Batlle, "jaqueado", anuncia una "oportuna y clara" respuesta al gobierno de Kirchner
El presidente Jorge Batlle analiza este fin de semana, junto al canciller Didier Opertti y otros asesores del gobierno cuál será su reacción luego de la serie de críticas realizadas el viernes y sábado por voceros del gobierno argentino, en el marco del debate que enfrenta a ambos países por el caso Gelman.
Anoche, en un comunicado oficial, la Cancillería uruguaya expresó que «sigue con toda la atención que la situación requiere, las diferentes declaraciones emitidas en las últimas horas por autoridades del gobierno respecto del pueblo y gobierno del Uruguay» y agregó que «todo ello viene siendo objeto de una pormenorizada evaluación, la que dará lugar a una clara y oportuna respuesta».
Aunque las gestiones de Opertti con su similar argentino, Rafael Bielsa, habrían logrado evitar que la Justicia argentina encamine un exhorto para que el mandatario uruguayo diga lo que sabe sobre el caso, Batlle no pudo eludir el nuevo enfrentamiento con el gobierno del presidente Néstor Kirchner.
Bielsa destacó que las relaciones entre ambos países no se ven afectadas por diferencias circunstanciales, pero volvió a recordar que «la política de derechos humanos es un pilar de la gestión» del presidente Kirchner, quien ha «definido el caso Gelman como una cuestión de Estado».
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina, invitó a Batlle «a colaborar en forma activa en el esclarecimiento y en la búsqueda de la verdad» de todos los casos de desaparecidos en ese país y en la Argentina, en una fórmula diplomática que no deja de mantener en jaque al Presidente uruguayo.
En un comunicado emitido por la Cancillería, Bielsa también «enmendó la plana» al presidente Batlle al recordarle que «de acuerdo a los registros que obran en el Poder Ejecutivo» los desaparecidos uruguayos en ese país son 152 y que los denunciados por la Comisión para la Paz de Uruguay son 128. Batlle había manejado la cifra de «80 desaparecidos o más» en su destemplado reclamo al gobierno de Kirchner, durante una conferencia de prensa realizada el jueves en la Base Aérea Nº 1, cuando reasumió el mando presidencial luego de participar en la cumbre de mandatarios celebrada en México.
Fernández: «Batlle quiere exculparse»
Las conversaciones entre Opertti y Bielsa atenuaron el discurso diplomático entre ambos gobiernos, pero no pudieron frenar las reacciones políticas que Batlle generó cuando atacó al país vecino para defenderse de la consulta de la Justicia Federal.
El jefe del gabinete argentino, Alberto Fernández, sostuvo ayer sábado, que las declaraciones de Batlle para que el gobierno de Néstor Kirchner investigue la desaparición de uruguayos «fue una salida poco feliz, tan sólo para exculpar la responsabilidad que le cabe» en la investigación del caso Gelman. En declaraciones a Radio Mitre de Buenos Aires, Fernández calificó a Batlle como «alguien que quiere maltratar a los argentinos», y dijo que «es alguien que llama a los argentinos como una manga de chorros y corruptos y que después le recomienda al Presidente que se encargue de 80 ciudadanos uruguayos desaparecidos, como si el gobierno no lo hubiera hecho», dijo Fernández.
Sólo veinticuatro horas antes, también el ministro del Interior argentino, Aníbal Fernández, había dicho que era «una vergüenza que Batlle se acuerde unos cuantos días después» por la suerte de sus compatriotas y enfatizó que «la vida no reconoce al Río de la Plata como límite, la vida es vida acá y vida allá», dijo.
Aníbal Fernández no dudó en subrayar que su gobierno seguiría «hinchando» con el caso de la nuera del poeta Juan Gelman y con los casos de uruguayos desaparecidos en ese país durante las acciones de represión coordinadas entre las dictaduras de ambos países en los años setenta.
También la Cámara Federal porteña respondió al Presidente uruguayo con una declaración en la que le recuerda que se investigaron mucho más que 80 desapariciones y que hasta la fecha se había ubicado el paradero de ocho uruguayos, tres de los cuales fueron repatriados a su país.
La respuesta que Batlle elude
Los dos voceros del gobierno de Kirchner y los magistrados del Poder Judicial del vecino país reaccionaron así ante las declaraciones realizadas por Batlle el viernes, al llegar de la cumbre de Monterrey, cuando hizo alusión a los desaparecidos en contraposición a los reclamos sobre la nuera de Gelman.
«Lo que me parece muy grave es que estemos preocupados nada más que por un caso (el de María Claudia García Irureta Goyena de Gelman) y nos olvidemos de 80 uruguayos o más desaparecidos en la Argentina», había argumentado Batlle al retornar de México.
La respuesta del mandatario uruguayo constituyó una réplica a la decisión del gobierno de Kirchner que, a través de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, presentó una querella penal ante la Justicia Federal y, entre otras pruebas, se pidió un exhorto diplomático para que testifique el propio Batlle.
El gobierno argentino, que desde la asunción de Kirchner ha colocado el tema sobre la mesa, procuraba así que Batlle confirmara o desmintiera, si le dijo al senador Rafael Michelini que tenía conocimiento de que el policía Ricardo «Conejo» Medina había sido el asesino de la nuera del poeta Gelman.
La «confesión» de Batlle, realizada durante en una conversación privada entre ambos, fue relatada por Michelini ante el juez federal argentino Jorge Urso, en el marco de las indagaciones sobre el Plan Cóndor y ante el juez penal uruguayo Gustavo Mirabal, en la indagación sobre el propio Caso Gelman. Sin embargo, hasta la fecha, el presidente Batlle no ha aceptado decir públicamente si realizó semejante reconocimiento a Michelini, pero tampoco ha desmentido la versión, que coincide con las investigaciones periodísticas de LA REPUBLICA y con las realizadas por el propio Juan Gelman. *
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