IMM cuestionó informe del Tribunal de Cuentas sobre el Hotel Carrasco
Si la IMM ratifica las modificaciones en el contrato, tanto blancos como colorados impulsarán desde el Parlamento Nacional dejarlas sin efecto, como lo anunciaran ayer ediles de la oposición.
En cambio, si la comuna corrige las observaciones del organismo de contralor todo el proceso de recuperación del hotel quedaría a foja cero, ya que debería hacerse un nuevo llamado a licitación, si no se encuentran otras alternativas, como que Carmitel acepte las condiciones iniciales del contrato.
Ayer se realizó el llamado al intendente de Montevideo, Mariano Arana a la Junta Departamental para que explicara los pasos que seguirá la comuna respecto a las observaciones formuladas por el Tribunal de Cuentas a los cambios en el contrato entre la Intendencia y la empresa Carmitel, concesionaria del casino del Hotel Carrasco.
Sin embargo, el jefe comunal no se presentó ante el legislativo departamental, pero sí concurrieron en su lugar el director de la División Jurídica de secretaria general, María Julia Muñoz, el director del Departamento de Desarrollo Económico, Alberto Rosselli y el director de la División Promoción Económica, Juan Carlos Bengoa.
El llamado a sala, que fuera a iniciativa del edil forista César García, no tuvo consecuencias políticas ya que los enviados del jefe comunal anunciaron que el intendente Arana todavía no adoptó una posición respecto a las observaciones del Tribunal de Cuentas. Lo que sí se votó fueron dos mociones. Una presentada por la oposición que consideraba insatisfactorias las explicaciones del director Pérez Piera, que quedó en minoría, y la otra, presentada por los curules frenteamplistas, que declaraba satisfactorias las declaraciones de las autoridades municipales, y que fue aprobada por los ediles del oficialismo.
No obstante, los ediles nacionalistas manifestaron que el Partido Nacional impulsará en el Parlamento Nacional la suspensión de los cambios en el contrato con Carmitel, si la Intendencia hace caso omiso a las observaciones formuladas por el Tribunal de Cuentas.
En tal sentido, sus pares colorados también adoptarían similar medida, para que el tema se resuelva en la Asamblea General.
El director municipal Pérez Piera argumentó ayer que la objeción principal que realizó el Tribunal de Cuentas está referida a la inmutabilidad del contrato, pero citando a numerosos juristas concluyó que en los contratos a largo plazo y cuando existen influencias ajenas como lo fue la crisis financiera, se admite la posibilidad de cambios de forma unilateral.
Sin embargo, aclaró que el cambio registrado en el contrato fue de mutuo acuerdo. «Si la ecuación económica se modifica es pertinente modificar el contrato, dijo Augusto Durán Martínez», manifestó el jerarca municipal.
Agregó que en estos casos, se aplica la teoría de la imprevisión, que opera para justificar por parte del contratante cuando surgen determinados hechos económicos que alteran la ecuación económica. «Nadie podría prever lo que pasaría en el país en el año 2002, tal vez por exceso de confianza del gobierno», sostuvo Pérez Piera.
El director cuestionó el dictamen del Tribunal de Cuentas, ya que a su entender debió ser más profundo y sostuvo que el mismo carece de análisis jurídico sólido y de peso, donde «sólo aparecen consideraciones ligeras» y además es «frívolo». Afirmó que será la Intendencia capitalina la gran beneficiada con estas modificaciones ya que la administración terminará ahorrando U$S 8,9 millones al final de la concesión en 30 años en comparación con el aporte que debía de hacer si no se pesificaba el pago por el servicio de los slots que pertenecen a Carmitel. Mientras tanto, la concesionaria terminará pagando U$S 1,5 millones menos en comparación con el contrato original.
El edil interpelante, César García, criticó a la Intendencia por crear un Fondo de Garantía a fin de que Carmitel pueda obtener un préstamo financiero que le permita enfrentar los gastos de la obra.
Pérez Piera explicó que este es un instrumento que utiliza la comuna para asegurar el pago puntual, y que de ninguna manera se cuestiona la modalidad de pago, ni se establecía cómo se haría. Acotó que el municipio no pagará hasta tanto no se produzca la apertura del casino. Sostuvo que el préstamo que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) haría a la empresa Carmitel se cayó con la crisis financiera, ya que el Banco de Montevideo operaría como aval para los U$S 10 millones que necesitaba para la realización de obras. Mientras tanto, en el contrato se mantenía la inversión de obras por U$S 20 millones que la concesionaria debía hacer. El edil interpelante, César García enfatizó que la Intendencia quedó de rehén de la situación y cuestionó que las autoridades debieron proceder antes y hacer un nuevo llamado a concesión.
El curul opositor enfatizó que el informe del Tribunal de Cuentas que concluyó con que el contrato es inconveniente, fue firmado por el propio representante del Frente Amplio (FA) Ariel Alvarez. Sin embargo, el edil se lamentó porque «nadie le hace caso a los informes del Tribunal de Cuentas». *
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