Giro en la investigación del asesinato del guarda conductor en el barrio Borro
El autor de los disparos mortales que pusieron fin a la vida del trabajador del transporte Antonio Javier Silvera, chofer cobrador de la línea 328 de la empresa cooperativa UCOT, no sería el delincuente que terminó baleado en la rapiña sino su cómplice, que fugó y tiró el arma a más de setenta metros del lugar.
Esta noticia, que de confirmaría un sorprendente giro a las investigaciones que se están llevando a cabo, fue difundida anoche por el periodista Nazario Sampallo en el noticiero central nocturno de Teledoce, quien dio curso a una versión que determinaría que los hechos ocurridos en el interior del ómnibus recorrido 328 de UCOT no se ajustarían a la versión manejada hasta el momento.
El asesino habría sido otro
Según la especie, quien disparó en realidad contra Antonio Javier Silvera sería otro rapiñero que también viajaría en el ómnibus.
Aparentemente y siempre de acuerdo con esta nueva versión, quien se acercó primero al chofer fue efectivamente Gustavo Alejandro López Miraballes el que sin exhibir arma alguna se habría levantado la camisa pidiéndole el dinero de la recaudación y diciendo estar armado. Ello habría apresurado la reacción del trabajador al sacar su arma y el asaltante cuando se vio en desventaja trató de bajar del coche en el preciso instante en que intentando defenderse el chofer le efectuó un disparo que le entró por la espalda. En ese momento, el cómplice de López Miraballe que estaría sobre el medio del ómnibus le habría disparado reiteradamente acertándole con tres de los impactos que fueron los que finalmente determinaron su fallecimiento.
Esta misma versión reafirma el hecho de que el revólver utilizado por los asaltantes apareció tirado a una cuadra más o menos del lugar donde el ómnibus chocó contra las columnas
Un teléfono disponible
Se supo también que la compañera de López Miraballes declaró que si bien él participó en la rapiña, no era el asesino y ella no estaba dispuesta a permitir que se llevara esa culpa.
Por otra parte, se informó que las autoridades policiales saben que hay testigos que no se animan a declarar y por eso solicitan a quienes puedan aportar algún dato lo hagan con total privacidad al teléfono 222 30 80.
Y la pregunta que se hacen muchos es la verdadera razón por la cual el herido que se encuentra en una silla de ruedas en el hospital penitenciario Saint Bois no cuenta la verdad de los hechos, dice que él no fue el asesino y además por qué se ve tanto miedo en todos los que de una forma u otra estuvieron involucrados en esta rapiña. *
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