos policiales que conmovieron a la sociedad del departamento de Colonia y desvelaron a los investigadores. En efecto, aquel al que se señala como asesino del narcotraficante carmelitano Mauricio «Lilo» Martínez, podría también ser el ejecutor del asesinato de Andrés Trigo meses antes, según manifestó Walter Trigo a LA REPUBLICA.
Trigo asegura que Alejandro Ismael Píriz Brum no sólo ejecutó al famoso narcotraficante, sino que además fue el brazo ejecutor del asesinato de su hijo. Según Trigo dijo ayer a LA REPUBLICA, Carlos Colmenero «tenía una relación muy estrecha» con Píriz Brum, lo que afirma, habría «entorpecido enormemente la investigación».
Trigo asegura que «está casi aclarado» el crimen de su hijo gracias al equipo de investigación compuesto por el jefe de Policía Ricardo Bernal, el juez Gerardo Siri, el fiscal maragato Ariel Cancela y los comisarios Adolfo Hernández, de Colonia, y Roberto de los Santos, de Montevideo, designado especialmente para el caso por el ministro Stirling. Trigo indicó que «es muy probable» que Píriz Brum, un delincuente con un vasto expediente judicial, sea el asesino de su hijo y ejecutor además del asesinato de Lillo Martínez. «Es muy posible que los dos asesinatos estén vinculados, por los mismos autores», dijo. Trigo aseguró que la ex novia de Andrés, Karina Carro, le habría ofrecido dinero a un contacto coloniense, y que luego éste contactó a Píriz Brum ofreciéndole dos mil dólares por el «trabajo» de matar a Andrés. «Esa es una de las posibilidades que se manejan porque las cosas se dan justo por ese lado», dijo Trigo. «Los contactos de Colonia iban mucho a Carmelo, a la casa donde residían estas personas que hoy están fugitivas, como también iban a la casa del Lilo Martínez», señaló. *
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