El diputado Ruben Díaz al columnista de LA REPUBLICA Buscaglia: "Hijo de puta"
Consultado el aludido Buscaglia, dijo que, antes de responder, le gustaría saber con qué sentido empleó el legislador la expresión «hijo de puta». «Es decir, si está dicho con un tono insultante o si, por el contrario, empleó esas palabras pero con una connotación de otro tipo como para decir qué bien que estuvo», dijo Buscaglia.
Luego de mencionar una entrevista en el diario La Nación de Argentina, el columnista de LA REPUBLICA apelando a su estilo irónico y humorístico, dijo que «se confirmaba que teníamos razón».
Aludió a la respuesta de Sanguinetti al periodista argentino Jorge Elías cuando le preguntó «Y esta vez, ¿qué les pidió a los Reyes?, y el ex mandatario contestó: «Siempre les pido lo mismo: preservar la libertad, mantener la paz y más trabajo».
Buscaglia finalizó su columna expresando: «¿te das cuenta? Un niño así termina confundido. Termina creyendo que la libertad, la paz y el trabajo son juguetes que él puede armar, desarmar, romper, darle cuerda y no prestárselos a nadie».
Misiva de Díaz
A través de un fax recibido ayer a la hora 14.36 en la redacción del diario LA REPUBLICA se expresa textualmente:
«Montevideo, enero 9 de 2004.
Sr. Director ‘La República’ Presente.
En la fecha he leído la justamente llamada ‘columna amarilla’ de ese diario. De inmediato comprendí que lo expresado en la misma merecía una respuesta y medite -no sé si ello me llevó un segundo o un segundo y medio- que lo único posible y lógico era hacer esto».
El diputado Ruben Díaz concluyó manifestando que «a través de la ‘comuna de los lectores’ decirles al autor de ese libelo: Horacio Buscaglia sos un hijo de puta».
Luego viene la firma del parlamentario del Foro Batllista: «Ruben H. Díaz. Representante Nacional».
Poco antes de la hora 19.00 de la víspera, el diputado Díaz fue consultado sobre la veracidad del mensaje y ratificó que él lo envió aunque puntualizó que se limitaría a esa comunicación y esperaba que fuera publicada.
Pese a la insistencia del periodista, Díaz no quiso profundizar ni en el tono utilizado ni el énfasis del mismo y se limitó exclusivamente a lo que allí expresaba, porque la nota ameritaba dicho planteo.
«¿Pero usted cree que ese artículo de Buscaglia realmente da para esa afirmación suya, esos conceptos?», se le preguntó al legislador, que contestó que «si no fuera así no mandaría la nota».
El artículo
El polémico artículo en cuestión, publicado en la edición de ayer, en la contratapa del diario LA REPUBLICA, titulado «Â¡Mirá qué cosa!», señala textualmente: «El miércoles pasado en esta columna yo presenté una teoría de por qué Julio María Sanguinetti era tan así como es».
La teoría, en síntesis, decía que el haber nacido el día de Reyes, recibiendo sólo un regalo por las dos fechas, le habría generado ciertos complejos que lo llevaron a ser así como es.
«Muchos se tomaron para la risa a esta teoría, pero, fíjense ustedes, ese mismo día, en el diario La Nación de Argentina, Sanguinetti confirmaba que teníamos razón.
El periodista le preguntó: ‘Por haber nacido un 6 de enero, usted habrá tenido sus complejos’.
‘Les pregunté a mis padres por qué recibía un solo regalo -dice, sonriente-. Me explicaron que era privilegiado porque me habían traído los Reyes. Era privilegiado, sí, pero recibía un solo regalo’.
¿Te quedó claro? ¿viste que yo tenía razón? Un niño así: frustrado, engañado, insatisfecho, cuando llega a grande no le queda otra que ser así como es Sanguinetti.
Lo que yo no sabía era eso de que lo habían traído los Reyes. Lo de la cigüeña. El repollo y hasta lo de una caja de zapatos, estaría dentro de lo normal, pero los Reyes… ¿qué querés que te diga?
Un niño que leyó junto conmigo el reportaje me dijo: ‘Pero ¿de quién es? Yo no le veo ningún parecido con Melchor, Gaspar y mucho menos con Baltasar. Aunque mirando bien, me dijo, por la cejas uno podría pensar en los camellos’.
Quizás allí esté la razón de que los hayan jorobado, pensé.
Y siguiendo con el reportaje, a la pregunta del periodista de qué les pidió a los Reyes, él no dijo que les pedía una bicicleta, una pista con autitos o un mecano, contestó: ‘Siempre les pido lo mismo: preservar la libertad, mantener la paz y más trabajo’.
¿Te das cuenta? Un niño así termina confundido. Termina creyendo que la libertad, la paz y el trabajo son juguetes que él puede armar, desarmar, romper, darle cuerda y no prestárselos a nadie». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad